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  <title><![CDATA[Portada de Cultura | EL PAÍS]]></title>
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  <pubDate>Tue, 21 May 2013 17:41:54 +0200</pubDate>
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  <copyright><![CDATA[Copyright 2013, Ediciones EL PAÍS]]></copyright>
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      <title>Logotipo de EL PAÍS</title>
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    <title><![CDATA[“Si es mi última película, estoy contento. Mi carrera ha merecido la pena”]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Gregorio Belinchón]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Steven Soderbergh presenta en Cannes 'Behind the candelabra', tras la cual piensa dedicarse a pintura y proyectos televisivos. Sorrentino propone un gran filme al que le sobra metraje]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 17:39:37 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Festival Cannes]]></category>
    <category><![CDATA[Steven Soderbergh]]></category>
    <category><![CDATA[Paolo Sorrentino]]></category>
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    <content:encoded><![CDATA[<p>“Si esta es mi última película, estoy contento. Todo el viaje, toda mi carrera, ha merecido la pena”. Así se despedía esta mañana –en teoría- Steven Soderbergh de Cannes, ya que el director, que ganó la Palma de Oro con su primera película, <em>Sexo, mentiras y cintas de video,</em> <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2011/03/11/actualidad/1299798010_850215.html" target="_blank">ya anunció en su momento que <em>Behind the candelabra</em> sería su último largometraje</a>, que ahora se dedicará a la pintura y a proyectos televisivos. “En realidad, ni yo sé decir si será mi última película”. El que puede ser, por tanto, el broche de su carrera, el <em>biopic</em> de Liberace, ha salido medianamente bien parado de su proyección. Probablemente por la increíble pareja que forman Michael Douglas como Liberace y Matt Damon como Scott Thorson, su joven amante (o como dijo hace unos días el director en <em>The Hollywood Reporter,</em> durante el rodaje se reían porque en las secuencias de cama Jason Bourne estaba encima de Gordon Gekko) .</p>
<p>Liberace, fue, según palabras de Soderbergh, “un gran pianista, un gran <em>showman</em>, un tipo solitario que era famosísimo en EE UU”. En la película, que arranca en 1977, vemos sus actuaciones en Las Vegas. Intérprete excepcional en el piano, sus conciertos estaban rodeados, como su vida, de toneladas de elementos <em>kitsch</em>. Por ejemplo, encima del piano –al que decoraba en plata y oro- solía poner un candelabro. Liberace, el primer gay –sin confesarlo- famoso en la televisión americana, supo sacar partido de la pequeña pantalla, y era un rostro casi de la familia en EE UU. “Recuerdo que visitó a mi padre cuando yo tenía 12 años”, contaba esta mañana Michael Douglas. “Vino en un Roll Royce descapotable. Recuerdo los brillos de sus anillos, que me miraba con una sonrisa inmensa… no sé porqué [risas]. Para quienes no lo conozcan, es el padre de Elton John o Lady Gaga”. Matt Damon, por su parte, decía que a él ya no le pilló su fama: “Mi madre me contaba que lo veía, porque mi abuela tocaba el piano y cuando Liberace salía en la tele paraba todo a su alrededor para verle”. A Soderbergh, a caballo generacional entre sus dos actores, también le dejó huella el <em>showman:</em> “Recuerdo a mis padres viéndole en la televisión. Me fascinaba ver cómo les fascinaba. Hace 13 años, cuando rodábamos <em>Traffic,</em> ya hablé con Michael de la posibilidad de hacerlo. Pero hemos tardado en levantar la financiación, y además he estado ocupado”.</p>
<p>Justo en ese momento de la rueda de prensa Douglas ha estado a punto de echarse a llorar: “En <em>Traffic</em> yo hacía de zar antidroga y me vino con la idea, y pensé: ‘¿Qué estoy haciendo mal para que se le ocurra eso mirándome?’. Steven volvió tiempo después con el libro escrito por Scott <em>[Detrás del candelabro,</em> que da título a la película y que ha servido de base del guion de Richard LaGravenese]. Me llegó después del cáncer [aquí Douglas paró casi diez segundos] y fue un regalo increíble para mí que me esperaran”.</p>
<p>Liberace y Thorson vivieron una extraña relación. El chaval se operó a imagen y semejanza de su mentor, jefe, amante y amigo. Se comportaban como un matrimonio. “Lo curioso es que hasta que, tras su ruptura, Thorson no confesó aquellos amoríos en un tabloide, casi nadie sabía que era gay”, apuntaba La Gravenese. Hoy la película toca un tema de plena actualidad en Estados Unidos: el matrimonio gay. “Es una coincidencia”, explicaba su director. “Pero para hablar del matrimonio gay, tengamos perspectiva. Hace 50 años ni siquiera teníamos el acta de los Derechos Civiles. Solo espero que dentro de 50 años alguien mire hacia atrás y se sorprenda de que ni siquiera nos planteáramos un debate sobre él [en Estados Unidos, según el productor del filme, treinta estados ya han regularizado el matrimonio gay]. Yo me centré en que la relación fuera realista, íntima y creíble. Si esta es la última película que hago, estoy feliz: es un filme sobre dos tipos en una habitación, que en realidad es como empecé el cine, aunque he mejorado en la puesta en escena”.</p>
<p>La película está producida por la cadena de televisión HBO, y no tiene estreno programado en salas en Estados Unidos, y sí fecha de emisión en la tele de pago. “Nada del proyecto ha cambiado porque la produjera HBO. Me preocupa más que la gente la vea, aunque sea en la tele, y no su posible estreno en salas”, aseguraba Soderbergh . Damon en cambio sí recuerda un rodaje apretado, aunque más por culpa del intenso ritmo de trabajo de Soderbergh: “La filmamos en 33 días, y encima recreando diferentes épocas. Yo llegaba por la noche a casa, cenaba con mis hijos, y cuando encendía el ordenador ya podía ver en una web que Steven creó lo rodado durante ese día. Esa información es de un valor incalculable para los actores. Hace años Steven me dijo que rodar y montar una película era parecido a intentar crear un mosaico gigante con la nariz pegada a él. No hay perspectiva. Ahora, con detalles como esa web, las cosas cambian”. Douglas añadió un detalle más: “Acabamos un viernes y el lunes ya había un primer montaje. Pero es que el guion ya era buenísimo. A mí, como todo el mundo conocía a Liberace, me preocupaba mucho lograr su aspecto físico. En tiempos digitales no estaba muy seguro de las prótesis, del maquillaje. El resultado es espectacular”.</p>
<p>El maquillaje es tan impresionante que casi nadie ha reconocido esta mañana en el pase de prensa a Debbie Reynolds en el personaje de Frances, la madre de Liberace: “Debbie entendía perfectamente a Frances, y encima había conocido a Liberace y a su madre en las Vegas. No íbamos a caracterizarla y ella misma acabó pidiéndolo, porque tenía muy presente el físico de aquella mujer. Salió caracterizada de maquillaje y nadie, nadie la reconoció”, recordaba Soderbergh.</p>
<p>Que una película así haya sido financiada por HBO ha provocado un debate sobre los nuevos tiempos creativos. Ha empezado Michael Douglas: “Yo ni vivo en Los Ángeles. Así que no controlo Hollywood. Sí sé que son muy difíciles los tiempos actuales para productores de películas de tamaños medianos, porque los presupuestos de publicidad deben de ser inmensos para que tu película sea conocida. Casi no hay espacio para esas películas medianas. Es frustrante cuando no hay dinero para publicidad y solo estás tú como arma de promoción de un largometraje yendo de programa en programa de televisión. Aquí está HBO detrás y es estupendo su apoyo”. Para Soderbergh, “en EE UU hay una emigración de audiencia que no encuentra material en el cine y se está pasando a tele, que encima hace grandes productos. Yo no sé si este movimiento es bueno o malo, pero sé que ocurre. Vivimos la segunda era de oro de la televisión”. Douglas siguió en esa línea: “Cada vez más guionistas se pasan a la tele de pago, porque muchos de ellos son además productores y de esta manera reciben más dinero por su trabajo. Es lógico”. LaGravanese lo resumió mejor: “El cine se está constriñendo, la televisión se está expandiendo. Creativamente es mucho más emocionante la tele hoy”.</p>
<p><em>Behind the candelabra</em> tiene a dos actores prodigiosos, creando dos personajes fascinantes. Y Soderbergh rueda como siempre, de forma primorosa, pero Liberace acaba cayendo antipático y Scott se salva porque el punto de arranque es su libro. Y eso hace que cojee el resultado final. Cuando la relación estalló por los aires, Thorson lo contó todo en el <em>National Enquirer:</em> “Liberace tenía programadas actuaciones el mismo día en que salió publicado el reportaje. Le empezó a preocupar la reacción del público. Y le explicaron que si le empezaban a abuchear, podían apagar todas las luces y él podría abandonar con sigilo el escenario. Sin embargo intuyó que no iba a ocurrir nada, y así fue: el público le quería independientemente de si fuera gay o no”. A Damon esa historia le atrajo, pero no fue lo que le llevó a firmar por el proyecto: “Me interesaba mucho ese matrimonio que formaron. Sin embargo, escojo películas por el director, es más, a veces he fichado sin tener guion…. Aunque este estaba bellísimamente escrito y sé lo que digo porque soy escritor”. Más divertido, explicó uno de los momentazos de la película, cuando su personaje recrimina a medianoche, en la cama y con dulzura a Liberace que esté roncando: “En ese momento pensé en todo lo que me unía a Demi Moore, Sharon Stone, Glenn Close…”, en referencia a las parejas de cine más famosas que ha tenido en la pantalla Douglas.</p>
<p>Hoy el día en Cannes es largo, porque hay tres películas a concurso. La segunda es <em>La gran</em> <em>belleza,</em> del italiano Paolo Sorrentino, que participa por quinta vez en este certamen. Su orgiástica visión de la clase rica y decadente de Roma a través de los ojos de un periodista que podría haber sido un gran escritor, pero al que le absorbe la energía la ciudad, es hija del estilo de Fellini y adolece de cierta autoindulgencia: <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/20/videos/1369052926_600680.html" target="_blank">ahí hay una gran película –y un increíble actor, Toni Servillo- pero le sobra metraje.</a> Aún así, Sorrentino, napolitano que trabaja en Roma, que se declara profundo conocedor de la ciudad, acierta en bastantes momentos en ese retrato de una sociedad en decadencia. “No sé si cuento esa decadencia. En la película, la monja anciana y santa dice que no se habla de la pobreza, sino que se vive la pobreza. Pues <em>La gran belleza</em> es igual: no se habla, sino que retrata otro tipo de pobreza. Y ese sentimiento, esa otra pobreza espiritual y emocional también es extrapolable a todo el país. Aunque la base sean las múltiples anécdotas de fiestas que he vivido en Roma”. ¿Es su filme posible continuación de <em>La dolce vita?</em> “Fellini decía que lo había inventado todo él, que no. Yo no sé si hay un exacto enlace entre su película y la realidad. Y sí veo la conexión entre mi película y <em>La dolce vita”.</em> O sea que Toni Servillo pudiera ser su Marcello Mastroianni. A eso respondió el actor: “Fellini mostró diversas escalas de esta ciudad. Esta película se iba a llamar <em>La gran confusión</em> –lo que la hubiera enlazado más con esos diversos niveles- y tiene que ver con lo que vivimos, con la situación actual. Y no creo que la confusión sea mala. Mi personaje vive indiferente a lo que le rodea, malgastando su talento, y puede que sirva de retrato de la ciudad, provocando ese tono melancólico de la película”. Sorrentino replicó: “Pero va también de la belleza de la vida y por eso acabó llamándose <em>La gran belleza”.</em></p>
<p>Sobre las cuatro películas que llevan juntos actor y director, Servillo contó: “He hecho con él cuatro películas que han sido como cuatro regalos. No hay misterio en nuestra relación. Ambos procedemos de Nápoles, hay una ironía común y compartimos una pasión en la distancia. Me da papeles muy variados. Aquí mi personaje pierde la pasión con una ligereza maravillosa. En cambio en <em>Il Divo</em> con Andreotti construimos una máquina”. Sorrentino fue más breve: “Es mi gran crítico y probablemente la única persona que me entiende”. ¿Puede <em>que La gran belleza</em> sea una reflexión sobre el vacío? ¿Es Sorrentino un creador o un observador? “No lo sé, no sé juzgarme. Intento reinventar la realidad con la imaginación, con la esperanza de que el resultado sea interesante. Yo cuento historias”.</p>
<p>Hubo dos preguntas más. La primera sobre si la historia se entendería fuera de su país: “Me pasó igual con <em>Il Divo,</em> muchos creyeron que solo los italianos la apreciarían. Y resulta que todos la apreciaron. Cannes es un buen ejemplo: es un mercado internacional lleno de joyas de todo el mundo.”. Y sobre el cine italiano Paolo Sorrentino confesó: “Soy muy optimista con su presente y su futuro”.</p>
<p>El cierre del concurso lo puso <em>Un castillo en Italia,</em> la tercera película como directora de Valeria Bruni Tedeschi, que vuelve con otro guion que juega a incluir referentes biográficos de la actriz, guionista y directora –la única este año en el concurso grande- en una historia de ficción. En rueda de prensa empezó explicando que el final del filme, una bella toma de Louis Garrel mirando con cierta esperanza al futuro, se lo pidió el cuerpo. “Necesitaba un final feliz. Estuve ocho meses de montaje con humor hundido, me hacía falta ese cambio”. Garrel encarna a su pareja –entonces lo era-, su madre, a su madre… “Curiosamente cuando empecé la película escribí la secuencia del viaje a la clínica de fertilidad. Primero redactamos [ella y las coguionistas] muchos diálogos, imágenes, secuencias y luego con todo eso creamos el guion. Nos inspiró mucho Chejov. En mi método de trabajo escribo pensando en que ante todo soy actriz, recordando mi experiencia de actriz. Por eso me encanta ser dirigida por buenos realizadores, cineastas que yo luego rememoro cuando me toca dirigir”. Marisa Borini, su madre, contaba: “Valeria es un poco caótica y mezcla todo tipo de sentimientos. Lo normal en un espíritu de artista”, palabras que la directora escuchó sorprendida y entre risas.</p>
<p>Preguntada sobe que en esta ocasión el protagonista de su película sea un hombre, Bruni Tedeschi, descendiente de una familia industrial del norte de Italia, y de compleja relación con su hermana, la cantante, modelo y ex primera dama de Francia, Carla Bruni, adujo: “Puede que el protagonista sea hombre, pero el equipo y los mejores personajes secundarios son femeninos”. Antes de acabar con la explicación de su película, que ha sido recibida de forma muy tibia, defendió el <em>burlesque</em> como algo normal en tiempos difíciles en lo sentimental. “Es muy normal que cuando estás en una situación complicada, sufriendo, aparezca el <em>burlesque</em>. Eso debes de entenderlo también como actriz, porque saber sacar tu lado más payaso”.</p>
<p>El día se ha cerrado con la noticia de que Michael Hazanavicius, Costa-Gavras, Amos Gitai, Joachim Trier y Harvey Weinstein, que se ha erigido en firme defensor de la excepción cultural europea en el cine, entregaron ayer un documento con 5.500 firmas de creadores a la ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti, en el que plasman su protesta ante los movimientos que se ven en la Unión Europea para que la industria audiovisual y cinematográfica entre en las negociaciones sobre el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[“Si el filme de Sorrentino durara una hora menos, no pasaría nada”]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/videos/1369052926_600680.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Carlos Boyero, Gregorio Belinchón]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El crítico de EL PAÍS analiza 'La grande bellezza' del director italiano y lo nuevo de Steven Soderbergh, 'Behind the Candelabra']]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 15:01:55 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Festival Cannes]]></category>
    <category><![CDATA[Películas]]></category>
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    <title><![CDATA[Hollywood de la mano de Europa]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369137670_177385.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Las estrellas más conocidas de la meca del cine comparten hoy La Croisette con las figuras de la cinematografía europea]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 14:01:10 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[España, un paria en el mercado]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369076266_658820.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Gregorio Belinchón]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Víctimas de la crisis, los distribuidores presentes en Cannes se resignan: habrá que esperar a mejores tiempos para comprar películas]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 00:57:35 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Festival Cannes]]></category>
    <category><![CDATA[Cannes]]></category>
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    <category><![CDATA[Europa]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Cualquier español que estos días camine por Cannes recibirá los mismos comentarios de solidaridad y de pesadumbre. Hasta los griegos tienen mejor cara, según el resto de la industria cinematográfica. España no solo tiene una presencia nimia en las salas de cine del Festival, sino que un largo paseo por el Marché du Film (Mercado del Cine) y por las oficinas de promoción ahonda en la idea de que, ahora mismo, España es un paria en la tierra dorada del cine.</p>
<p>Compradores, vendedores, productores… todos se han visto afectados en mayor o menor medida por la crisis y así lo manifiestan en Cannes, el mercado cinematográfico más grande del mundo. Incluso los periodistas. Para acceder a entrevistas con grandes estrellas del festival, las agencias internacionales de promoción, ante el aluvión de peticiones, discriminan por territorios vendidos. El mejor ejemplo es los hermanos Coen y su <em>Inside Llewyn Davis.</em> Al no tener distribución en España, ningún periodista español puede entrevistarles. Otras cribas, por económicas, son aún más dolorosas. Las distribuidoras nacionales deben pagar a esas agencias para que reserven huecos para periodistas de su país. Este año algunas de esas agencias de promoción siguen con tarifas elevadas acordes a los viejos tiempos de bonanza, y por ello un distribuidor español, por ejemplo, ha tenido (con la película comprada) que abandonar sus intentos por lograr algo de tiempo de entrevistas para medios españoles: los mediadores pedían demasiado dinero.</p>
<p>En el Mercado las cosas siguen parecidos términos. Es cierto que la desaparición de Alta Films duele a cualquier cinéfilo, y que habrá menos oferta de cine de autor en las pantallas españolas, pero aún hace más daño que ese cierre las avariciosas intenciones de los vendedores internacionales de películas. Según el Observatorio Europeo de la Cultura, la taquilla española cayó un 6,5% en 2012 y un 7% en el primer trimestre de 2013. No se pueden comprar películas a precios desaforados cuando se sabe que no rendirán en las salas. Eso, sin olvidar que las televisiones siguen sin querer comprar cine de autor y/o europeo. “Yo creo que ahora, solo ahora, los vendedores empiezan a entender que deben de ajustar sus precios para España”, cuenta Igor Ibeas, director general adjunto de la distribuidora eOne Films Spain, la antigua Aurum, “y que si no bajan esas tarifas no colocarán sus películas en nuestro país”. No es tiempo de dispendios. En Filmax, que en Cannes tiene un estand propio como productora con películas de cine de terror y fantástico, muchas rodadas en inglés, como <em>The returned</em>, de Manuel Carballo, o con proyectos de tirón como la próxima <em>REC 4</em>, cuentan que aún fueron mucho peor el American Film Market en noviembre y el mercado de Berlín, que se celebra a la vez que la Berlinale en enero. “No hay que tener prisa”, cuenta Miguel Morales, responsable de adquisiciones en Wanda. “Si no hay películas interesantes, no compraremos nada”. Su hermano José María, más centrado en la producción en Wanda, cuenta que eso va mejor: “Aquí presentamos <em>Wakolda</em> en la sección Una cierta mirada y va bien en los primeros contactos. Y no queríamos empezar aún a vender en masa la nueva película de Claudia Llosa con Jennifer Connelly y Mélanie Laurent, y ya la hemos vendido por el precio pedido inicialmente a varios territorios”.</p>
<p>Pedro Uriol, de la distribuidora Morena Films, es otro al que parece irle bien con <em>Phoenix,</em> su nuevo proyecto con los hermanos Pastor tras <em>Los últimos días:</em> “Estamos empezando a levantar la producción y hemos encontrado mucho interés. Si estás dispuesto a hacer cine de género y en inglés, verás que hay muchas posibilidades”.</p>
<p>Abajo, en el Mercado, que hasta el viernes ocupa todos los inmensos sótanos del Palacio de Festivales, donde cualquiera ve el poderío de la industria india o china con miles de títulos ofertados y decenas de productoras con estand, hay desde pragmatismo a caras largas. El epicentro español es la gran caseta de Cinema from Spain, lugar de encuentro para la industria patria. Enfrente está Filmax, y a sus lados dos de las grandes empresas de ventas española: Latido Films y Film Factory. En esta se pueden ver <em>teasers</em> de, por ejemplo, <em>Zipi y Zape y el club de la canica, Caníbal y Las brujas de Zugarramurdi</em>. Hablando de esta última, Vicente Canales cuenta que el filme de Alex de la Iglesia —su título internacional es <em>Witching & bitching</em>— se ha prevendido muy bien; que <em>Futbolín</em>, el filme de animación de Campanella, está ya bien distribuido por todo el mundo (el año pasado su <em>teaser</em> fue un éxito en este Mercado), y que las primeras imágenes de <em>Caníbal</em>, de Manuel Martín Cuenca, han provocado gran interés.</p>
<p>En Latido Films, Silvia Iturbe cuenta que ellos ya han diversificado su producto: tras entrar en el mercado latinoamericano, ahora junto a la argentina <em>Tesis sobre un homicidio,</em> de Hernán Goldfrid, o la española <em>Diamantes negros</em>, de Miguel Alcantud, también venden películas francesas y rusas. “Además antes llegaba un comprador, negociabas y firmabas. Ahora demuestran su interés, con suerte firmas la preventa, pero no se cierra ningún acuerdo hasta que vuelven a su casa y cotejan los datos con los financieros de su respectiva empresa. Todo es mucho más medido, ya no hay adquisiciones impulsivas”.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[“España va a ser de nuevo una cinematografía emergente”]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369067820_374276.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Gregorio Belinchón]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Christopher Dodd, presidente de la asociación de los estudios de Hollywood, apoya a la industria española]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 00:57:35 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Cristopher Dodd]]></category>
    <category><![CDATA[Piratería informática]]></category>
    <category><![CDATA[Festival Cannes]]></category>
    <category><![CDATA[Delitos propiedad intelectual]]></category>
    <category><![CDATA[Delitos informáticos]]></category>
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    <category><![CDATA[América]]></category>
    <category><![CDATA[Justicia]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Tal vez su poder no sea directo, pero si Christopher Dodd (Willimantic, Connecticut, 1944) descuelga un teléfono, al otro lado alguien se cuadrará. Ha sido 25 años senador demócrata y uno de los pesos pesados del partido –considerado como uno de sus valores más inteligentes , y desde mayo de 2011 preside <a href="http://www.mpaa.org/" target="_blank">la MPAA, la asociación de los grandes estudios de Hollywood</a>. Educado, excelente relaciones públicas, político en el sentido más puro de la palabra (imposible sacarle de su discurso), desde su suite de trabajo se disfruta de una increíble vista de La Croisette, con unas nubes negras y unas olas que permiten una broma sobre una posible promoción de <em>Lo imposible</em> en su lanzamiento en DVD. Dodd quiere enviar un mensaje de optimismo, de que las cosas van bien, y aunque le “preocupa” que el Gobierno español mantenga ese 18% de las exenciones fiscales y la lucha contra la piratería, está claro que <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/04/24/actualidad/1366815605_846713.html" target="_blank">por ahora España no volverá a la fatídica Lista 301, la de los países más piratas</a>: “Quiero enviar un mensaje esperanzador, de apoyo a la industria española en estos momentos difíciles”.</p>
<p>El mismo día en que Harvey Weinstein lazó su proclama a favor de la excepción cultural europea en la industria cinematográfica (“No podemos permitir que Europa sea igual que Estados Unidos”), Dodd también habla de arte, de seres humanos. “<a href="http://elpais.com/tag/festival_cannes/a/" target="_blank">Cannes</a> es un disfrute en diversos niveles, te encuentras tanta gente y haces tantos contactos.. Solo podría compararse con Davos en esta escala. Tenemos que olvidarnos de la vieja imagen del sistema de castas, de que los estudios de Hollywood están por encima del resto, y pensar en el negocio global, en que al final del negocio, todos tenemos problemas parecidos sobre propiedades intelectuales, financiación de películas, tecnología…”. Dodd apunta que es el tiempo de las coproducciones, “de tener claro que el público es mundial, no solo local”. Y aunque Cannes se ha convertido en la nueva conquista de Hollywood, Dodd cree que ha sido por razones alejadas de lo meramente económico: “Llámame <em>naïve</em>, pero aún creo en las personas. Para mí, las películas estadounidenses tienen cada vez más influencias europeas. Y casos como <em>La vida de Pi</em> solo se pueden dar con la comunión de varias culturas. Ese es el futuro”.</p>
<p>¿Y el futuro español? “Creo que superareis los problemas. Hemos hablado mucho con el Gobierno actual sobre la lucha contra la piratería. Pero tiendo a creer que vais a ser de nuevo, como marca vuestra tradición, una cinematografía emergente. Porque tenéis un inmenso mercado potencial, el de los hispanohablantes, comunidad que, por ejemplo, es la que más crece porcentualmente en Estados Unidos. Mil millones de personas que pueden ver vuestro cine. Yo si fuera productor español pensaría mucho sobre eso. Y creo que la gente tiene que creer que mañana será mejor que hoy, porque si no, todo el mundo sufre. Necesitamos buenas noticias”. Pues las que da la taquilla española no son nada esperanzadoras. “Ya, pero si tienes hijos, ¿los llevas al cine o les das de comer? Es un momento muy complicado”. <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2012/07/13/actualidad/1342195836_436091.html" target="_blank">¿No tendrá que ver también con el IVA cultural del 21%?</a> “Mira, por un lado soy el chico de Hollywood. Mi primera reacción es decirte que es terrible. Que si fuera un senador mi primera reacción hubiera sido llamar a parlamentarios españoles. Pero entiendo claramente por otro lado que el Gobierno español lucha por salvar la economía, y que necesita recaudar… sin olvidarme que está haciendo daño a la industria del cine y en especial al consumidor. No es una decisión fácil”. Dodd recuerda que otros mercados como el alemán han recuperado el orgullo del cine patrio. “Es fundamental que el cine español recupere su enganche con su público más cercano, el español”.</p>
<p>En el tema de la piratería, Dodd asegura ser “optimista”. “Puede que tengamos que incidir en la educación. Y no olvidar que si estos son malos momentos, peores fueron para sus generaciones precedentes, las que vivieron la Guerra Civil y la dictadura. Volviendo a la piratería, debemos insistir en que se están dando pasos adecuados, en que debemos mejorar en la oferta legal. Tienen estupendas películas, van en la dirección correcta”. ¿Hará algo la MPAA en apoyo a la lucha de los productores españoles contra la oferta existente en YouTube, donde es muy fácil colgar contenidos pirateados como películas españolas recién estrenadas? “Estamos hablando con Google, la dueña de YouTube, para que sea más respetuosa con las propiedades intelectuales. Hay dinero de por medio por la publicidad… Claro, parece gratis y no lo es, porque se mueven ingresos. En fin, debemos hablar más con la audiencia y convencerles de la importancia del respeto por la propiedad intelectual, de que no están robando dinero a Tom Cruise, sino a un eléctrico o maquillador español, y de que por pagar un poco en sitios legales la calidad es mayor”. Dodd no entra en más detalles. La última: ¿es cierto, como cuenta <em>The Hollywood Reporter</em>, que un vicepresidente de HBO, James Costos, será el nuevo embajador estadounidense en España? “Vaya, no lo sabía, no conozco a Costos, pero voy a llamar a su jefe de HBO, que es amigo mío, y ya te contaré cómo es él”.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Miguel Ángel regresa a Úbeda]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369081610_637669.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[José Ángel Montañés]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La estatua de ‘San Juanito’, atribuida al genio del Renacimiento y destrozada en la Guerra Civil, volverá a la ciudad tras una compleja reconstrucción en Italia]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 00:35:56 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Restauración artística]]></category>
    <category><![CDATA[Úbeda]]></category>
    <category><![CDATA[Miguel Ángel Buonarroti]]></category>
    <category><![CDATA[Escultura]]></category>
    <category><![CDATA[Patrimonio artístico]]></category>
    <category><![CDATA[Conservación arte]]></category>
    <category><![CDATA[Provincia Jaen]]></category>
    <category><![CDATA[Guerra civil española]]></category>
    <category><![CDATA[Italia]]></category>
    <category><![CDATA[Franquismo]]></category>
    <category><![CDATA[Andalucía]]></category>
    <category><![CDATA[Artes plásticas]]></category>
    <category><![CDATA[Historia contemporánea]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Europa occidental]]></category>
    <category><![CDATA[Historia]]></category>
    <category><![CDATA[Europa]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Todo el mundo en la localidad jiennense de Úbedaha oído hablar de ella, pero casi nadie la ha visto. La escultura del siglo XV de <em>San Juanito</em> o <em>San Juan Bautista</em> <em>Niño,</em> atribuida a Miguel Ángel, acabó hecha añicos en agosto de 1936, durante una acción iconoclasta que arrasó varias obras de arte del altar mayor de la Capilla del Salvador (convertida en garaje). Entre ellas, esta escultura de mármol y un retablo de madera creado por Alonso Berruguete del que solo se conserva la figura de Cristo. Más de 77 años después, la célebre representación del santo está a punto de volver a la vida, tras un complejo sistema de restauración llevado a cabo en Italia. Tras su <em>resurrección,</em> regresará a la ciudad renacentista de <a href="http://elpais.com/tag/ubeda/a/" target="_blank">Úbeda</a> (<a href="http://elpais.com/diario/2003/07/04/andalucia/1057270923_850215.html" target="_blank">Patrimonio de la Humanidad desde 2003 junto a la cercana Baeza</a>). El lugar donde todo el mundo la dio por perdida para siempre.</p>
<p>La <a href="http://www.fundacionmedinaceli.org/" target="_blank">Fundación Casa Ducal de Medinaceli,</a> propietaria de la Capilla del Salvador, envió a comienzos de 1995 los fragmentos conservados —en Úbeda se asegura que la cabeza la tiene un vecino en su casa— al <a href="http://www.opificiodellepietredure.it/" target="_blank">Opificio delle Pietre Dure</a> de Florencia, uno de los institutos de conservación de patrimonio más importantes del mundo. La misión se antojaba casi imposible: recomponer la figura a partir de los 17 fragmentos que apenas representan el 40% del total. Después de 18 años, y tras posponerse, una y otra vez, los trabajos por complejos, la restauración está a punto de concluir. Con ayuda de la última tecnología de escáneres láser 3D, la empresa Unocad de Vicenza ha desarrollado un método para reconstruir la volumetría de la escultura, a pesar de tener solo vistas parciales, a partir de los fragmentos y las escasas imágenes conservadas de antes de la destrucción, como una recuperada recientemente en la que se puede ver su parte posterior.</p>
<p>La finalización de los trabajos, que han contado con la aportación económica de un fondo que el gobierno italiano destina para intervenir en obras en el extranjero dañadas por guerras o desastres naturales, coincidirá con la celebración el 24 y 25 de junio de unas jornadas internacionales en Florencia —festividad de San Juan, patrón de la ciudad—. Entonces se explicarán los trabajos, la azarosa historia de la escultura y las últimas noticias relativas a la atribución del <em>San Juanito.</em></p>
<p>La escultura de 130 centímetros de altura, representa a San Juan a la edad de 10 años vestido con una zalea de cordero que le pasa por el hombro izquierdo ceñida por un cinturón. Llegó a España de la mano de Francisco de los Cobos, secretario y favorito del emperador Carlos I. La recibió como regalo de la República de Venecia durante su primer viaje a Italia, entre 1529 y 1533, cuando acompañó al emperador durante su viaje triunfal para ser coronado en Bolonia.</p>
<p>En Úbeda, ocupó un lugar destacado en el altar mayor de la Capilla del Salvador. De los Cobos, natural de la ciudad, lo mandó construir a Diego de Siloé en 1536. Ejecutado por Andrés de Vandelvira, el conjunto acabó creando escuela en el Renacimiento español.</p>
<p>Para su decoración, De los Cobos, gran coleccionista, reunió obras de arte, adquiridas o regaladas en sus viajes por media Europa junto a Carlos I, el hombre más poderoso del mundo por entonces. Desde 1547, De los Cobos está enterrado bajo la enorme cúpula que corona el altar mayor de la Capilla.</p>
<p>En 1930, el prestigioso historiador Manuel Gómez-Moreno aseguró que no había duda que el <em>San Juanito</em> era obra de Miguel Ángel, y que se trataba de la imagen dada por desaparecida desde el siglo XVII que realizó el escultor para Lorenzo Pierfrancesco de Medici en 1495. “Su examen plástico arguye una perfección irreprochable y ajustada a los cánones miguelangelescos”, aseguró. Desde entonces, los autores que han hablado de esta escultura, han dudado de su atribución, pero nadie ha cuestionado su factura florentina de finales del siglo XV o su vinculación con el taller del artista.</p>
<p>La Casa Ducal no ha querido desvelar detalles sobre los trabajos “pioneros” de recuperación de la obra ni de la investigación llevada a cabo para determinar si realmente salió de las manos de Miguel Ángel. Juan Manuel Albendea, director general de la fundación, se remite a las próximas jornadas. Aunque sí adelanta que la ubicación final de la pieza será la Capilla de San Salvador de Úbeda. “No en el retablo mayor, donde estuvo, por razones de conservación, pero sí en una sala situada sobre la Sacristía, donde se explicará también la historia de la pieza y la restitución. La ubicación definitiva dependerá mucho del consenso en torno a la atribución”.</p>
<p>Una autoría que, según ha podido saber este diario, se ha visto confirmada por los recientes trabajos de investigación llevados a cabo para intervenir en la pieza. Uno de los hilos conductores para seguir el camino del <em>San Juanito</em> desde Italia a España está relacionado con la pasión coleccionista de De los Cobos y su relación con Vittoria Colonna, poderosa mujer casada con Francisco Fernando de Ávalos, noble napolitano de origen español y militar ilustre de Carlos V. Además de poeta, Colonna era protectora de artistas como Miguel Ángel. Con él, compartió una apasionada amistad. Pero para más detalles sobre esa relación habrá que esperar al mes de junio en Florencia.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[El viaje interior de un aventurero]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369077174_552640.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Ana Teruel]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Sylvain Tesson, célebre en Francia por sus periplos, narra en ‘La vida simple’ sus seis meses de exilio en Rusia]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 00:35:56 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Tibet]]></category>
    <category><![CDATA[Alfaguara]]></category>
    <category><![CDATA[Viajes]]></category>
    <category><![CDATA[China]]></category>
    <category><![CDATA[Editoriales]]></category>
    <category><![CDATA[Asia oriental]]></category>
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    <category><![CDATA[Ofertas turísticas]]></category>
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    <category><![CDATA[Economía]]></category>
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    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicación]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Entre un viaje y otro, entre un tren y el siguiente, el aventurero, escritor y geólogo de formación Sylvain Tesson (París, 1972) busca su refugio en pleno centro de París. En su pequeño ático del barrio latino, con vistas a la Iglesia de Saint Séverin, prolonga sus aventuras para fijarlas definitivamente en el papel. Animado por “la imperiosa necesidad de contar” y enamorado de las palabras —“son las compañeras más bellas”—, los relatos de sus grandes aventuras le han valido numerosos premios, también el Goncourt en 2009 por <em>Une vie à coucher dehors</em> (Gallimard). Pero después de haber pasado más de dos décadas recorriendo el planeta, en las que ha dado la vuelta al mundo en bicicleta, atravesado las estepas de Asia Central a caballo y cruzado el Himalaya a pie, Tesson ha decidido realizar la experiencia contraria: encerrarse durante seis meses en un lugar perdido y contarlo en <a href="http://www.alfaguara.com/es/libro/la-vida-simple/" target="_blank"><em>La vida simple</em></a> (Alfaguara), recién publicado en España.</p>
<p>El lugar escogido para su sueño de existencia sencilla fue Rusia. En una pequeña cabaña de nueve metros cuadrados a orillas del lago Baikal, en Siberia, con litros de vodka en la maleta, víveres para meses y una lista de 80 libros que abarcan desde Nietzsche hasta novelas policíacas, se propuso descubrir si tenía eso que llaman “vida interior”. “Todo el mundo vive en esa angustia del tiempo que pasa, de que la vida no dura más que un suspiro, pero pasar el tiempo es para mí una tarea muy dolorosa desde hace tiempo”, confiesa Tesson, puro en mano, sentado en su terraza parisiense.</p>
<p>“En el fondo, me he puesto a hacer esos viajes un poco absurdos porque en ellos el tiempo se dilata. Y llegó un momento en el que me cansé de cabalgar y pensé, voy a utilizar el medio de la sumersión estática en un lugar para ver si puedo hacer lo mismo que cuando tomo la ruta, es decir, desacelerar el tiempo… y ha funcionado bien”. En su retiro se sometió a la disciplina de anotar su experiencia cada día, en jornadas marcadas por los ejercicios físicos, la contemplación del espectáculo del bosque y sus animales y alguna que otra visita de guardias forestales o turistas rusos que interrumpen la rutina. “Llevar un diario es una forma de archivar la vida, de no dejar que la memoria disgregue la experiencia, de no olvidar”, explica. “Pura cortesía hacia la vida que pasa”.</p>
<p>Aunque en un principio pensó relatar su experiencia bajo la forma de un ensayo sobre la sobriedad, sobre “el descrecimiento”, finalmente, optó por mantener el formato del diario. “Me pareció que su ritmo era lo idóneo. La repetición propia del género era un registro que me permitía expresar la importancia que tomó en este experimento la medida del tiempo”. Pese a sus críticas a los excesos del consumismo —en particular de lo que denomina la “sociedad de las pantallas”—, de su elogio a la simplicidad y de su compromiso con causas como la defensa de un Tíbet libre, no se reconoce en la etiqueta de militante. “Desconfío mucho del discurso político, de la profesión de fe política… No he tenido la impresión de alimentar un programa o una petición de principio con este libro”, asegura. “Además, considero que si se quiere criticar a esta sociedad es mejor abandonarla que tratar de destruirla. Es una crítica más fuerte. La indiferencia. Es el arte de la esquiva. Y la huida me parece mucho más elegante. La fuerza de este tipo de experimento es saber que si las cosas van mal, hay alternativa”.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Muere Ray Manzarek, teclista y fundador de The Doors]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369089079_923279.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Juan José Abad Gallego]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El músico, responsable del órgano de canciones como 'Light my fire' o 'The end', falleció ayer a los 74 años víctima de un cáncer]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 11:29:49 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[The Doors]]></category>
    <category><![CDATA[Jim Morrison]]></category>
    <category><![CDATA[Grupos música]]></category>
    <category><![CDATA[Rock]]></category>
    <category><![CDATA[Estilos musicales]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Para cientos de miles de aficionados era la banda del icónico Jim Morrison. Para algunos menos, <a href="http://elpais.com/tag/the_doors/a/">The Doors</a> no tendrían sentido sin los teclados de Ray Manzarek, fallecido ayer en un hospital de Rosenheim (Alemania) a los 74 años. Suyo era ese inconfundible sonido de órgano que hacía las veces de bajo eléctrico –sobre todo en directo– en una banda que solo contaba con guitarra, teclado y batería.</p>
<p>De sus manos salieron el reconocible solo de de <em>Light my fire</em>, el primer éxito del grupo, pese a sus siete minutos de duración en su versión original, publicada en 1967. O el oscuro acompañamiento de órgano en las lisérgicas <a href="http://www.youtube.com/watch?v=3dNtmM8jrV8"><em>Riders on the storm</em></a> o <a href="http://www.youtube.com/watch?v=e9TmQQQGddQ"><em>The end</em></a>, de 11 minutos. Él llevó al seno de la banda, que formó en 1965 cuando conoció a Jim Morrison en una escuela de cine californiana, su parte más jazzística. Su intención era crear un grupo en torno a la figura mística y poética de Morrison.</p>
<p>"Robby Krieger [guitarrista de la banda] trajo su guitarra flamenca, yo llevé un poco de música clásica con blues y jazz. Jim aportaba su poesía francesa simbolista y <em>beatnik</em>. Esa es la mezcla de The Doors mientras la civilización terminaba aquí en California. Nosotros estábamos ahí inventando un nuevo mundo a través de la psicodelia", decía hace años en una <a href="http://www.npr.org/2000/08/28/1081248/light-my-fire" target="_blank">entrevista a la radio pública estadounidense</a>.</p>
<p>Pese a que Jim Morrison, fallecido en 1971, era el vocalista de la banda, él se encargó de poner voz a algunos de los temas menos conocidos de The Doors. Él cantó en algunos descartes del grupo o en el <em>blues</em> de Willie Dixon <em>(You need meat) Don't go no further</em>, cara b del sencillo <em>Love her madly</em>. Tras su participación en un par de olvidados discos póstumos del grupo, produjo a la banda californiana de punk X.</p>
<p>En los últimos años se dedicó a revisitar el legado de la banda. Publicó a finales de los noventa una autobiografía y, en 2002, puso en marcha la polémica refundación del grupo: <a href="http://elpais.com/diario/2011/06/20/cultura/1308520805_850215.html">The Doors of 21st Century</a>, con el guitarrista Robby Krieger como único compañero del grupo. El batería original, John Densmore, se negó a participar y denunció a sus excompañeros, que dejaron de utilizar el nombre de la banda en los conciertos en los que contaban con Ian Astbury –vocalista de The Cult– en el papel de Jim Morrison.</p>
<p>Su compañero durante estos años Robby Krieger afirmó ayer que Manzarek "era una parte muy importante" de su vida. "Me alegro de haber escrito cancioes con él en los últimos 10 años", afirmaba en su comunicado.</p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Y el Nobel de Literatura es para...]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369134816_250001.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[El País]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La Academia sueca anuncia en su perfil de Twitter que cinco finalistas han sido elegidos, sin dar nombres]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 13:38:54 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Nobel de Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Premios Nobel]]></category>
    <category><![CDATA[Premios]]></category>
    <category><![CDATA[Premios cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Libros]]></category>
    <category><![CDATA[Eventos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Por primera vez en la historia de los <a href="http://www.nobelprize.org/">premios Nobel</a>, la Academia sueca contribuye a la rumorología que precede a la entrega del galardón literario y lanza <a href="5%20candidates%20have%20been%20selected%20for%202013%20#NobelPrize%20in%20#Literature%20according%20to%20Permanent%20Secretary%20of%20the%20Swedish%20Academy.">un mensaje en su perfil de Twitter</a>: "5 candidatos han sido elegidos para el premio Nobel de Literatura 2013, según la Secretaría Permanente de la Academia sueca". Y hasta ahí pueden leer. No hay referencias a posibles candidatos, géneros literarios o países predilectos.</p>
<p>En las quinielas que bullen al comienzo del otoño, en octubre, cuando se conoce el galardonado, son ya más que habituales Philip Roth, ahora ya retirado, el escritor japonés Haruki Murakami, los estadounidenses Don DeLillo, Joyce Carol Oates o Cormac McCarthy. Desde Canadá siempre suenan Margaret Atwood y Alice Munro. Un clásico como el neerlandés Cees Nooteboom también aparece bien situado. En los últimos años, Bob Dylan se había hecho un hueco en las apuestas.</p>
<p>Entre los autores en lengua castellana —cuyo último ganador fue el peruano Mario Vargas Llosa en 2010— aparece Javier Marías. En lengua portuguesa, António Lobo Antunes.</p>
<p>La Academia insiste siempre en que solo premia a autores y no a literaturas ni países, aunque sus elecciones parecen llevarse a veces más por cuestiones políticas o por el criterio de rotación geográfica que por la calidad literaria.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[En primicia, lo nuevo del comisario Brunetti, de Donna Leon]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369145697_242308.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369145697_242308.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Rocío García]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Lee el primer capítulo de 'El huevo de oro', la novela de la escritora norteamericana en el universo de su comisario en Venecia]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 16:14:57 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Halffter pone sonido a Zweig]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369070970_858007.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Jesús Ruiz Mantilla]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El español dedica su tercera ópera a ‘La novela del ajedrez’. De la mano del músico, el universo del austriaco aterriza en Kiel]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 00:35:56 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Ópera]]></category>
    <category><![CDATA[Cristóbal Halffter]]></category>
    <category><![CDATA[Stefan Zweig]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro musical]]></category>
    <category><![CDATA[Alemania]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro]]></category>
    <category><![CDATA[Europa central]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Europa]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Cuando Borges no era todavía enteramente Borges, Stefan Zweig, un escritor de gran público en su época, ya escribía historias borgianas. Es el caso de <em><a href="http://www.theater-kiel.de/de/oper/repertoire/premieren/schachnovelle.htm" target="_blank">La novela del ajedrez</a>,</em> una obra tan encerrada en el tablero de la imaginación, tan abstracta y claustrofóbica, que saltaba directamente del laberinto en que Zweig se encontraba poco antes de suicidarse en Brasil a la vecina Argentina. Lo que no podía imaginar aquel exiliado austriaco y judío a quien le partió en dos el derrumbe de su mundo y la persecución nazi es que su vena melómana se viera décadas después recompensada por el compositor español Cristóbal Halffter. El músico acaba de estrenar en Kiel (Alemania) una ópera basada en esa fascinante novela corta.</p>
<p>La historia de este reto entre un jugador mecánico, pero superdotado, y un misterioso viajero a bordo de un barco que se dirige a Buenos Aires es la base para que Halffter fabrique los ecos de una obsesión. “Pero he querido homenajear también al escritor cambiando un poco el argumento y añadiendo alguna referencia personal”, asegura.</p>
<p>Es su tercera ópera. Después de años sin decidirse a entrar en el género, le cogió el gusto cuando le encargaron su <em>Quijote</em> para el <a href="http://elpais.com/tag/teatro_real/a/" target="_blank">Teatro Real</a>. “No fue falta de interés, es que en España durante décadas no se daban las circunstancias”. Pero el maestro también ha conquistado Alemania como autor de óperas. “En Kiel se estrenó el Quijote y me hicieron el encargo de otra ópera. Han sido tres años de trabajo muy ilusionado”, comenta mostrando la imponente partitura urdida con su técnica de artesano.</p>
<p>Halffter escribe a mano, con tinta china, y compone al piano recluido en su refugio de Villafranca del Bierzo. Allí lee compulsivamente, escucha músicas de todo tipo y reflexiona. También intenta descubrir y desentrañar los caminos más sugerentes para llegar a su público.</p>
<p>Magia. Pero también reto, sabiduría, estrategia… Creación en tensión para este músico que fue crucial en la segunda mitad del siglo XX y sigue en activo. Halffter, junto a compañeros de generación como Luis de Pablo, Carmelo Bernaola o García Abril, fueron los encargados de llenar de ecos contemporáneos la música ensimismada que sonaba en la España de Franco. Lo hicieron con el aire fresco, radical y rupturista que respiraron en la ciudad alemana de Darmstadt junto a otros creadores del continente. Fueron tan incomprendidos como fundamentales. “Aportamos una visión nueva que se alejaba del folclorismo, de los nacionalismos y del neoclasicismo imperante”, afirma. Allí, junto a Stockhausen, Luciano Berio, Ligeti o Boulez pidieron paso para entrar en un club que transformaría la música.</p>
<p>Después de su <em>Quijote</em> y de Lázaro, se ha encerrado en las obsesiones de <a href="http://elpais.com/tag/stefan_zweig/a/" target="_blank">Stefan Zweig</a>. “Esta es una obra que alerta sobre los fantasmas de Europa, sobre sus locuras colectivas, sobre el riesgo de aniquilación que él contempló”, asegura Halffter. Pero ha querido trascender a un mensaje positivo. Un mensaje que el propio autor, en las condiciones que escribió su obra, ya convencido de que el continente y el mundo que describió en sus magistrales memorias <em>—El mundo de ayer,</em> publicadas por El Acantilado en España—, no sobrevivirían a las garras de Hitler.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Marina Heredia resetea el flamenco]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/16/actualidad/1368722276_242265.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[El País]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Estrenamos en exclusiva 'A mi tempo', el nuevo disco de la cantante granadina que homenajea nueve palos del género]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 12:57:49 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Flamenco]]></category>
    <category><![CDATA[Marina Heredia]]></category>
    <category><![CDATA[Presentación discos]]></category>
    <category><![CDATA[Discos música]]></category>
    <category><![CDATA[Industria discográfica]]></category>
    <category><![CDATA[Estilos musicales]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.marinaheredia.com/">Marina Heredia</a> remoza con su personal flamenco la milonga, la bulería por soleá, los fandangos, siguirillas, la caña y polo, el culpé y la rumba y los tangos en forma de disco. EL PAÍS estrena en exclusiva <em>A mi tempo</em>, un ejercicio de actualización, que no olvida la tradición, de los pilares de este cante con ecos de Camarón, Adela la Chaqueta, Enrique Morente o Bambino, entre otros grandes nombres del género.</p>
<p>Heredia probó su viaje flamenco en el tiempo en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, dentro de la XVII Bienal de Flamenco, con la ayuda Mónica Naranjo y del Coro gaditano de los Carnavales de Cádiz de Luis Rivero. Antes, había llevado su cante hasta San Francisco (California) para actuar con la Sinfónica de la ciudad. Premiada con Mejor Disco de Cante Flamenco 2010 por <em>Marina,</em> su tercer disco, la artista había publicado antes <em>Me duele, me duele</em> en 2001 y <em>La voz del agua</em> en 2007, los trabajos que paseó de Uruguay a Pekín, y que subió a escenarios tan dispares como como el Espárrago Rock y la Bienal de Múnich.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Rajoy defiende el español como “el producto más internacional”]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369135317_593277.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369135317_593277.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Francesco Manetto]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El presidente del Gobierno augura en la Bilbioteca Nacional "un sistema educativo que asiente una biografía común"]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 13:38:54 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Crisis económica]]></category>
    <category><![CDATA[Recesión económica]]></category>
    <category><![CDATA[PP]]></category>
    <category><![CDATA[Coyuntura económica]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Partidos políticos]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[Administración Estado]]></category>
    <category><![CDATA[Política]]></category>
    <category><![CDATA[Administración pública]]></category>
    <category><![CDATA[Economía]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>El español "es el producto más internacional y prestigiado de España". El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha hilado hoy, durante su visita a la Biblioteca Nacional con motivo del 300 aniversario de esta institución, una defensa de la lengua y de los valores culturales y educativos marcados por el castellano.</p>
<p>Tras una referencia al historiador Jaume Vicens Vives y a su máxima, <span class="st"><em>Crecer por encima de las dificultades</em></span>, el jefe del Ejecutivo insistió en que "esa ha sido su divisa y esa debe ser la nuestra", en un guiño a las desalentadoras previsiones económicas. Bajo ese paraguas, Rajoy, que ha intervenido después de la directora de la biblioteca, Ana Santos Aramburo,y de la presidenta del patronato, Margarita Salas, ha vinculado "el éxito" de España al fomento de la lectura. "Más libros y más lectores es algo fundamental para nuestro éxito como país", ha señalado.</p>
<p>En ese contexto, ha asegurado que "la marca España no encontrará mejores embajadores que las editoriales", en alusión al mercado latinoamericano. Al reconocer que, en cualquier caso, "el nuevo ecosistema de consumo se encuentra ya en el cibersepacio", el presidente ha apelado al "denominador común para todos" y ha manifestado que "es justo trabajar para que este patrimonio común", la lengua y la cultura, "siga siendo un patrimonio para todos los españoles".</p>
<p>Rajoy se ha referido también de manera indirecta y por primera vez a la polémica ley Wert, cuestionada tanto por la oposición, por el presidente catalán, Artur Mas como dentro del PP, sobre todo en los sectores autonómicos. En presencia del ministro de ·Educación y Cultura, el jefe del Ejecutivo ha hecho hincapié en un "sistema educativo que asiente una biografía común", lo que supone una clara defensa de la reforma y de la LOMCE frente a los planteamientos de la Generalitat de Cataluña. Un sistema educativo, ha señalado, basado en la calidad, el conocimiento y el esfuerzo que "explique los retos del presente". "Una educación que propicie a los ciudadanos" y que impulse la cultura como "sector clave para adaptar la competitividad y transmitir una marca de vanguardia".</p>]]></content:encoded>
    <comments><![CDATA[http://eskup.elpais.com/C1369135317-a3a946e96e2f5ede1c2abc2c1bf3c2e5]]></comments>
  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La 72ª Feria del Libro se presenta con ilustración de Juan Gatti]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/ccaa/2013/05/20/madrid/1369078927_030243.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[El País]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El diseñador argentino, premio nacional de Diseño, firma el cartel de esta edición, que se celebrará entre el 31 de mayo y el 16 de junio en el Retiro]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 09:33:50 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Feria libro Madrid]]></category>
    <category><![CDATA[Juan Gatti]]></category>
    <category><![CDATA[Ferias libro]]></category>
    <category><![CDATA[Comunidad de Madrid]]></category>
    <category><![CDATA[Libros]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Los organizadores de la 72ª edición de la <a href="http://www.ferialibromadrid.com/" target="_blank">Feria del Libro de Madrid</a> presentaron este lunes en sociedad el cartel promocional del gran evento del sector, que se celebrará entre el 31 de este mes y el 16 de junio en el Paseo de Coches del Retiro. En esta ocasión ha sido el diseñador argentino Juan Gatti (Buenos Aires, 1950) quien ha dado forma al reclamo visual, una reivindicación de la “importancia del libro impreso” frente a las “propuestas digitales”, según su propia definición.</p>
<p>El cartel está protagonizado por un hombre apostado ante unas puertas rojas que lo que realmente ocultan son las hojas de un libro. “Con el hombre frente al libro he querido dar la bienvenida a la aventura que es leer, representar la figura del lector que se adentra en la historia. Y enmarcar todo ello en un entorno inusual que huye de los tópicos que rodean habitualmente al sector”, afirma el diseñador y fotógrafo en una nota difundida el lunes.</p>
<p>Autor de una iconografía característica que ha acompañado la obra de creadores como Pedro Almodóvar, Alex de la Iglesia o Fernando Trueba y marcas como Vogue o Elena Benarroch, Gatti lleva afincado en España desde 1980 y ganó el Premio Nacional de Diseño en 2004. Hay quien lo considera incluso uno de los padres de la modernidad, tanto en España como en su país de origen.</p>
<p>Según los datos hechos públicos por los organizadores, la Feria del Libro de este año contará con la presencia de 457 expositores, entre ellos 20 organismos oficiales, 9 distribuidores, 61 libreros especializados, 59 libreros generales, 195 editores de Madrid y 113 editores de fuera de la región.</p>
<p>En <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2012/06/10/actualidad/1339345616_323005.html">la edición de 2012</a>, la feria acusó tanto la crisis económica como la caída de lectores derivada de las nuevas forma de lectura en soportes digitales. Las ventas retrocedieron un 19% respecto al año anterior, la cifra de visitantes también fue sensiblemente inferior y solo las sesiones de firmas de autores conocidos mantuvieron los niveles de afluencia masiva que han hecho famosa la cita bibliófila madrileña.</p>
<p>Los resultados del año pasado abrieron el debate sobre el modelo de feria con el que afrontar no solo las nuevas pautas de consumo de literatura, sino el tipo de actividades abiertas al público. El área de las Artes del Ayuntamiento (ahora en fase de remodelación) se prestó entonces a participar más activamente en la organización junto al Gremio de Libreros de Madrid, la Asociación de Editores de Madrid y la Federación de Asociaciones Nacionales de Distribuidores de Ediciones (FANDE).</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Más brillo para chefs con estrella]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369071226_445127.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369071226_445127.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Rosa Rivas]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El Premio Millesime reconoce a Jordi Roca, Quique Dacosta, Ángel León, Nacho Manzano, Ricardo Sanz y Gorka Txapartegi]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 19:55:26 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Cocineros]]></category>
    <category><![CDATA[Jordi Roca]]></category>
    <category><![CDATA[Quique Dacosta]]></category>
    <category><![CDATA[Ricardo Sanz]]></category>
    <category><![CDATA[Nacho Manzano]]></category>
    <category><![CDATA[Ángel León]]></category>
    <category><![CDATA[Gastronomía]]></category>
    <category><![CDATA[Premios]]></category>
    <category><![CDATA[Eventos]]></category>
    <category><![CDATA[Gente]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>La excelencia culinaria abunda tanto en España que es muy difícil poner el foco en una sola persona. Así lo cree Manuel Quintanero, presidente de <a href="http://www.millesimemadrid.com/">Millesime</a>, club gastronómico para empresas que difunde con sus eventos (con ediciones en Madrid, São Paulo y México) el trabajo de los primeros espadas de los fogones. Y cada año (desde hace ya cuatro) apuesta con el Premio Chef Millesime por reconocer a un profesional con proyección de futuro, pero en esta ocasión, porque “no hay una sola cocina, hay muchas grandes cocinas”, los profesionales son seis: <a href="http://www.cellercanroca.com/PORTADA/intro.htm">Jordi Roca,</a> <a href="http://www.quiquedacosta.es/">Quique Dacosta</a>, <a href="http://www.aponiente.com/">Ángel León</a>, <a href="http://www.casamarcial.com/web/">Nacho Manzano</a>, <a href="http://www.restaurantekabuki.com/">Ricardo Sanz</a> y <a href="http://www.restalameda.com/">Gorka Txapartegi.</a></p>
<p>Todos ellos ya consolidados, con estrellas Michelin (suman 11 entre todos) y soles Repsol. El objetivo del galardón es “reconocer la labor de los cocineros más relevantes e influyentes del país con proyección internacional”. Y esas figuras influyentes merecedoras del Premio Chef Millesime by Cruzcampo 2013, elegidas por un jurado de periodistas gastronómicos como lo mejor de cada casa (Cataluña, Comunidad Valenciana, Asturias, Madrid, País Vasco) se han juntado en el hotel madrileño Hesperia para recibir el galardón y hacer lo que mejor saben hacer: cocinar. Bocados en miniatura por el día y una cena con platos de mayor formato por la noche, con el denominador común de la creatividad sabrosa y la sorpresa.</p>
<p>El delicado postre <em>Núvol de llimona</em> con su versión en perfume, la reinterpretación de otro aroma de Calvin Klein, <em>Eternity</em>, bombones de praliné y petazetas y de chocolate con una confitura de yuzu, fueron las tapas azucaradas de Jordi Roca, el cocinero dulce de El Celler de Can Roca. Aún en la nube tras el reciente reconocimiento como número uno mundial en los <a href="http://www.theworlds50best.com/">50 Best de</a> <em>Restaurant</em> al restaurante que pilota con sus hermanos Joan y Josep, y el estreno de su ópera gastronómica <a href="http://www.elsomni.cat/es/"><em>El Somni</em></a>, el pequeño de la trinidad creativa del Celler respondía invariablemente ante el bosque de micrófonos y cámaras que “los reconocimientos son para mantener la ilusión y un acicate para esforzarse y seguir trabajando”. Y, al igual que su espectáculo <em>Somni</em> seguirá itinerante por mesas y festivales de cine de distintos países, el sueño de la innovación “no se para”. Lo más reciente: una nueva heladería iconoclasta <a href="http://rocambolesc.com/contactar_cat.html">Rocambolesc</a> en Platja d’Aro, tras el éxito de la de Girona.</p>
<p>Quique Dacosta también vive un momento dulce, digiriendo la satisfacción de las tres estrellas 2013 por su restaurante de Dénia y la concesión estos días (junto a Paco Torreblanca) del doctorado Honoris Causa en Bellas Artes por la Universidad Miguel Hernández de Elche. Para celebrar el Millesime, el recuerdo de uno de sus clásicos, el cubalibre de foie gras, un juego de piedras de parmesano (unas comestibles y otras minerales) y otro juego de tapas vegetales con liquen, raíces y hojas de maíz ahumado.</p>
<p>El asturiano Nacho Manzano, cuya Casa Marcial de Arriondas cumple ahora 20 años de evolución gastronómica con una cocina familiar de raíces, es –como resalta el premio Millesime en sus manos- un emprendedor internacional. Con sus gastrobares Ibérica ya ha conquistado Londres. Para la jornada de celebración madrileña, su menú lo integraban callos de bacalao con cebolleta ahumada y lentejas germinadas, coliflor con sardina ahumada y acederas y (bocado imprescindible de la comida del confort), unas croquetas de jamón.</p>
<p>El sushiman madrileño Ricardo Sanz, agradecido por el reconocimiento culinario a la cocina cruda made in Spain, desplegó el estilo japo-castizo de sus restaurantes Kabuki con callos a la madrileña, <em>nigiri de toro</em> y <em>sunomono</em> (ensalada) de <em>tataki</em> de bonito.</p>
<p>En las propuestas del conocido como Chef del Mar, el gaditano Ángel León, los pescados también reinaron. El cocinero de Aponiente brindó su premio a los profesionales del mar y de las lonjas que nutren su cocina y mostró bocados clásicos en su menú, como la sardina ahumada con huesos de aceitunas sobre una <em>regañá</em> con berenjena asada, y novedades como los chicharrones de piel de morena mezclados en un cucurucho con gambas fritas en plancton y un aparente jarrete de ternera guisada que es en realidad un carnoso atún de almadraba.</p>
<p>El vasco Gorka Txapartegi, chef titular de Alameda (en Hondarribia, Guipúzcoa) tercera generación de una familia volcada en la cocina, sirvió creaciones locales con proyección cosmopolita. Para la cena: <em>butakaku</em> , un guiso de papada de cerdo y algas con estética zen. Para el tapeo: rollo de trucha ecológica con requesón y manzana, sopa de guisantes de Hondarribia con hinojo y <em>foie royal</em> de manzana, lavanda y miel.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Todos los edificios de Nueva York]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369128553_605145.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369128553_605145.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Virginia Collera]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El ilustrador James Gulliver Hancock se marcó un reto cuando desembarcó en Nueva York: dibujar todos sus edificios]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 11:29:13 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Phenomena une a Mel Brooks y los Monty Python]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Álvaro P. Ruiz de Elvira]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Clásicos setenteros de la comedia podrán verse próximamente en algunas salas de Barcelona y Madrid en sesión doble]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 09:26:18 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Cronuts: los deseados hijos del cruasán y el donut]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/21/actualidad/1369121862_629370.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Mikel López Iturriaga]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[En Nueva York nace una nueva especie repostera que quizá cambie para siempre nuestras pastelerías. Colas de yonquis del azúcar se forman en Dominique Ansel]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Tue, 21 May 2013 09:37:42 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[Periodismo a golpe de verso]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/19/actualidad/1368986968_557232.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Elsa Fernández-Santos]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Llega a las librerías la poesía de la ácida escritora y guionista estadounidense Dorothy Parker, inédita en español]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 01:57:04 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Dorothy Parker]]></category>
    <category><![CDATA[Escritores]]></category>
    <category><![CDATA[Guionistas]]></category>
    <category><![CDATA[Poesía]]></category>
    <category><![CDATA[Periodismo]]></category>
    <category><![CDATA[Libros]]></category>
    <category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
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    <category><![CDATA[Medios comunicación]]></category>
    <category><![CDATA[América]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicación]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Que nadie lo dude, detrás de la afilada lengua de <a href="http://www.dorothyparker.com/">Dorothy Parker</a> se agazapaba una mujer en exceso sentimental y romántica. A fin de cuentas, su (siempre a mano) arsenal de dardos tenían una diana favorita: ella misma. La maestra del relato corto, mordaz crítica de teatro y libros, dramaturga y cronista inmisericorde de una época que se precipitó al vacío de la Gran Depresión, también cultivó, y mucho, la llamada “poesía ligera” o “poesía <em>flapper”,</em> en referencia a las liberadas chicas de la era del jazz. Publicada hasta 1944 en libros y revistas como <em><a href="http://www.newyorker.com/">The New Yorker</a>, <a href="http://www.vanityfair.com/">Vanity Fair</a></em> y <em>Vogue,</em> la obra poética dispersa de Parker se reunió por primera vez en un libro en 1996 y después, en otro revisado y ampliado, en 2009. Es esta última edición la que ahora llega a España, donde su poesía no se había traducido hasta la fecha.</p>
<p><em>Los poemas perdidos</em> (Nórdica), con traducción de Guillermo López Gallego y Cecilia Ross e introducción de Stuart Y. Silverstein, nos ofrece el perfil menos popular de la autora de <em>Una rubia imponente</em>. “Se trata de poesía periodística, de actualidad, un género bastante peculiar”, apunta Diego Moreno, editor del volumen. “Cuando sacamos hace un mes una versión ilustrada de <em>Una rubia imponente,</em> que por cierto está siendo un éxito de ventas, decidimos que fuese acompañado por el lado menos conocido de la escritora”.</p>
<p>Parker publicó durante años sus poemas en decenas de revistas en las que colaboraba. Estas islas en verso remiten a personajes de la época, a modas y figuras populares y, es obvio, a ella misma. “Después del primer intento de suicidio, Dorothy se perfumaba con nardo de vez en cuando, por ser lo que los sepultureros usaban tradicionalmente con los cadáveres. Su poesía también adoptó un tono menos despreocupado y de actualidad”, apunta Silverstein.</p>
<p>En su documentada introducción recuerda cómo a partir de aquel momento la vida de Parker se convirtió en un rosario de amantes y en un desastre doméstico, la escritora —“alguien dijo que se comía el bacón crudo porque no sabía freírlo”—, se gastaba el dinero (que jamás le preocupó demasiado) en ropa, tabaco, alcohol, perfumes y sombreros. Una columnista de la época, que firmaba Elspeth, la retó con un poema por celos profesionales. Parker, recuerda Silverstein, pasaba uno de sus peores momentos. Desde las cuevas de la depresión respondió a su colega: “Señora, he leído su verso sobre mí… Ese en el que escribe ‘¡Cómo me gustaría encontrarme con esa persona a solas una noche de ébano!’. Aunque sus deseos de herir fueran escasos, hizo usted lo que mejor supo: Verá, alguien, cuando mi corazón estaba frágil, me dirigió esas mismas palabras. Señora, acepte mis humildes saludos; acepte mi gratitud; pero permítame decir que si no fuera por los encuentros a media noche, hoy podría andar erguida”.</p>
<p>Como tantos escritores que sufrieron la resaca de la Gran Depresión, Parker viajó a Hollywood con su segundo marido para escribir guiones. La aventura en la Costa Oeste acabó —entre idas y venidas de la pareja— cuando el Comité de Actividades Antiamericanas acusó a la escritora de peligrosa comunista. Parker volvió a Nueva York para dedicarse al teatro. De la poesía, ni rastro. En <em>Los poemas perdidos</em> la última huella está en su colección de <em>Canciones del odio:</em> “Odio a las esposas, las tiene demasiada gente…”; “Odio a los maridos, reducen mis posibilidades…”; “Odio a los universitarios, me tocan los pies…”; “Odio al despacho, se entromete en mi vida personal”; “Odio a los pesados, me quitan la alegría de vivir…”; “Odio a los jóvenes, me dan arteriosclerosis…”.</p>
<p>Como tantos contrasentidos de su intensa vida, la tristeza impregna los mejores pasajes de una escritora conocida por su sagaz humor; que se confesaba vaga, pero, incapaz de hacer mal su trabajo, se volvía obsesiva y perfeccionista; que despertaba la atracción de los hombres, pero luego estaba imposibilitada para retenerlos (como deseaba); que calculó mal sus fuerzas frente a las drogas y el alcohol. Cuentan que cuando ya mayor y enferma la ingresaron en un hospital el médico le advirtió de que si seguía bebiendo moriría en un mes. Parker respondió: “Promesas, promesas”. Tardó aún unos años en morir, en 1967, en la habitación de un hotel y de un ataque al corazón. Llegados a este punto, se suele echar mano de su famoso epitafio (“Disculpen el polvo”) en la Asociación Nacional para el Desarrollo de las Personas de Raza Negra (NAACP), sus herederos y donde yacen sus restos. Lo que pocos suelen recordar es que las cenizas de Dorothy Parker permanecieron olvidadas en la oficina de sus abogados durante 21 años sin que nadie las reclamara. Seguro que la ingeniosa escritora le hubiera sacado punta al asunto, pero sinceramente, maldita la gracia.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Jorge Oteiza, ‘porno’ e inédito]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368811430_456828.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Borja Hermoso]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Una exposición saca a la luz la serie de dibujos en que el artista ataca a Franco, las instituciones vascas y la bandera española]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2013 02:45:32 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Jorge Oteiza]]></category>
    <category><![CDATA[Escultura]]></category>
    <category><![CDATA[IVAM]]></category>
    <category><![CDATA[Martín Heidegger]]></category>
    <category><![CDATA[Artes plásticas]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[Instituciones culturales]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>En 1958, <a href="http://elpais.com/tag/jorge_oteiza/a/">Jorge Oteiza</a> se despidió de la escultura. Desde su punto de vista, el proceso creativo en el que había puesto el empeño de toda una vida —la desocupación del espacio— había concluido. Para qué seguir.</p>
<p>Dejó al mundo un colosal legado en obras de arte de madera, hierro y piedra que bebía por igual de las fuentes constructivistas que de las profundas raíces de la cultura vasca. El legado de uno de los grandes de la escultura mundial del siglo XX. También manifiestos seminales de teoría artística-filosófico-matemática, como <em>Quosque tandem!, Ley de cambios</em> o su célebre <em>Propósito experimental</em>, un texto insólito por su lucidez, su inabarcable complejidad formal y su innegable sabiduría: Oteiza lo escribió entre 1956 y 1957 y con él ganó el Premio de Escultura en la <a href="http://www.bienal.org.br/FBSP/pt/Paginas/home.aspx">Bienal de São Paulo</a> de 1957. Un texto que el fallecido Santiago Amón, uno de los nombres más grandes de la crítica de arte en España, situó en su día como base del ensayo de <a href="http://elpais.com/tag/martin_heidegger/a/">Martin Heidegger</a> <em>El arte y el espacio</em>. Pero, como queda dicho, el vacío espacial se resolvió, Oteiza dijo <em>agur</em> a sus maclas, a sus totems, a sus tizas, a sus hierros y a sus volúmenes y, refunfuñando por enésima vez contra casi todo y contra casi todos recogió los bártulos y se apartó un poco del mundo. Sin embargo, otro proceso de vaciado, esta vez personal y limitado a los infinitos territorios de la minúscula intimidad, siguió adelante, trazo a trazo, puñetazo a puñetazo, confesión a confesión, en lo que elegantemente podría llamarse un proceso de onanismo intelectual y de modo un poco más abrupto <em>Masturbaciones, eyaculaciones y orgasmos del genio</em>. Un vaciado —mental y artístico— materializado en decenas de dibujos que algunos han llamado erótico-políticos pero que de eróticos tienen poco o nada. Así pues, pornopolíticos, habría que decir.</p>
<p>Crudeza, sinceridad, honestidad, acracia, egolatría… son los ingredientes que Jorge Oteiza (Orio, Guipuzkoa, 1908 - San Sebastián, 2003) fue introduciendo durante años en la marmita de sus pulsiones sexuales, aderezadas con la irremediable fijación/aversión marca de la casa para con los políticos y directamente inspirada en los fetiches sexuales grecorromanos y en el carácter tribal del falo como ariete de defensa o ataque. Producto de todo ello es la fascinante colección de arte pornográfico que, a partir del próximo 13 de junio, podrá contemplarse en las salas del Instituto Valenciano de Arte Moderno, dentro de la exposición <em>Oteiza íntimo y secreto.</em> La muestra incluirá también otros segmentos mal conocidos de la obra del artista, como las obras en papel de la <em>Serie Euskara</em> o la denominada <em>Suite Faraldo</em>, del nombre de Ramón Descalzo Faraldo, crítico de arte ligado a la Escuela de Madrid y con quien Oteiza se las tuvo tiesas.</p>
<p>Hay que decir que el IVAM se apunta un gran tanto con esta noticia: este medio centenar de obras constituyen no solo un pequeño tesoro artístico capaz de dar explicación a algunas de las muchas neuras y explosiones de su autor, uno de los personajes más volcánicos que ha producido la historia del arte en el siglo XX. Se trata, además, de un tesoro inédito, ya que jamás ha sido expuesto al público en su conjunto (tan solo dos de estos dibujos estuvieron expuestos por espacio de unos días en el museo Esteban Vicente de Segovia, y otros dos de ellos en Arco). Y realmente son muy pocas las personas que han tenido acceso a estas carpetas salvajes repletas de penes gigantes, vaginas como templos, atributos inconmensurables y muy alto voltaje en lo que se refiere a la masacre de dictadores, políticos y asesinos: Franco, el Gobierno Vasco, ETA, todo cabe en las dianas de Jorge Oteiza, incluido él mismo, que lo mismo se autorretrata con cuernecillos de sátiro exhibiendo un falo del tamaño de un árbol que eyaculando sin complejos sobre la bandera de España o penetrando a Franco bajo la frase “Ha sido un placer, excelencia”. Y de ahí en adelante.</p>
<p>“Todos los artistas dejan, a su muerte, un material que por lo que sea no han querido mostrar; y en ocasiones, los investigadores dan con él, lo analizan y ven que es de interés público, porque encierra cosas que explican mucho de la personalidad del autor”, explica Francisco Calvo Serraller, comisario de esta exposición que sin duda dará que hablar, para justificar la exhibición pública de unas obras que su autor jamás quiso mostrar, puros ejercicios de estilo en el mejor de los casos o “puro exabrupto” en el peor de ellos, como explica Calvo Serraller: “Sí, son exabruptos con los que Oteiza va exorcizando algunas de sus agitadas cuitas biográficas, una especie de diario dibujado de sus filias y sus fobias, y claro, esto, en un artista de la relevancia histórica de Jorge Oteiza, pues lo tiene, claro, tiene ese interés público”.</p>
<p>El comisario de la muestra, que es además presidente del Patronato de la Fundación-Museo Jorge Oteiza de Alzuza (Navarra), no elude el carácter explosivo de este conjunto de carboncillos, grafitos, aguadas y tintas: “Está claro que, dependiendo de las creencias religiosas o morales, del pudor o de la ideología, puede haber gente que se sienta aludida u ofendida cuando vea este material. Pero es que Oteiza nunca fue una persona recatada, nunca ocultó sus sentimientos ni sus ideas… en el fondo, yo creo que esto solo puede escandalizar a quien no conozca bien a Jorge Oteiza”.</p>
<p>En su texto para el catálogo de la exposición (<em>La armada sexual de Oteiza</em>), Calvo Serraller evoca la figura de Francisco de Goya y la sitúa como una posible inspiración para estos dibujos sexuales: “Sí, recuerdan a veces el trazo de algún maestro que indudablemente el autor admiraba, como es el caso de Goya; bueno, el propio Goya era también muy escatológico, como Oteiza, y hacía dibujos porno, o por lo menos dibujos con cochinadas”, explica el comisario de la exposición.</p>
<p>El cerca de medio centenar de dibujos que ahora sale a la luz pública es propiedad del coleccionista y galerista madrileño Ernesto Gutiérrez, que empezó a comprárselos hace cosa de 25 años al escritor, pedagogo y editor bilbaíno José María Martín de Retana, fundador de <em>La gran enciclopedia vasca</em> y gran amigo de Jorge Oteiza. El valor de este conjunto de obras sobre papel —cuya autenticidad ha sido avalada por expertos como Pablo Jiménez, Edorta Kortadi o el propio Calvo Serraller— no ha hecho sino incrementar su valor, y probablemente lo hará aún más tras su exposición pública. Cada uno de estos dibujos puede alcanzar hoy en el mercado un precio de hasta 60.000 euros. En diciembre de 2005 el entonces director del Museo Oteiza de Alzuza (Navarra) ya mostró su interés por la colección y transmitió por carta a Ernesto Gutiérrez su deseo de que los dibujos pasaran a formar parte de los fondos del museo. No hubo acuerdo económico.</p>
<p>Ya enmarcado y dispuesto para su viaje a Valencia, el universo sexual de Jorge Oteiza descansa entre embalajes, cartones y cajas sobre el suelo de su galería, situada en el centro de Madrid. Entre pinturas de Millares, Sorolla, Regoyos, Clavé o Torres García y bajo una cartulina negra de dos metros y medio con escritura en tiza blanca en el que el propio Oteiza plasmó su <em>Ley de los cambios</em> —una de las verdaderas profesiones de fe teórico-filosófico-matemáticas de su arte— los dibujos, de 32 x 22 centímetros, recorren el mundo escondido y menos confesable del artista, y lo desempolvan.</p>
<p>El desfile de esta diatriba en papel deja sin respiración. En uno de los dibujos, un peón de ajedrez se ha convertido en un pene vertical; en otro, un falo-ariete trata de derribar lo que parece la puerta de un castillo. Otro representa tres culos vistos desde atrás. Sobre cada uno de los culos puede verse una flecha clavándose en él. Sobre cada flecha pone “ETA”. Sobre el culo situado en el centro del dibujo pone “Ojete del lehendakari”. Y debajo, a modo de título general, pone <em>El Gobierno vasco</em>. En otro, un glande enorme parte en dos y rasga un cartel en el que también puede leerse “ETA”. Debajo, una frase: “No hay cojones en Euskadi”. Otro dibujo es un boceto de la escultura de Oteiza <em>España va de culo</em>, una figura masculina con los atributos sexuales al aire y el puño cerrado y levantado. En una de las obras más crudas, el sexo abierto de una mujer de pelo largo tumbada en una cama da paso al título del dibujo: <em>La gran puta vasca.</em> Uno de los trabajos más llamativos de todo el conjunto es el titulado <em>Hércules televisivo fascista.</em> Se trata de una figura en color que, realizada sobre la base de estructuras circulares, recuerda sobremanera al universo artístico de Giorgio de Chirico. Todos estos dibujos fueron ejecutados por Jorge Oteiza a lo largo de los años 80 y 90.</p>
<p>En otro de los textos analíticos para la exposición de Valencia, Francisco Javier Rodríguez Chaparro enmarca con claridad el valor de estos dibujos y su encaje en la obra oteiziana. “Oteiza era, ciertamente, antes que un artista en sentido tradicional, un pensador sistémico, totalitario incluso en sus planteamientos estéticos, que deseaba forjados en la necesidad lógica. Estos dibujos abren una vía al Oteiza <em>in progress,</em> no al realizado y finiquitado; no al resultado, en definitiva, meta primera de su arte como tantas veces manifestó, sino al proceso”. Dicho de otra forma: el dibujo, estos dibujos, con todo lo que conllevan de reflejo y de pulsión, poco tienen que ver con la sistematización y el orden casi cartesiano a partir de los cuales el artista de Orio entendía el proceso artístico. Y de ahí su valor.</p>
<p>¿Meros ejercicios de estilo? ¿Confesiones a tumba abierta sobre oscuras neurosis sexuales? ¿Ajustes de cuentas consigo mismo y con aquellos que él tanto execró —los políticos y las instituciones, y en concreto las instituciones culturales vascas (Oteiza acabó legando su obra al pueblo navarro, y no al pueblo vasco, por desavenencias con el Gobierno autónomo)? ¿Espejo impúdico de pensamientos y anhelos difícilmente admisibles por el común de los mortales? Los dibujos pornográfico-políticos de Jorge Oteiza vuelven a la vida como un incandescente tesoro artístico en forma de volcanes sexuales. Tomen nota los pudibundos. Apriétense los machos los militantes de la corrección política. Revuélvase, quizá, en su tumba, Jorge Oteiza. Regocíjese el público. Puro orgasmo.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Los dibujos secretos del escultor]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/18/album/1368894847_925247.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Viaje a la obra gráfica más explosiva del escultor que expone el IVAM.]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 18:48:14 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Jorge Oteiza]]></category>
    <category><![CDATA[Escultura]]></category>
    <category><![CDATA[Artes plásticas]]></category>
    <category><![CDATA[País Vasco]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
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  <item>
    <title><![CDATA[Leonardo DiCaprio, el último Gatsby]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/elpais/2013/05/17/eps/1368789204_790828.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Rocío Ayuso]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La buena estrella del actor regresa en una de las películas más esperadas del año, dando vida a Jay Gatsby, el protagonista del clásico literario de Francis Scott Fitzgerald]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 02:10:38 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Leonardo Dicaprio]]></category>
    <category><![CDATA[Actores]]></category>
    <category><![CDATA[Baz Luhrmann]]></category>
    <category><![CDATA[Gente]]></category>
    <category><![CDATA[Cine]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p class="b01TextoGeneralUtopiaCapitular">A <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/11/actualidad/1368292808_163698.html" target="_blank">Baz Luhrmann</a> le gusta recordar al chaval de 18 años que era <a href="http://elpais.com/tag/leonardo_dicaprio/a/" target="_blank">Leonardo DiCaprio</a> cuando protagonizó <em>Romeo y Julieta</em> y compararlo con el hombre en el que se ha convertido ahora, 20 años más tarde. “Un hombre de verdad”, <a href="http://elpais.com/diario/2010/11/25/agenda/1290639602_850215.html" target="_blank">como le describió el duro de Vladímir Putin.</a> Alguien que es bueno “porque disfruta con lo que hace”, ha dicho Clint Eastwood en varias ocasiones. Alguien capaz de <a href="http://elpais.com/diario/2005/01/11/cultura/1105398001_850215.html" target="_blank">dejar a Martin Scorsese sin palabras</a> “porque no las hay” para describir lo que ocurre cuando actúa, “la profundidad psicológica y emocional a la que está dispuesto a ir y va”. Y es difícil dejar mudo al director de <em>El aviador, Gangs of New York</em> o <em>Infiltrados,</em> algunas de las cintas rodadas con el que se ha convertido en una de sus musas<em>.</em> Luhrmann tampoco se anda con reservas: “Conocí a un chaval con talento y ahora es un hombre en control. Un gran actor. Y no hemos visto ni la mitad de lo que es capaz de hacer”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaCapitular">DiCaprio no necesita los halagos. Él será eternamente “rey del mundo” en la proa del <em>Titanic.</em> Lo sabe. Sentado con las piernas cruzadas, el tobillo encima de la rodilla, la chaqueta Armani a la espalda y el gesto altivo, es un hombre de pocos movimientos, pero de los que miran a la cara cuando habla.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Siempre quiso ser tomado en serio. Su conversación, llena de esdrújulas y nociones de altos vuelos que medita antes de abrir la boca, parece querer dejar claro que es más que una cara bonita. Nunca le gustó esta parte de su trabajo, <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2007/01/26/actualidad/1169766008_850215.html" target="_blank">la de hablar con la prensa.</a> Prefiere volver una y otra vez a su obra para mantener su verdadero yo fuera de cámara, en la oscuridad, como le recomendaron en sus comienzos. Pero hoy está sentado en el hotel Plaza de Nueva York, con <a href="http://elpais.com/tag/baz_luhrmann/a/" target="_blank">Luhrmann</a>, el director y el amigo, de nuevo a su lado, y con <a href="http://elpais.com/tag/tobey_maguire/a/">Tobey Maguire</a>, junto al que empezó en esta industria y con quien trabaja por primera vez en la misma película, en la habitación contigua. Parece que está dispuesto a bajar la guardia. Los tres unidos para dar vida a la esperada adaptación de <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/03/12/actualidad/1363082024_374791.html" target="_blank"><em>El gran Gatsby,</em></a> la nueva adaptación cinematográfica del clásico literario de F. Scott Fitzgerald que se ha estrenado este viernes en España.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">“Es uno de los personajes mejor escritos y más atractivos que he leído nunca”, sopesa el actor. Una obra que leyó como deberes de instituto cuando era adolescente, y que entonces no apreció en detalle. Da una calada al cigarrillo electrónico que le ayuda a combatir un vicio que le acompaña desde joven y reflexiona: “Nunca antes me di cuenta de la gran tragedia que se esconde detrás de esta historia de amor, una persona obsesionada con Daisy Buchanan, que es su pasado, alguien a quien necesita poseer para convertirse en ese hombre triunfador, hecho a sí mismo, que siempre soñó ser”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Luhrmann describe <em>El gran Gatsby</em> como “el Hamlet americano”, donde Leo es su príncipe de Dinamarca, el único que podía hacerlo. DiCaprio ve en el personaje una figura fuerte, estoica, en control, “ese hombre rodeado de misterios que se los gana a todos”. Las descripciones del personaje le pegan a él, carne de prensa del corazón gracias a su éxito y a la galería de modelos y bellezas de su historial sentimental, desde Erin Heatherton a Blake Lively, Bar Refaeli o Gisele Bundchen. De él se sabe poco, tiene aplomo y maneja la situación. Siempre se mantiene en control. Como recordaba un ejecutivo de los estudios Warner, productores de <em>El gran Gatsby,</em> no hay proyecto de DiCaprio que no vea la luz.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado"><a href="http://elpais.com/diario/1998/03/03/cultura/888879608_850215.html" target="_blank">Desde ‘Titanic’</a>, su filmografía no ha incluido un galán. Hasta ahora. “No eres la primera que me pregunta por qué no interpreto historias románticas o por qué me niego a hacer de galán, y no hay nada de eso”, se rebela. “Con la mano en el corazón: si no lo he hecho antes es porque lo único que le pido a una película es que me ofrezca un personaje de peso. De otro modo, como actor, es aburrido. Jay Gatsby tiene todos los elementos”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Su mirada intensa, mitad altiva, mitad angelical, hace difícil no creerle. Además, con <em>El gran Gatsby</em> se le ve dispuesto a todo, incluso se ha entregado a la prensa en ese circo cinematográfico que es <a href="http://www.festival-cannes.fr/" target="_blank">Cannes</a>, donde se presentaron el 15 de mayo. De nuevo echa mano de su cigarro electrónico y acompaña sus palabras con un suspiro y una media sonrisa. Ya ha estado en Cannes y sabe de lo que habla: “Es el vivo retrato de <em>La dolce vita.</em> Toda la ciudad se convierte en una gran alfombra roja”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Está bien acompañado en el proyecto: “No me habría aventurado de no contar con esos increíbles aliados que tengo en Baz y en Tobey. Somos como familia, capaces de construir entre nosotros ese pacto de compromiso que nos permitió ser honestos en todo momento y volcarnos en descubrir todo lo que <a href="http://elpais.com/tag/francis_scott_fitzgerald/a/" target="_blank">Fitzgerald</a> trató de mostrarnos con sus palabras”, asegura. Desde la otra habitación, Maguire le toma el pelo: “Se empeña en hablar de pacto, de contrato. Yo le llamo ser amigos”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Algo más que <em>El gran Gatsby</em> ha llevado a DiCaprio a zambullirse en el proyecto de narrar en imágenes lo que Fitzgerald hizo en papel. Mostrar los excesos de la sociedad americana de los años veinte es también válido ahora. Inevitable compararlo con la opulencia de Hollywood, sus fiestas, su brillo, su <em>glamour.</em> “Mi vida es muy diferente”, afirma DiCaprio. “Gatsby ha perdido todo contacto con la realidad. Lo que ha creado a su alrededor son grandes fiestas a las que todos quieren ser invitados, pero nadie acude a su funeral después del escándalo. Yo crecí rodeado de mi familia y de grandes amigos que han estado conmigo toda la vida. Pero sí me identifico con la ambición, con el soñador que hay en Gatsby, con quien trabaja incansablemente para convertirse en ese gran hombre que quiso ser desde niño”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">DiCaprio habla de corazón cuando se refiere a sus amigos, ese grupo en su día bautizado como el “Pussy Posse” y que además de Maguire incluye a Lukas Hass o a Kevin Connolly, gente de la que no se ha separado desde la década de los noventa, cuando un exultante DiCaprio cambiaba su billete de primera para ir a Australia a rodar <em>Romeo y Julieta</em> por varios billetes de sencillos mortales y poder así volar con su séquito. “No estuve en esa ocasión, pero me acuerdo de la hazaña”, añade Maguire con sonrisa pícara.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Los lazos siguen aunque los tiempos cambien. Ahora las aventuras adolescentes dejan paso a comportamientos más adultos. DiCaprio sigue soltero y sin hijos, pero fue testigo de <a href="http://elpais.com/elpais/2012/12/27/gente/1356607085_180891.html" target="_blank">la boda de Kate Winslet,</a> ayudó a llevar el féretro de la madre de Connolly y es padrino de los vástagos de Tobey. “Y uno de los buenos”, añade Maguire.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Los cuarenta se vislumbran en el horizonte y su sombra le asusta como a cualquier otro. “¡Me quedan dos años y me voy a agarrar a ellos como pueda!”, dice defendiendo lo que le queda de treintena. “La verdad es que ahora me siento más cómodo de lo que me he sentido nunca”, añade más serio. “Supongo que pasa con la edad, ¿no? He crecido en esta industria. Llevo actuando desde que tenía 13 años. ¡Desde que conozco a Tobey! He crecido en la pantalla y a la vista de todos. No es especialmente agradable. Pero ahora estoy por fin en ese momento en el que me doy cuenta del gran viaje que ha sido mi vida, capaz de hacer realidad mis sueños de juventud, de cuando vivía en Hollywood y soñaba con actuar, con poner el pie en la puerta. No acababa de sentirme parte hasta que, como dice mi madre, me tocó la lotería. No fue un accidente, porque siempre quise ser actor, pero tuve la suerte de hacer <em>Vida de este chico</em> y <em>¿A quién ama Gilbert Grape?</em> en lugar de una de estas grandes franquicias juveniles de Disney”.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Leo insiste en que lleva una vida normal. No le gustan las fiestas, más allá de juntarse con sus amigos a decir tonterías; ni la moda, a excepción de las chaquetas, por las que siente debilidad. Es un lector infatigable y le interesan los deportes, pero desde las gradas, aunque practica submarinismo porque ahí se aísla de todo y de todos. Y básicamente le seduce el cine, cuando trabaja (con <em>El gran Gatsby</em> son tres las películas rodadas en dos años junto a <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/17/actualidad/1358444955_057705.html" target="_blank"><em>Django desencadenado</em> y</a> <em><a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/01/17/actualidad/1358444955_057705.html" target="_blank">The Wolf of Wall Street</a>)</em> y cuando no lo hace. En esos periodos se vuelca en su labor altruista en <a href="http://elpais.com/elpais/2013/05/14/gente/1368531836_330546.html">defensa del medio ambiente</a>. “Ten un ojo puesto en la subasta de Christie’s de la que espero la mayor recaudación de fondos para la defensa de la naturaleza gracias a las donaciones de 33 artistas contemporáneos”, me ofrece como pista de su última labor en este campo.</p>
<p class="b01TextoGeneralUtopiaSangrado">Un optimista, como Gatsby, dentro o fuera de Hollywood. Pero con los pies en la tierra. “Por supuesto que en ocasiones me siento desencantado con la industria. O superado por el mundo en que vivimos. Nos pasa a todos, ¿no? Pero cuando digo que me siento más cómodo de lo que me he sentido nunca, lo digo en serio. Tendrá que ver con la edad. O con la experiencia. Pero lo digo con toda honestidad. De veras”. Sus ojos siguen chispeando.</p>]]></content:encoded>
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    <title><![CDATA[Más allá del panfleto, la reflexión]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368810517_610723.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Ángeles García]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El brasileño Cildo Meireles, uno de los artistas conceptuales más relevantes, expone sus instalaciones políticas en el Reina Sofía]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 01:57:35 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Cildo Meireles]]></category>
    <category><![CDATA[Poesía]]></category>
    <category><![CDATA[Brasil]]></category>
    <category><![CDATA[Madrid]]></category>
    <category><![CDATA[Dictadura]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
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    <category><![CDATA[Exposiciones]]></category>
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    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[América]]></category>
    <category><![CDATA[Política]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Sobre un suelo alfombrado por 20.000 huevos de madera se extiende un techo formado por 50.000 balas. La instalación, bautizada con el nombre de <em>Amerikka</em>, es la denuncia del artista brasileño Cido Meirelles de las justificaciones de la violencia de la Asociación Nacional del Rifle de Estados Unidos. Meireles (Río de Janeiro, 1948) controlaba la semana pasada al detalle cada uno de los movimientos de los operarios encargados de reconstruir esta pieza, nunca expuesta en España. Forma parte del centenar de obras de la antológica que a partir del 23 de mayo el Reina Sofía le dedica en el palacio de Velázquez del Retiro, en Madrid.</p>
<p><em>Amerikka</em> es un buen resumen de las aspiraciones éticas y estéticas de Meireles. Mezcla de investigación, filosofía, poesía y deslumbrante belleza, sus dibujos, esculturas, pinturas e instalaciones lo han convertido en un referente del arte conceptual. “Son trabajos que han acompañado toda mi vida y estoy disfrutando mucho viendo como renacen en este bello espacio”, explica. La exposición viajará en octubre a la Fundación Serralves de Oporto y en primavera se exhibirá en el hangar Bicocca de Milán.</p>
<p>La exposición durante cuyo montaje se celebró el encuentro es consecuencia del premio Velázquez logrado en 2008. El núcleo está formado por sus instalaciones más contundentes y conocidas, escogidas conjuntamente con su amigo y comisario de la muestra, João Fernandes, subdirector del Reina Sofía.</p>
<p><em>En Abajur</em> (2010), presentado en la Bienal de Sao Paulo, una lámpara gigante rodeada de imágenes marinas se enciende mediante una dinamo activada con el esfuerzo de los visitantes, en otra prueba del interés de Meireles en la contemplación activa de la obra de arte. <em>Y si Olvido</em> (1987) es un particular tipi (tienda típica de los indios nativos americanos) formado con 6.000 billetes de países americanos colocados sobre miles de fémures de buey, dentro del perímetro delimitado por 70.000 velas, <em>Marulho,</em> contiene miles de libros de tonalidades azules que recrean un océano visible desde una enorme plataforma elevada de madera.</p>
<p>El gusto por el concepto y la crítica política confluyen en cada pieza. Aunque no siempre fue así: “Al principio estaba más preocupado por los espacios y por la investigación. Siempre comprometido, claro. Pero, en 1969, tres horas antes de que se abriera mi primera gran exposición el Museo de Arte Moderno de Río, el museo fue fue cercado por la policía política y ordenaron el desmantelamiento de todo”, recuerda. “La reacción interna y externa fue inmediata y mi radicalización definitiva”.</p>
<p>Las dictaduras que en los setenta asolaban el continente latinoamericano y el imperialismo de Estados Unidos se colocaron desde entonces en su punto de mira. Una de sus piezas más famosas, incluida en la exposición, está dedicada a la idea del imperialismo simbolizado en una Coca-Cola. Como ejemplo de transgresión de la realidad, cogió un número indefinido de botellas a las que colocó un logo en el que se leía <em>“Yankees go home”</em> y las puso de nuevo en circulación.</p>
<p>El capitalismo sigue siendo en el centro de sus preocupaciones. “En Brasil somos expertos en crisis y lo que puedo decir es que no es verdad que haya crisis del capitalismo. Los poderes financieros seguirán igual o más enriquecidos. La crisis la sufren los pobres y las clases medias”.</p>
<p>Y el arte... ¿Qué puede hacer, si es que puede hacer algo, en todo esto? “Me coformo con que la gente sepa que siempre se puede empezar de cero. No se transformarán grandes cosas, pero si una o dos personas salen conmovidas, yo estaré contento. El arte tiene que seguir criticando a la política. Huyo del panfleto, pero quiero reflexión”.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Viaje en blanco y negro por EE UU]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/19/actualidad/1368983021_579223.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Juan Peces]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La británica Vanessa Winship expone en París su 'road movie' fotográfica premiada por la Fundación Henri Cartier-Bresson]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 01:57:35 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Henri Cartier-Bresson]]></category>
    <category><![CDATA[Fotógrafos]]></category>
    <category><![CDATA[París]]></category>
    <category><![CDATA[Fotografía]]></category>
    <category><![CDATA[Francia]]></category>
    <category><![CDATA[Artes plásticas]]></category>
    <category><![CDATA[Exposiciones]]></category>
    <category><![CDATA[Arte]]></category>
    <category><![CDATA[Agenda cultural]]></category>
    <category><![CDATA[Europa occidental]]></category>
    <category><![CDATA[Europa]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://www.vanessawinship.com/projects.php">Vanessa Winship.</a> Fonéticamente, el nombre de la fotógrafa británica se asemeja a un suspiro. Su presencia física, menuda y tan sobria que diríase un trasunto de sus retratos en blanco y negro, es también como un suspiro. Y sin embargo, <em>She dances on Jackson</em> -el trabajo que acaba de presentar en la Fundación <a href="http://elpais.com/tag/henri_cartier_bresson/a/">Henri Cartier-Bresson</a> de París- es, más que un leve soplo de aire, un vendaval de poesía visual y documentalismo metafórico llamado a perdurar en la memoria del espectador y en la historia de la fotografía contemporánea.</p>
<p>Es el final de una etapa. El fruto laborioso de un proyecto presentado al prestigioso premio que lleva el nombre de la fundación. Ésta acabó dándole a Winship su plácet para que pudiera realizar su exploración de Norteamérica. Es también la vindicación de los argumentos presentados al jurado, en representación de la agencia VU', por el comisario de fotografía Thomas Doubliez. Éste señaló la influencia de Bill Brandt y Lewis Carroll detrás de sus series de retratos, así como la capacidad de la fotógrafa de captar la "dulce locura" de algunos personajes y su promesa de "interrogarse a sí misma sobre los norteamericanos, eternos supervivientes de un mundo por venir".</p>
<p>La promesa ha sido cumplida. Fruto de esa interrogación es la exposición recién inaugurada en la sede de la Fundación y un libro sobrecogedor, el publicado por la editorial Mack, donde han desaparecido los pies de foto para propiciar un vis à vis desarropado entre la imagen y el espectador.</p>
<p><em>She dances on Jackson</em>, el título elegido para este proyecto, alude a una escena observada en una estación de metro de Chicago. Habla de la libertad de una joven que baila al son de una orquesta, y de las sensaciones que despertó en la fotógrafa. De la contención de la persona que elige disparar o no la cámara que empuña.</p>
<p>Winship, ganadora del premio de la National Portrait Gallery de Londres y el World Press Photo, se muestra humilde y exhausta, vaciada por dentro, tras un año de trabajo durante el cual falleció su padre.</p>
<p>"Estados Unidos es la región más fotografiada del mundo; representa un sueño en el que esperas encontrar algo, y por el que todos nos sentimos seducidos", afirma. La exposición a la que nos referimos complementa el trabajo, psicológico y naturalista a la vez, de una fotógrafa cuyos proyectos anteriores se centraron en los países bálticos, el Mar Negro y Turquía.</p>
<p>Lo que cautivó en este caso a Winship es tanto el contraste entre la naturaleza salvaje -representada por los ciervos, los árboles desnudos, las aves buscando el cielo- y la civilización, como la mirada directa, dócil y transparente de los personajes retratados.</p>
<p>Sobre éstos, destaca "la necesidad de establecer una conexión" con las personas encontradas durante su periplo y su "increíble generosidad". Resulta increíble su capacidad para hacer retratos certeros y sugerentes a pesar de que evita ser invasiva y no suele tomar más de una o dos fotos. "Creo que con eso es suficiente". Confiesa que al principio le costó arrancar, a causa del duelo que arrastraba y que aún genera silencios en la conversación.</p>
<p>En una parte de la exposición, una vitrina acoge el diario de ese viaje que le llevó por los estados de Illinois, Mississipi, Lousiana, Florida, Nueva York, California… "Me encanta escribir", dice, recuperando la sonrisa. En noviembre de 2011, escribe a C lo siguiente: "El otro día fui a ver una exposición de Robert Adams, cuya obra empecé a apreciar recientemente. Creo que he estado ignorando un poco todo lo que oliera a paisajismo". Winship recuerda esa antigua desafección con rubor. "Es ridículo, porque estamos apegados a la tierra y me gusta tocarla, fotografiarla… Supongo que era una cuestión de madurez".</p>
<p>Winship dice estar muy ilusionada con una próxima exposición en la Fundación Mapfre de Madrid. Sus imágenes son el testimonio de esa mezcla de ilusión y ensoñación capaz de transportarnos a un mundo imaginado sin despegarse por un instante de la realidad.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La reconquista del sentimiento]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369039410_400041.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[El País]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Tras dos guerras mundiales, renegamos de las emociones en la literatura. Nuevos relatos sobre el duelo invierten la tendencia]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 10:43:30 +0200]]></pubDate>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Un profeta israelí para el jazz]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/18/actualidad/1368878398_703541.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Iker Seisdedos]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El trompetista Avishai Cohen parte de la tradición para aportar nuevos argumentos al provenir del género]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sun, 19 May 2013 02:45:32 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Jazz]]></category>
    <category><![CDATA[Israel]]></category>
    <category><![CDATA[Estilos musicales]]></category>
    <category><![CDATA[Oriente próximo]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Corre estos días una especie por el mundo del jazz en España (tan necesitado de buenas noticias) que habla de un prodigioso trompetista israelí llamado Avishai Cohen (no confundir con el bajista del mismo nombre y nacionalidad). Fue capaz de devolver la esperanza a los aficionados durante una exitosa gira que le llevó a principios de mayo por seis ciudades. No se debió solo al buen ambiente de los conciertos o al alto nivel artístico de un trío completado por Reiner Elizarde <em>El</em> <em>Negrón</em> al contrabajo e Iago Fernández a la batería, fue sobre todo el feliz reencuentro con la aventura del jazz de club. El de instrumentista bregado en la escena del bajo Manhattan y ahora residente en Tel Aviv, un estilo que aporta un estilo contemporáneo a partir de Don Cherry, Clifford Brown u Ornette Coleman, a quien Cohen acostumbra a visitar en su casa de Nueva York desde aquel día en que lo abordó “como un fan cualquiera en una firma de discos”.</p>
<p>Durante un encuentro reciente en Madrid, poco antes de conocer por primera vez al contrabajista con el que firmaría un brillante concierto, Cohen (Tel Aviv, 1978), vegetariano de complexión breve, se mostró como un tipo afable preocupado por sus pintas al estilo de los viejos jazzmen y con pasado de niño prodigio. “Empecé a tocar como a los 10 años. No sé si eso me convierte en demasiado precoz; sí sé que tenía una enorme facilidad con la trompeta. Tuve muy claro desde el principio que me dedicaría a esto. Así que tampoco empleé demasiado tiempo en los estudios. Hoy desearía haberlo hecho”.</p>
<p>A su educación musical contribuyó el hecho de que sus dos hermanos mayores, Yuval y Anat, también fueran saxofonistas de jazz, con los que de mayor firmaría como <a href="http://www.3cohens.com/live/">3 Cohens</a> tres discos hasta la fecha. “No somos exactamente famosos en nuestro país, porque provenimos del un estilo minoritario”, explica Avishai. “En realidad, soy más conocido en Israel por mis excursiones en bandas sonoras o en el campo del rock”. ¿Como por ejemplo cuando, recientemente, acompañó en directo y ante 55.000 personas a la banda de funk de estadio Red Hot Chili Peppers?. “No hubo demasiado tiempo para ensayos. Por suerte, conozco bien su repertorio”.</p>
<p>El chico, como los hermanos, pasó por la Escuela de Música de Berklee en Boston (“me salté la mitad de los cursos, venía bien aprendido”) y echó los dientes en la escena de Nueva York, donde vivió durante años antes de regresar, como padre de dos hijos, a Tel Aviv, “un lugar tan bueno como otro cualquiera desde el que salir de gira”.</p>
<p>Cohen respira la misma tranquila espiritualidad en persona que sugieren los dos últimos proyectos como líder de sus inseparables Omer Avital y Nasheet Waits: los álbumes <em>Triveni</em> y <em>Triveni II</em> (todas las referencias están editadas por Anzic y distribuidas por Distrijazz). Los discos fueron grabados el mismo día y bautizados en referencia a la palabra en sánscrito que define el lugar de encuentro entre tres ríos sagrados de India. Quizá por eso, encaja bien las preguntas sobre el conflicto palestino; está claro que no comparte los modos de su compatriota, el muy beligerante saxofonista Gilad Atzmon: “Vivimos un momento interesante en Israel, como ha quedado demostrado en las últimas elecciones. El conflicto de pronto ya no es lo más importante para la gente, en parte, debido a la crisis. Por supuesto, creo que tenemos que acabar con la ocupación inmediatamente. Hace muchos años que debimos hacerlo, pero no somos los únicos culpables en esta historia. Arafat perdió todas las oportunidades que se le presentaron porque él no hizo política para la gente sino para su cartera. Tampoco lo culpo, es cierto que para la cultura árabe no es tan importante lo que consigues sino cómo lo consigues. En los 90, solía ir con Arnie Lawerence a tocar a Ramala, era un momento difícil. Había un club llamado Flamingo, que por supuesto ya no existe”.</p>
<p>Tampoco pierde los nervios con el tema del “otro Avishai Cohen”. ¿Dos jazzmen israelíes de fama internacional con el mismo nombre? “No tengo relación con él. En cierta ocasión me sugirió que me cambiase en nombre… ¡En realidad, aunque él es [ocho años] mayor, yo empecé a tocar antes! Hubo un tiempo en que el tema me cabreaba. Ahora sencillamente no pienso demasiado en él”.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La ética como solución]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368628767_045847.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368628767_045847.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Ante la crisis económica y de valores, pensadores como Pardo y Mosterín brindan claves para la reflexión en el mundo actual]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:13 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Democracia]]></category>
    <category><![CDATA[Filosofía]]></category>
    <category><![CDATA[Violencia]]></category>
    <category><![CDATA[Clonación]]></category>
    <category><![CDATA[Animales]]></category>
    <category><![CDATA[Educación]]></category>
    <category><![CDATA[Banca]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p><strong>¿Dónde empieza la vida privada de una persona pública?</strong></p>
<p class="autor_cita">José Luis Pardo</p>
<p>Así como el interés privado es el límite jurídico de lo público, el límite jurídico de lo privado es el interés público. De acuerdo con <a href="http://elpais.com/autor/rafael_sanchez_ferlosio/a/" target="_blank">Rafael Sánchez Ferlosio</a> (<a href="http://elpais.com/diario/1997/05/31/opinion/865029604_850215.html" target="_blank"><em>El deporte y el Estado</em></a>, EL PAÍS del 31 de mayo de 1997), lo importante es distinguir entre “interés público” (verbigracia, una cuenta bancaria deja de ser secreta si un juez investiga un posible delito) e “interés del público” (verbigracia, el color de la ropa interior de un famoso). Cuando se presenta esto segundo como si fuera lo primero, la presunta “publicación de lo privado” encubre de hecho una privatización de lo público (fenómeno cuyas muchas variantes son frecuentes en nuestros días), es decir, que los calzones de Pepito invaden la esfera pública y sustituyen el debate político por el cotilleo.</p>
<p><strong>¿Deberíamos poner fin al anonimato en Internet?</strong></p>
<p class="autor_cita">Evgeny Morozov</p>
<p>Permítanme contestar a la pregunta deshaciéndome primero del <em>online</em>. ¿Deberíamos poner fin al anonimato? Planteada así, la respuesta es sencilla: por supuesto que no. No hay una realidad digital separada —algunos lo llaman “ciberespacio”, otros “online”— y una vez te desprendes de esa idea muchas preguntas relacionadas también se evaporan. En algunos contextos, el anonimato es terrible; en otros, es una bendición: nos permite experimentar y hacer cosas que nunca haríamos si la gente supiera quiénes somos. ¿Entraña riesgos permitir que la gente se escude en el anonimato? Por supuesto. Pero hay riesgos asociados a prácticamente todo en las democracias liberales: el coste de proporcionar libertad a la gente es que de vez en cuando la utilizarán para hacer cosas tontas, estúpidas, peligrosas. Yo estoy cómodo con ese riesgo y no veo razón para hacer las cosas de forma distinta solo porque haya tecnología digital de por medio.</p>
<p><strong>¿Es ética la cultura del todo gratis?</strong></p>
<p class="autor_cita">Javier Gomá Lanzón</p>
<p>A lo largo de la historia, la cultura mostró una fabulosa creatividad sin apenas protección de los derechos de autor. Pero era en la mayoría de los casos cultura subvencionada por estamentos aristocráticos y condicionada por los intereses prioritarios de estos. Al establecerse el principio democrático, los creadores, queriendo hacerse autónomos, buscaron financiarse directamente del mercado reclamando unos legítimos derechos a quienes disfrutasen de sus obras. Se aprobaron entonces leyes de propiedad intelectual. Ahora el estado de la técnica está trastocando todo el orden constituido y uno se pregunta: esta cultura del todo gratis que nos invade, ¿es una violación inmoral del derecho de autor que hace peligrar la independencia de este arrojándole a antiguas servidumbres? ¿O la situación de hecho producida por la tecnología evidencia el anacronismo de un derecho configurado conforme el antiguo modelo de la propiedad romana y habría ahora que idear modos nuevos de compensación de los autores (los “nuevos modelos de negocio”)? El juicio ético del problema planteado depende de la respuesta a estas preguntas.</p>
<p><strong>¿La exposición a imágenes de violencia nos hace más violentos?</strong></p>
<p class="autor_cita">Jorge Wagensberg</p>
<p>La violencia de la violencia. La violencia natural (heredada) sirve para la defensa de un territorio de alimentación y reproducción, pero está tan ritualizada que raramente acaba mal. La violencia cultural (aprendida) más bien extrae placer del dolor ajeno. Las imágenes violentas que proponen una reflexión no generan más violencia, al contrario, sirven para regularla. Es el caso de <a href="http://www.imdb.com/title/tt0060223/?ref_=fn_al_tt_2" target="_blank"><em>La caza</em></a> (Saura, 1965), <a href="http://www.imdb.com/title/tt0066921/?ref_=fn_al_tt_1" target="_blank"><em>La naranja mecánica</em></a> (Kubrick, 1971) o de tantos crudos documentos. Pero las imágenes violentas también pueden quedarse solo en estímulos que se revuelcan en sí mismos, como cierto cine de pólvora y sangre, el circo romano o algunos videojuegos. Es esta violencia banal y de consumo la que puede generar nueva violencia por simple síndrome de abstinencia.</p>
<p><strong>¿Dónde está el límite entre la libertad y la seguridad?</strong></p>
<p class="autor_cita">Daniel Innerarity</p>
<p>El viejo antagonismo entre libertad y seguridad debe ser completado con otro elemento, que suaviza al tiempo que complica esa tensión: ¿cómo permanecer libres frente a las estrategias que nos proporcionan seguridad? La histeria del miedo ha dado lugar a protecciones redundantes que terminan volviéndose contra uno: los individuos buscan microesferas inmunológicas como muros, coches, estigmatizaciones del otro, proteccionismos, segregación… Quien quiera protegerse debe empezar por limitar el alcance y extensión de sus dispositivos de defensa, si no quiere destruirse a sí mismo o, simplemente, hacer algo inútil. En la época del calentamiento climático, las bombas inteligentes, los ataques digitales y las epidemias globales, nuestras sociedades deben ser protegidas con estrategias más complejas y sutiles.</p>
<p><strong>¿Se deben de aplicar cuotas para contrarrestar la discriminación de las mujeres?</strong></p>
<p class="autor_cita">Cynthia Ozick</p>
<p>En principio, creo que el mérito tiene que ser el único criterio decisivo para la promoción de mujeres y hombres: igualdad de oportunidades para todos, aunque puede dar lugar a resultados desiguales. Cuando el mérito es la guía, la Naturaleza se ocupa de discriminar entre los que tienen más o menos cualidades.También en principio, me opongo a las cuotas, una forma de discriminación legal que promociona deliberadamente a un grupo, rechazando a otros que pueden ser igualmente cualificados, pero que son inelegibles por el simple hecho de no formar parte del grupo favorecido. Ambas fórmulas implican discriminación. Pero como vivimos en sociedades en las que el mérito se recompensa raramente, los principios deben someterse a veces al pragmatismo. ¿Debería haber discriminación positiva para las mujeres con talento? Sí. ¿Estigmatizan estas cuotas a las mujeres que se benefician de ellas por listas y capaces que sean? Sí. Pero ¿llegarían sin ellas las mujeres a puestos de responsabilidad profesionales o gubernamentales? Dados los prejuicios, las viejas costumbres y prácticas, probablemente no. Entonces ¿tendrían que estar institucionalizadas las cuotas por ley? ¡Esperemos que no! Confiemos en que en el futuro el mundo esté tan acostumbrado a ver mujeres en puestos de responsabilidad que no sea necesaria ninguna clase de coerción legal para implantar ese ideal de igualdad. ¿Puede ocurrir? Sí. Sin discriminación positiva Israel, por ejemplo, ha tenido una primera ministra, y una mujer al frente del Tribunal Supremo. En Estados Unidos, sin recurrir a las cuotas, hay 20 mujeres en el Senado y 78 en la Cámara de Representantes. Más que nunca.</p>
<p><strong>¿El principio de autoridad es innegociable para la educación?</strong></p>
<p class="autor_cita">Emilio Lledó</p>
<p>En relación con la educación y la autoridad, de la que algunos políticos han hablado, con poquísima autoridad por cierto, tengo que contar una reciente experiencia. Con motivo de la VII Semana del libro de la Biblioteca Pública Municipal de Salteras, ese precioso pueblo, próximo a Sevilla, donde nacieron mis padres, he tenido un encuentro, con alumnos y profesores, en uno de sus colegios públicos. Como creo que el ser humano es lo que la educación hace de él, y como creo profundamente en la igualdad de la educación, en la educación pública, el recuerdo de ese encuentro me acompaña todos estos días. Un colegio alegre lleno de la luz que me transmitía no solo las claras paredes, adornadas de dibujos, propuestas de alumnos, manifestaciones de sus inquietudes e ilusiones, sino el diálogo con ellos, la entrevista que me hicieron, la libertad que irradiaba la educación que estaban recibiendo. Comprobé, además, el entusiasmo, la calidad de ese grupo de jóvenes maestros y maestras, que saben que la autoridad consiste, sobre todo, en tener verdadero interés por lo que enseñas, amar lo que enseñas y, de paso naturalmente, amar a aquellos a los que enseñas, y en los que haces crecer la libertad, la libertad de pensar, de ser, por encima de los sectarismos y fanatismos con que se manchan los comienzos de la educación y que acaban corroyendo, aniquilando la vida.</p>
<p><strong>¿Sería ético hoy clonar seres humanos si la ciencia fuera capaz de hacerlo?</strong></p>
<p class="autor_cita">Antonio Valdecantos</p>
<p>Quien manda aquí es el complejo económico-tecnológico, dentro del cual a la llamada “ética” le incumbe un papel ancilar, consistente en dar cobertura humanista a todo lo exigido por la “demanda de los tiempos”. La función de eso que empalagosamente llamamos “ética” (y sobre cuya consistencia intelectual el público no debería hacerse muchas ilusiones) consiste en persuadir de que hay decisiones cruciales y vertiginosas que tomar, cuando lo cierto es que están tomadas de antemano. En cuanto la clonación humana sea de verdad viable y rentable, no faltarán filósofos que la bendigan y que la presenten como un triunfo de la razón. Es su tarea.</p>
<p><strong>¿Qué derechos deberían garantizarse por ley a los animales?</strong></p>
<p class="autor_cita">Chantal Maillard</p>
<p>Nuestro código ético se ha establecido a partir de la moral del “semejante”, algo que no solo justifica todas las formas de racismo, sino que también legitima las torturas y matanzas de los desemejantes. No hay “crimen contra la animalidad”, ni “genocidio” en lo que concierne a los animales no humanos. Debería haberlos. Todo animal, humano o no humano, tiene derecho a la vida, a la libertad y al respeto. Una legislación que fuese realmente ética debería tener esto en cuenta, dado que todos compartimos el mismo ecosistema, ese que nos empeñamos en destruir desde el estrecho marco de nuestras pertenencias.</p>
<p><strong>¿Deben usarse los valores y la democracia occidentales como modelo universal?</strong></p>
<p class="autor_cita">Jesús Mosterín</p>
<p>El genoma humano determina las necesidades básicas, muy parecidas en todas partes. Las culturas tradicionales eran soluciones locales distintas de la ecuación universal de nuestras necesidades, pero el pasado es un país lejano, que nosotros ya no habitamos. La intercomunicación actual corroe las tradiciones y las funde en una cultura universal crecientemente compartida. Algunos ideales parcialmente occidentales, como la salud, la felicidad, la verdad y la ciencia, pueden proponerse como modelo general. Otros, no. La democracia liberal actual deja mucho que desear, pero es el sistema político menos malo ensayado hasta ahora. Sus dos valores esenciales son la libertad y (como subrayaba Popper) la oportunidad de cambiar el Gobierno de vez en cuando sin necesidad de guerra o revolución alguna.</p>
<p><strong>¿Debe el Estado proteger la cultura y las costumbres de los inmigrantes o deben estos adaptarse a los del país de acogida?</strong></p>
<p class="autor_cita">Manuel Delgado</p>
<p>El racismo ya no emplea la noción de raza. Allí donde decía “razas inferiores” ahora dice “culturas diferentes”, a las que se jerarquiza en función de su grado de adaptabilidad a una inexistente cultura anfitriona. La primera exclusión de que se hace víctima al llamado inmigrante es negarle el derecho a una distinción clara entre público y privado. Es así que prácticas religiosas o simples gustos vestimentarios que para los “no inmigrantes” son una cuestión privada pasan a ser reconocidas como anomalías alarmantes que deben ser corregidas. Eso no quiere decir que no haya entre nosotros quienes no se adaptan a nuestros valores de la libertad y democracia. Cierto, pero estos no son los inmigrantes, sino quienes nos gobiernan.</p>
<p><strong>¿Cómo recuperar la confianza de los ciudadanos en los políticos?</strong></p>
<p class="autor_cita">Amelia Valcárcel</p>
<p>La desafección consiste en la falta de confianza de la gente en sus instituciones públicas, especialmente las políticas, parlamentos o ejecutivo. Se manifiesta en primer lugar por la merma en la participación en las consultas electorales. Más tarde aparece como crítica general de la ineficacia del sistema político, cargando las tintas en su costo, sus privilegios y su nula eficiencia. La desafección, que mezcla desprecio e inquina, es un fenómeno solo presente en las democracias. Tiene por resultado la erosión del campo político que, si se alcanza, es ocupado normalmente por populismos o Gobiernos autoritarios. Es una de las peores enfermedades que padece una democracia y, aunque puede presentarse en todas, es mucho más frecuente en las recientes o poco consolidadas. Si se produce, recuperar la confianza es difícil, por no decir imposible.</p>
<p><strong>¿Hay que ayudar a los bancos o dejarque se hundan?</strong></p>
<p class="autor_cita">Félix de Azúa</p>
<p>La pregunta es demasiado bondadosa para mi gusto. Yo creo que hay que dejar de ayudar a todo el mundo: los clubes de fútbol, las Iglesias, los sindicatos, las industrias protegidas, el cine, la prensa, las teles autonómicas, el servicio de exteriores de la Generalitat catalana, en fin, todo aquello que financiamos sin haber sido consultados. Otra cosa es que se dejen. Seguramente los bancos, como la Iglesia, el Gobierno catalán, los sindicatos, la prensa, las teles autonómicas o el fútbol son demasiado poderosos como para pedirles que prescindan de nuestros sueldos. Seguirán viviendo (y muy bien) gracias a nuestro empobrecimiento. Pero no veo yo que haya un solo partido político capaz de ponerles freno. Entre otras cosas porque también a los partidos políticos los estamos pagando con nuestro empobrecimiento. ¿No habría que dejar de ayudar a los partidos y dejar que se hundan, a menos que dejen de ayudar a los bancos, etcétera?</p>
<p><strong>¿Es ahora más beneficioso estar dentro de la Unión Europea que fuera?</strong></p>
<p class="autor_cita">Gianni Vattimo</p>
<p>Francamente me parece que consiste principalmente en el hecho de que sería demasiado difícil hacerlo y de que produciría más daños de los que se quieren evitar. Es verdad, sin embargo, que la impopularidad de la Unión Europea parece haber alcanzado su máximo, ya no hay casi nadie en nuestros países que no relacione nuestros males económicos con los vínculos que nos impone el tratado europeo. Habría que: a) reducir cuanto antes la rigidez de esos vínculos, por ejemplo, concediendo excepciones al pacto de estabilidad que impone límites a la deuda de todos los países y b) sobretodo, modificar la estructura general de la Unión Europea construyendo, junto con la moneda común, una verdadera política económica común y solidaria.</p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Chipperfield deja entrar]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369038363_033759.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El trabajo del británico parte de una premisa clara: no es posible construir de forma inaccesible por mera estética]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 10:26:03 +0200]]></pubDate>
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    <title><![CDATA[La librería de las lecturas prohibidas]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/20/actualidad/1369037721_746946.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Una tienda de Hong Kong, que escapa a la censura, es el recurso de muchos chinos para saber todo sobre sus líderes]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Mon, 20 May 2013 10:15:21 +0200]]></pubDate>
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  <item>
    <title><![CDATA[Competir o convivir]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368618621_893759.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Francesc Arroyo]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La filósofa Adela Cortina: "Si nos hubiéramos comportado éticamente, no tendríamos la crisis actual"]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:13 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Crisis económica]]></category>
    <category><![CDATA[Adela Cortina]]></category>
    <category><![CDATA[Filosofía]]></category>
    <category><![CDATA[Ensayo]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Política]]></category>
    <category><![CDATA[Educación]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://elpais.com/tag/adela_cortina/a/" target="_blank">Adela Cortina</a> es catedrática de Ética y Filosofía Política en la <a href="http://www.uv.es/" target="_blank">Universidad de Valencia</a>, ciudad en la que nació en 1947. Acaba de publicar <a href="http://www.planetadelibros.com/para-que-sirve-realmente-la-etica-libro-92314.html" target="_blank"><em>¿Para qué sirve realmente la ética?</em></a> (Paidós), título que coincide en las librerías con el volumen colectivo <a href="http://www.editorialcomares.com/TV/?loc=articulo&id=2680" target="_blank"><em>Neurofilosofía práctica</em></a> (Comares) del que es editora. El primero es un paseo por las propuestas más urgentes para la convivencia, con una voluntad, a la vez, divulgadora y provocadora. El segundo, en cambio, es un texto académico en el que se ofrece un panorama clarificador de las principales tendencias en neuroética, así como una selección de los textos más citados en las discusiones al respecto.</p>
<p><strong>PREGUNTA.</strong> El primero de los libros citados trata de ética. Pero también de política.</p>
<p><strong>RESPUESTA.</strong> El libro pretende responder a la pregunta de para qué sirve la ética. He tratado de dar respuesta a las diversas posibilidades, con formulaciones claras: “sirve para”, y así hasta en nueve ocasiones, que son los nueve capítulos. El punto de partida es que todos los seres humanos somos necesariamente morales. Podemos ser morales o inmorales, pero no amorales. Y lo mejor que podemos hacer es sacar partido de esa manera de ser moral del modo más inteligente posible. De hecho, eso es lo que se ha intentado desde Grecia. De ahí que en el libro haga un recorrido por una gran cantidad de aspectos en los que la ética resulta fecunda. He intentado hacer ver que hay algo muy claro en este momento: si nos hubiéramos comportado éticamente, no tendríamos una crisis como la actual; si la gente se comporta éticamente no se producen crisis como la que estamos viviendo. En este sentido, claro, ética y política están estrechamente relacionadas. El ser humano es persona en sociedad. No hay individuos aislados. La afirmación liberal según la cual hay individuos aislados que un buen día deciden sellar un contrato no deja de ser una hipótesis ficticia. No existen esos individuos aislados, sino personas vinculadas a los demás seres humanos, es decir, en relación política.</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Dice usted que con más ética no habría crisis?</p>
<p><strong>R.</strong> Una sociedad en la que las gentes actuasen con responsabilidad y atendiendo al bien común estaría mucho más preparada para evitar crisis como esta. De ahí que ya en el primer capítulo se afirme que la ética sirve para abaratar costes y crear riqueza, pero no solo en dinero, sino sobre todo en sufrimiento. Si se vive éticamente, se reducen los gastos, sin necesidad de recortes: hay relaciones de confianza, hay relaciones de construcción común, todo resulta mucho más barato en dinero y el excedente puede invertirse en lo que realmente importa.</p>
<p><strong>P.</strong> Pero desde una ética capitalista, lo que vale es el máximo lucro en el mínimo tiempo.</p>
<p><strong>R.</strong> Las propuestas éticas pueden estar equivocadas. Una propuesta como la capitalista, según la cual la base de la conducta humana es solo el afán de lucro, está radicalmente equivocada. Lo que se muestra cada vez más, desde la biología evolutiva y desde las neurociencias, es que los seres humanos estamos biológicamente preparados para cuidar y para cooperar.</p>
<p><strong>P.</strong> Será, pero hay quien sigue sin enterarse.</p>
<p><strong>R.</strong> Pues ese alguien se equivoca. Optar por el máximo lucro es poco inteligente. Consiste en forzar uno de los lados del ser humano, el del egoísmo, cuando en realidad estamos preparados de una manera natural para la cooperación y el cuidado. Los padres cuidan de los hijos, cuidamos de los parientes y cercanos. Por eso es importante insistir en que el individualismo es falso. Es una abstracción, una creación, que ha resultado muy perjudicial, porque los seres humanos no somos solo maximizadores racionales, sino seres fundamentalmente cooperativos y reciprocadores. Son los chimpancés los que son maximizadores. Por eso cuando las personas persiguen solo su beneficio, se equivocan: están más preparadas para cuidar y cooperar, no se mueven solo por el afán de lucro. El asunto es ¿qué triunfará: el impuso egoísta o el cooperativo?</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Usted qué cree?</p>
<p><strong>R.</strong> Depende de lo que cultivemos.</p>
<p><strong>P.</strong> En España, en Occidente, la tendencia es que el cuidado es algo que se compra y se vende. Sea el cuidado sanitario, el de los ancianos o la educación.</p>
<p><strong>R.</strong> La crisis actual del Estado de bienestar demuestra una vez más que esas cosas no se compran ni se venden, no pueden quedar sólo al juego del mercado, porque son bienes básicos que tienen que estar al alcance de todos. Y se puede ver en la actitud de una población convencida de que atender a los ancianos, a los dependientes, es esencial. Entre otras cosas, porque valen por sí mismos.</p>
<p><strong>P.</strong> La población, sí; pero los Gobiernos van a los suyo.</p>
<p><strong>R.</strong> Efectivamente, los primeros recortes han sido para la dependencia, la sanidad, las pensiones. Justo para el mundo de los más desprotegidos, de los que precisan mayor cuidado. En mi opinión, se trata de medidas absolutamente injustas, porque los más necesitados tienen que ser la primera preocupación de una sociedad, precisamente porque son los más vulnerables. La ética sirve, entre otras cosas, para recordar que hay que saber priorizar y que los peor situados han de estar en el primer lugar.</p>
<p><strong>P.</strong> En el segundo de los títulos citados, queda claro que no todos los éticos piensan igual.</p>
<p><strong>R.</strong> Siempre ha habido distintas propuestas éticas que suponen diversas perspectivas. Nuestro equipo defiende una línea ética, que muestra también tener apoyo neurológico, científico. Es la tradición del reconocimiento, que ha sido defendida por autores como Hegel, Mead, Apel o Habermas. Lo interesante es ahora que estamos viendo que la neurociencia la avala. Que existen en los seres humanos esas propensiones de las que hablamos. Que el individualismo no se sostiene, que el cerebro es social, que el individuo se hace con los otros, que cuando el niño no es suficientemente atendido se ve mermado en sus capacidades. Es decir, la idea de que el apoyo mutuo nos constituye no es una idea abstracta, surgida sólo de la tradición filosófica, sino que tiene también bases científicas.</p>
<p><strong>P.</strong> Entre los valores éticos destaca usted la confianza. Hoy se diría que está rota. La ciudadanía no confía en sus dirigentes y, a juzgar por la proliferación de rejas en los edificios, tampoco en el vecino.</p>
<p><strong>R.</strong> Sin embargo, la confianza es uno de nuestros más importantes recursos morales. Cuando se establece entre ciudadanos y políticos, empresarios y consumidores, personal sanitario y pacientes, las sociedades funcionan mejor también desde el punto de vista político y desde el económico. Y, por supuesto, en una sociedad impregnada de confianza es mucho más fácil que las gentes puedan desarrollar sus proyectos de vida feliz. La confianza es un recurso moral básico y la ética sirve, entre otras cosas, para promover conductas que generen confianza.</p>
<p><strong>P.</strong> Pero hoy no se da.</p>
<p><strong>R.</strong> Efectivamente, la confianza nos falta. Se ha perdido por las alcantarillas de los escándalos de corrupción, el hábito de mentir, la perversa costumbre de crispar los ánimos. Pero creo que hay que conquistarla solidariamente, igual que hay que conquistar solidariamente la libertad.</p>
<p><strong>P.</strong> Su libro termina con un canto a la esperanza. Se puede cambiar. ¿Cómo se llega a un cambio colectivo?</p>
<p><strong>R.</strong> En primer lugar, porque seguimos siendo libres y, por lo tanto, cambiar a mejor es posible. Pero no se puede hacer en solitario, sino trabajando codo a codo. Hemos de construir solidariamente un mundo justo. Hay que decirlo y hacerlo. Y hay muchas gentes, muchas voces en la sociedad civil, tratando de contribuir a que se llegue a una sociedad justa.</p>
<p><strong>P.</strong> Hace usted un elogio matizado del 15-M. La indignación, dice, es la base de la lucha por la justicia, pero faltan propuestas.</p>
<p><strong>R.</strong> Yo creo que éste es el momento de las propuestas positivas. Cuando se inició el movimiento, muchos nos alegramos de ver que al fin aparecía la gente que criticaba el estado de cosas. Ahora toca pasar a muchas más propuestas concretas y a convertirlas en obras. Necesitamos un consenso social en determinados puntos indiscutibles.</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Por ejemplo?</p>
<p><strong>R.</strong> Es inadmisible que en España haya gente por debajo de los límites de la pobreza, que personas que viven en nuestro país queden sin atención sanitaria, o que hayamos olvidado la ayuda a la cooperación. Acabar con injusticias de este calibre es un objetivo que debe generar un consenso, porque son claramente inmorales. Hace falta un compromiso claro y decidido que señale los caminos para solucionar estos problemas. Y, hoy, en España, o dialogamos y alcanzamos un acuerdo o estamos perdidos.</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Cómo se consigue un acuerdo sobre lo positivo y cómo se logra que lo cumplan quienes no los reconocen?</p>
<p><strong>R.</strong> En primer lugar, fomentando una reflexión social sobre qué valores valen la pena, en cuáles creemos realmente. Porque parece que hay acuerdo en que es mejor la libertad que la esclavitud, la igualdad que la desigualdad, la solidaridad que la insolidaridad, el diálogo que la violencia, pero a la hora de la actuación la realidad es muy otra. Es preciso decidir si realmente, queremos esos valores, legislar para defenderlos e incorporarlos a través de la educación. Esto es crucial.</p>
<p><strong>P.</strong> Eso es a largo plazo.</p>
<p><strong>R.</strong> Por supuesto. Hay que trabajarlo a medio y a largo plazo, como todo lo importante en la vida humana, pero es preciso empezar. Lo urgente es percatarse de que estamos yendo por un camino equivocado, que hay que cambiar de tercio. Y la educación es uno de los asuntos en los que hay que ponerse de acuerdo. Lo que no se puede es educar sólo en valores economicistas, sino educar para ser ciudadano.</p>
<p><strong>P.</strong> Este Gobierno afirmaba, en el proyecto de ley de educación, que había que educar para el mercado.</p>
<p><strong>R.</strong> Sí. El primer borrador abogaba desde el comienzo por educar en la competitividad para propiciar la prosperidad del país. Después se modificó el texto. Desde luego, el sentido de la educación no puede consistir en formar personas competitivas, sino en educar ciudadanos justos, buenos profesionales y personas capaces de proponerse metas vitales felicitantes.</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Debe fomentar lo que los griegos llamaban la excelencia, la virtud de la convivencia?</p>
<p><strong>R.</strong> La excelencia política tiene que ser cosa de todos los ciudadanos. En caso contrario, no funciona la democracia. Pero la educación debe ayudar también a cada persona a desarrollar sus mejores capacidades, a empoderarle para que pueda llevar adelante una vida feliz.</p>
<p><strong>P.</strong> La soledad, sugiere usted, es un mal a evitar porque el hombre es social.</p>
<p><strong>R.</strong> La soledad no querida, porque a veces necesitamos estar solos para reflexionar. Algo que se ha perdido bastante. Pero sí, creo que el individuo aislado es una verdadera desgracia. De hecho, es imposible llevar la vida adelante y crear una sociedad feliz desde el aislamiento.</p>
<p><strong>P.</strong> Sin embargo, buena parte de los deberes éticos son de carácter negativo.</p>
<p><strong>R.</strong> Tradicionalmente hay una diferencia entre deberes negativos y positivos. Se dice que los primeros no admiten excepción, como, por ejemplo, “no matarás”, mientras que en el caso de los positivos es el sujeto quien ha de calibrar hasta dónde debe llegar, por ejemplo, en la ayuda a otros. En una sociedad alta de moral se trabaja activamente por respetar la dignidad ajena y la propia dignidad.</p>
<p> </p>
<p class="nota_pie"><a href="http://www.planetadelibros.com/para-que-sirve-realmente-la-etica-libro-92314.html" target="_blank"><em>¿Para qué sirve realmente la ética?</em></a> Adela Cortina. Paidós. Barcelona, 2013. 184 páginas. 16 euros.</p>
<p class="nota_pie"><a href="http://www.editorialcomares.com/TV/?loc=articulo&id=2680" target="_blank"><em>Neurofilosofía práctica.</em></a> Varios autores. Coordinación: Adela Cortina. Comares. Granada, 2013. 344 páginas. 27 euros.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[El sexo mueve el mundo (editorial)]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368819470_357973.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368819470_357973.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Ana Marcos]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La narrativa y el ensayo erótico vuelven al centro de la literatura y a las librerías y renuevan el género]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:07 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Novela]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura erótica]]></category>
    <category><![CDATA[Narrativa]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Entre “leer solo con una mano”, como expresaba Luis García Berlanga, y convertir la literatura erótica en sexo para mamás, el género aprovecha la coyuntura y retoma su lugar natural en las librerías y los catálogos editoriales. La reactivación se sirve sin complejos del <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2012/09/11/actualidad/1347375169_659538.html">fenómeno <em>50 sombras de Grey</em></a>, pero vuelve a demostrar sobre el papel que la pulsión sexual no resuelta es parte de la condición humana. Ya sea a través de descripciones sublimes y preciosistas que hasta cierto punto falsean los placeres de la carne, o haciendo uso del “erotismo peludo” que Julio Cortázar identificaba en el exceso de crudeza.</p>
<p>“Sin duda, hay una demanda real”, afirma Ana Estevan, coordinadora de la colección <a href="http://www.tusquetseditores.com/coleccion/la-sonrisa-vertical">La Sonrisa Vertical</a> (Tusquets), especializada en literatura erótica desde 1977. El propio Berlanga, con la ayuda de la editora Beatriz de Moura, concibió este proyecto “para recuperar el culto al hedonismo, […] y constatar que escribir sobre lo biológicamente apetecible es algo inmanente a todos los tiempos”. Con un catálogo de 150 títulos –según la información ofrecida en la web del sello-, la división erótica llegó a tirar unos 6.000 ejemplares, con una media de entre 3.000 y 4.000, hasta la crisis del género en 2004. Superado el bache, recuperan estas cifras en el caso de los autores más conocidos.</p>
<p>En aquellos años de incertidumbre sexual de principios de 2000, Catherine Millet se convirtió en uno de los escasos exponentes capaz de mantener la libido editorial con sus confesiones en forma de ensayo en <em>La vida sexual de Catherine Millet</em> (Anagrama). El revuelo allanó el camino hacia el <em>best-seller</em>, al que <a href="http://elpais.com/diario/2001/05/27/opinion/990914408_850215.html">Mario Vargas Llosa despojó de cualquier “estimulante sexual”</a> para calificarlo de “reflexión inteligente, cruda, que adopta por momentos el semblante de un informe clínico”. El editor Jorge Herralde, que en el momento de la publicación también mitigó la carga erótica, repite ahora la experiencia con <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368819982_399997.html"><em>Furores íntimos</em> (Anagrama)</a>, de la joven narradora inglesa Charlotte Roche.</p>
<p>Las secciones de literatura erótica de las librerías se amplían y toman posición en lugares más estratégicos como sucederá en la sede principal de La Casa del Libro de Madrid que reubicará el género de la primera planta a la entrada, según explican desde el establecimiento. En las mesas dispondrán la estela de libros que ha seguido a los encuentros sexuales narrados por E.L. James, mezclados con el batallón de novedades que las editoriales han preparado para esta primavera: <em>Perdido en tu piel</em> (Penguin) de Rosana Ubanell, <em>La sociedad Juliette</em> (Grijalbo), de la exactriz porno Sasha Grey, o <em>Una mujer desnuda</em> (Anagrama) de Lola Beccaria.</p>
<p>“Los libros que terminan por encabezar las listas de los más vendidos suelen ser novelas erótico-románticas. Los nuevos lectores que se acercan a esta literatura buscan historias con sexo y final feliz”, describe el caso anglosajón Gillian Green, editora de erótica en <a href="http://www.randomhousemondadori.es/">Random House Mondarori</a>. “También es cierto que ha atraído la curiosidad de nuevos lectores a temas como el sadomasoquismo, hasta el momento menos tratados”, apostilla Estevan. “La Sonrisa Vertical cuenta desde siempre con ese tipo de obras: <em>Nueve semanas y media</em>, de Elizabeth McNeill; <em>Historia de O</em> y <em>Retorno a Roissy</em>, de Pauline Réage, o <em>La atadura</em>, de Vanessa Duriès”. Para septiembre, preparan la redición del primer volumen de <em>Emmanuelle</em>: “Sorprenderá a muchos por su vigencia y por sus propuestas rompedoras, desconocidas para los lectores jóvenes”.</p>
<p>Sustentado en los principios de Freud, George Bataille y Jacques Lacan, Manuel Vilas acaba de publicar <a href="http://www.alfaguara.com/es/libro/el-luminoso-regalo/"><em>El regalo luminoso</em> (Alfaguara)</a>. El erotismo atraviesa la narrativa del escritor, pero por primera vez de manera monográfica en esta novela. Vilas reclama a través de sus depredadores sexuales la convicción de que “el paso del primate al <em>homo sapiens</em> no es la razón, sino el descubrimiento del erotismo”. En este acercamiento metafísico encuentra una de las claves de revitalización del género: “El sexo, la pornografía, el erotismo provocan tanto interés porque son temas sin resolver que generan plenitud y felicidad, pero también frustración y dolor”.</p>
<p>“Para escribir este tipo de literatura hay que hacer una exploración muy profunda de los impulsos de los personajes porque en el erotismo está presente la manera de concebir el mundo”, reclama Enrique Serna. El escritor mexicano trata en su nueva compilación de cuentos <em>La ternura caníbal</em> (Páginas de Espuma) las luchas de poder en una pareja cuando se pasa de ayudarse a intentar destruirse. En el extremo opuesto, el divulgador <a href="http://blogs.elpais.com/apuntes-cientificos-mit/">Pere Estupinyá</a> libera en las más de 400 páginas de <em>S=EX2. La ciencia del sexo</em> (Debate)un argumentario –“novedoso en el mercado hispanohablante”, asegura- renuente a salir de las salas de investigación porque en el espectro científico, como en el social, y en palabras otra vez de Berlanga: “El pudor es la cuna del erotismo”.</p>
<p>“En julio, la colección estrena el formato digital, con la convicción de que es un medio magnífico para estos libros, sobre todo porque el lector no se corta tanto a la hora de comprarlos”, anuncia Ana Estevan. Para la editora británica Gillian Green, el comportamiento del comprador tiene una respuesta que supera el umbral de la vergüenza: “Los lectores de género, ya sea ciencia ficción, novela negra o romántica, han migrado más rápido al <em>ebook</em>”. Una tendencia que el informe del <a href="http://www.mcu.es/libro/MC/ObservatorioLect/index.html">Observatorio de la Lectura y el Libro del Ministerio de Educación y Cultura</a>, publicado en 2011, dibujó: en el modelo norteamericano la novela supone un 70% de la cuota de mercado del libro digital, y la ciencia ficción representa el 30% de las descargas, seguido ahora por la literatura erótica.</p>
<p><a href="http://www.edicionesirreverentes.com/">La editorial Irreverentes</a>, creada en 1999, invierte parte de su esfuerzo en continuar con el legado de Berlanga. Miguel Ángel de Rus, editor responsable del sello y escritor, recoge de webs y foros en Internet las tendencias que hasta cierto punto orientan sus decisiones editoriales. “Se está escribiendo mucha literatura en la Red como alternativa a los canales tradicionales”, explica. “En webs como todorelatos.com encontramos mucha demanda sobre historias de intercambios, por ejemplo”.</p>
<p>De la media de 514.000 visitas que la web de Irreverentes recibe, 14.000 usuarios recalan en el espacio virtual que aloja su colección erótica, <a href="http://www.edicionesirreverentes.com/incontinentes.htm">Incontinentes</a>, denominación que también da título a su premio. Tras la desaparición del galardón La Sonrisa Vertical en 2004 –“por la baja calidad de los textos”, especifica Estevan-, reconocimiento que encumbró a Almudena Grandes con <em>Las edades de Lulú</em>, la propuesta de Irreverentes celebra su 4º edición con 172 obras de 20 países de habla castellana. “El objetivo es encontrar relatos que al leerlos puedas excitarte, pero también meditar, como escribe Gómez Rulfo en el prólogo del último ganador [<em>Decir deseo</em>, de Pedro Antonio Curto]”, dice De Rus.</p>
<p>Los editores reconocen la burbuja editorial ante la que se encuentran, pero confían en que la popularización del género permita su pervivencia. “Tal vez la tendencia romántico-erótica no perdure mucho, pero el erotismo, con su movimiento pendular de siempre, pervivirá”, opina Estevan. “La reflexión del erotismo es parte de la condición humana, no una moda”, remacha Manuel Vilas. O como dijo Woody Allen: “Solo existen dos cosas importantes en la vida. La primera es el sexo y la segunda no me acuerdo”.</p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[“La solución es acabar con la monogamia”]]></title>
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    <dc:creator><![CDATA[Álex Vicente]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Charlotte Roche propone un cóctel explosivo de subversión sexual y tradicionalismo en sus libros]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:07 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Literatura erótica]]></category>
    <category><![CDATA[Alemania]]></category>
    <category><![CDATA[Feminismo]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Europa central]]></category>
    <category><![CDATA[Europa]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Charlotte Roche nació hace 35 años en High Wycomb, localidad de la que despegaban los cazas británicos de la RAF que bombardearon Alemania. A la escritora no le disgusta imaginarse como uno de aquellos pilotos que hostigaron al enemigo en su propio terreno. Instalada en Alemania desde los dos años, Roche se dedica a ametrallar la moral dominante con la irreverencia como única artillería, a través de libros que aspiran a sembrar el pánico entre los autóctonos. "Escribo buscando riña. Mientras haya gente que quiera detenerme, que diga que mis libros son pornografía y que soy un elemento peligroso, estaré satisfecha", reconoce la autora, sentada en un café de su ciudad, Colonia, en el que sirven desayunos bio y suena folk escandinavo en el hilo musical. Vista de cerca, con sus formas exquisitas y sonrisa angelical, Roche no parece la degenerada que describen sus múltiples enemigos. "A la gente siempre le sorprende que sea tan educada y que vaya tan limpia", dice la autora, que saltó a la fama hace una década con un programa de entrevistas en Viva (la MTV alemana), en el que ya despertó un primer escándalo por no depilarse las axilas.</p>
<p>En su primera novela, <em>Zonas húmedas</em>, Roche logró escandalizar con su retrato de una adolescente postrada en un hospital por una lesión anal, que pasaba los días masturbándose con un hueso de aguacate. Hizo saltar todas las alarmas del decoro, pero despachó dos millones de copias. Su reválida llega con <em>Furores íntimos</em> (Anagrama), en la que se adentra en terrenos más maduros y sombríos sin renunciar a causar un poco de alboroto. La novela comienza con una descripción de 15 páginas de la felación que su protagonista, Elizabeth, realiza a su marido adorado. A lo largo de tres días, asistimos al monólogo interior de esta madre treintañera, atea radical, adicta a la psicoterapia, militante medioambiental y fundamentalista del vegetarianismo. En especial, desde que leyó <em>Comer animales</em>, el ensayo sobre los peligros de la carne roja firmado por Jonathan Safran Foer, cuya portada lleva tatuada la propia Roche en el reverso de su muñeca. Si quería enmascarar a su 'alter ego' literario, se podría haber esforzado un poco más.</p>
<p>"Hay mucho de mí en la novela. Hay que decirlo alto y claro, por respeto al lector. No soporto a esos escritores que se protegen diciendo que todo lo que cuenta es ficción", responde Roche. Elizabeth sufre del mismo trauma que la autora: hace diez años, sus tres hermanos murieron en un accidente de carretera cuando se dirigían a su boda en Inglaterra. Querían tomar el avión, pero prefirieron el coche para transportar su vestido de novia. Solo sobrevivió su madre. "Era imprescindible que lo contara. Es algo que te arruina la vida y que nunca cicatrizará, pero fue un alivio dejarlo por escrito. Es como cuando se lo cuento a alguien por primera vez. Por un momento, siento que ya no es mi problema sino el suyo. Al ver el horror dibujado en su rostro, me pongo hasta contenta". El gesto molestó a su familia. Su padrastro la acusó de utilizar la tragedia familiar "sin consideración, escrúpulos ni respeto".</p>
<p>En otro frente de batalla, la decana de las feministas alemanas, Alice Schwarzer, que aparece en el libro como malhumorada voz de la conciencia, la acusó de defender el orden patriarcal y la sexualidad sumisa. Y es que Elizabeth, obsesionada por convertirse en madre y esposa perfecta, cree deber la vida a su marido. "Como contraprestación por mis desarreglos psíquicos, me esfuerzo mucho a la hora de chupársela, agradeciéndole que siga aguantando a este animal traumatizado", escribe Roche. Si le pide que la acompañe al burdel para tener sexo con prostitutas, ella le sigue sin rechistar hasta 18 veces. La autora se considera feminista y dice que el libro también lo es, pese a que no cree que su heroína sea un modelo de conducta. "Las feministas de la vieja escuela se equivocaron en muchas cosas. Consideraban que la sexualidad masculina era asquerosa e incitaban a combatirla. Pero los hombres no son el enemigo. Yo no he conocido la opresión masculina en la vida. Muchas de aquellas feministas eran lesbianas que no sabían lo que era vivir con un hombre. ¿Quiénes son ellas, que no tienen ninguna experiencia, para decirme cómo tengo que vivir?", se interroga.</p>
<p>En el libro, que ha dedicado a su marido, Roche defiende el matrimonio como institución sacrosanta, pero lo abre a experiencias como la prostitución, la pornografía y el libertinaje. "Presenciamos un regreso a los años cincuenta. Nadie cree en la monogamia, pero todos lo hacemos ver", opina Roche. "No es posible que una relación dure si no eres infiel. La única solución es acabar de una vez con la monogamia y permitir la infidelidad dentro de la pareja. Tienes que meterte en la cabeza que puede suceder y, si acaba pasando, ser capaz de no mandar tu relación a la porra". Su cóctel explosivo de tradicionalismo, subversión y feminismo <em>sui generis</em> volvió a convertir el libro en un éxito en su país, donde su primera edición de 500.000 copias fue la mayor en la historia de la literatura alemana. "Si la gente estuviera más liberada, vendería muchos menos libros", concluye Roche con candidez, antes de regresar a su estudio para trabajar en un nuevo artefacto explosivo en forma de novela.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[“Somos lo que dejamos en los otros. Lo que recuerdan de uno”]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368818738_841453.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Salvador Camarena]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Ángeles Mastretta publica en España su último libro 'La emoción de las cosas', en el que narra la historia de sus padres]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:07 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Ángeles Mastretta]]></category>
    <category><![CDATA[Escritores]]></category>
    <category><![CDATA[México]]></category>
    <category><![CDATA[Latinoamérica]]></category>
    <category><![CDATA[Gente]]></category>
    <category><![CDATA[América]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>“Mi papá vivió en Italia 20 años, de lo cuales habló como 20 minutos a lo largo de los 20 años que vivió con nosotros”, cuenta la escritora Ángeles Mastretta. “En cambio, yo de mi mamá sabía todo. 'Pero ¿cuándo te empieza a interesar la historia de tus papás?”, se pregunta Mastretta (Puebla, México, 1949). “Drásticamente, cuando se mueren”, afirma la autora, “cuando mi papá se murió nos preguntamos ¿y este señor quién era? Porque nosotros estábamos creciendo, enamorándonos, todo menos pensando quién había sido este señor antes de encontrarse con mi mamá. Entonces dije, quiero hacer una novela imaginando quién era ese muchacho que se fue a los 14 años a Italia”. Son las reflexiones de la escritora que publica su último libro en España, <em>La emoción de las cosas</em>(Seix Barral), y que dará una charla el 22 de mayo en Casa de América de Madrid.</p>
<p> Mastretta, autora de obras como <em>Arráncame la vida</em> y <em>Mal de amores,</em> intentó novelar la historia de sus padres. No pudo. Le fue imposible encontrar la voz para contar desde un lugar que no fuera ella misma sobre las personalidades de los protagonistas —su padre, contagiado de melancolía y muerto antes de cumplir 50 años; su madre, que comenzó el bachillerato pasados los 60 años y que se graduó de la carrera a los 70—. El resultado es un libro sobre esas pequeñas historias de grandeza y esos pasajes ignotos que tiene toda familia cuando mira hacia atrás. Un texto sobre el pasado ajeno a cualquier nostalgia facilona. Una colección de relatos que no necesitó ser novela para narrar la vida de muertos, para capturar la profundidad de un atardecer, el sabor del recuerdo de las tareas escolares pero, sobre todo, un libro en el que, según cuenta, ha logrado que mucha gente se sienta “contada y acompañada”.</p>
<p><strong>Pregunta.</strong> Hay pasajes que dan ganas de tenerlos a mano, por desgracia, para cuando ocurra un mal momento, la muerte de un amigo, por ejemplo.</p>
<p><strong>Respuesta.</strong> No lo hago para volverme la voz de otros, pero pasa, eso es conmovedor.</p>
<p><strong>P.</strong> Es una reivindicación de esos pequeños mundos que hacen presentable a la gente.</p>
<p><strong>R.</strong> ¡Claro! Entre más chica es la historia, más cerca está de todo el mundo. En alguno de los textos digo que todo el mundo tuvo un río en su infancia y unos hermanos que jugaban con un tren, eso es universal. Yo iba a un colegio de niñas, ricas, regulares y no ricas, todas nos vestíamos igual, teníamos los cuadernos iguales, entonces no se notaba. Y sin embargo, cada quien se tenía que ganar su derecho a ser distinto.</p>
<p><strong>P.</strong> ¿Era mejor o peor ahora?</p>
<p><strong>R.</strong> No sé si era mejor o peor. Me da terror volverme como esa gente que cree que lo de antes era mejor, me gusta evocar, me divierte, pero de ninguna manera para decir que era mejor. Imagínate, tuve mi primera crisis de epilepsia a los 16 años, y si eso me hubiera ocurrido en esta época, primero no se hubieran afligido mis papás como entonces y la manera como se controla es mejor; por eso, cómo voy a bendecir el pasado si el presente es mucho más noble conmigo.</p>
<p><strong>P.</strong> Me temo que los lectores se van a contagiar de la pasión por la melancolía que menciona sobre su padre.</p>
<p><strong>R.</strong> En muy poco tiempo este libro me a traído gente que no sé por qué pero se sintió contada y acompañada. De repente dije: 'Dios mío ¿habré escrito un libro de autoayuda?'. No sabía si celebrarlo o afligirme, porque sí, es un libro que acompaña, las tristezas sin duda, y bueno en parte porque mi papá era un hombre acompañado por la melancolía.</p>
<p>Somos lo que dejamos en los otros. Lo que recuerden mis hijos y mis amigos de mí es lo que va a haber. Y lo que hay de mis papás es lo que yo recuerdo y lo que recuerdan mis hermanos y lo que recuerda mi hija que está haciendo una película sobre mi mamá, por eso me parece tan importante recuperarlos.</p>
<p>Me sentía con el deber de contar a estos personajes que habían sido mis papás, o que pasaban por mi infancia, y mis abuelos, pero los tenía que reinventar, los tenía que rehacer y entonces andaba a tientas por el pasado que conocía y desconocía a la vez. Hasta que lo junté todo y pensé: Qué maravilla, ya no tengo que hacer esa novela, voy a ver cuál otra hago'. Es mi absolución, quedo disculpada de hacer una novela que cuente una historia de la que sé tan poco, porque no me atrevo a imaginármela, a lo mejor un día voy a inventar un muchacho mexicano que se fue a Italia, pero no va a ser mi papá.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Contra los eufemismos de Estado]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368819235_704969.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Andrés García de la Riva]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Los expertos denuncian la manipulación del lenguaje en el seminario de Lengua y Periodismo de San Millán de la Cogolla]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:07 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Crisis económica]]></category>
    <category><![CDATA[Soledad Gallego-Díaz]]></category>
    <category><![CDATA[Lengua]]></category>
    <category><![CDATA[Medios comunicación]]></category>
    <category><![CDATA[Economía]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <category><![CDATA[Comunicación]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Durante los últimos años, los españoles se han familiarizado con términos como prima de riesgo, dación en pago, agencia de calificación, desregulación, <em>escrache,</em>reajuste, rescate, corralito, reestructuración, marea blanca o verde, externalización, desaceleración, troika... La crisis ha traído una cascada de palabras propias de los expertos al lenguaje cotidiano. Pero estos denuncian que el uso del lenguaje no es inocente y el poder político y financiero intenta utilizarlo en su propio beneficio para manipular la realidad.Y es en este contexto donde los medios de comunicación tienen una importante responsabilidad como pantalla de resistencia contra ese intento de engaño.</p>
<p>Estas son las principales conclusiones del VIII Seminario Internacional de Lengua y Periodismo <em>El lenguaje de la crisis,</em> en San Millán de la Cogolla (La Rioja), organizado por la Fundación del Español Urgente (Fundéu BBVA) y la Fundación San Millán de la Cogolla. Entre jueves y viernes, en la cuna del castellano, lingüistas, periodistas y economistas debatieron sobre la influencia de la crisis en el lenguaje. Una cosa quedó clara: el lenguaje no está en crisis; muy al contrario, “la crisis, a la que ya no ponemos apellido, enriquece nuestra habla. Es una fuente de léxico, de nuevas palabras y recuperación de otras”, asegura Joaquín Müller, director de la Fundéu. Opinión compartida por Soledad Gallego-Díaz, de EL PAÍS, para quien la crisis ha enriquecido el vocabulario, la gente entiende palabras que antes no sabía y las usan correctamente.</p>
<p>Además del enriquecimiento léxico, esta época ha aumentado el número de hablantes y la fuerza del idioma, según Gerardo Piña-Rosales, director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.</p>
<p>La amenaza sobre la lengua es latente. José Carlos Díez, de <em>Intermoney,</em> recuerda que “quienes aspiran a detentar el poder siempre se aprovechan del idioma y de las palabras”. Esto supone un riesgo para los hablantes que ya apuntó la princesa Letizia en la inauguración del encuentro: “La crisis tiene su propio lenguaje y su utilización puede ser intencionada. Y no es lo mismo decir ayudas que rescate, recesión por crecimiento negativo o reestructuración en vez de recortes”.</p>
<p>Como respuesta a ese enmascaramiento, Gallego-Díaz y Lucía Méndez, jefa de Opinión de <em>El Mundo,</em> abogan por “hablar claro y con un lenguaje sencillo llamando a las cosas por su nombre para que pueda entenderlo todo el mundo. Hay que resistirse a la manipulación. Desterrar los términos que amenazan al ciudadano”.</p>
<p>Es aquí donde entran en juego los medios de comunicación. Según los conferenciantes, estos deben ser cautelosos a la hora de divulgar los mensajes procedentes del poder. Contra el empleo de metáforas y eufemismos por parte de los gobiernos, la profesora Elena Gómez, de la Universidad Europea de Madrid, insta a los periodistas a “no ser perezosos a la hora de replicar los eufemismos que lanzan los políticos”. En este sentido, Gómez apuesta por contextualizarlos y explicarlos, de modo que transmitan un mensaje más claro a los ciudadanos.</p>
<p>En San Millán abundaron los ejemplos de ese uso perverso del lenguaje que ha vendido la crisis como una enfermedad, lo que implica asumir que la economía es un ser vivo, reflexiona Carmen Llamas, profesora de Filología de la Universidad de Navarra. Y es que la palabra crisis era un término utilizado en siglos pasados sobre todo en medicina, recordó Ángel Gabilondo, catedrático de Metafísica y exministro de Educación. Para él nada hay más contradictorio que referirse a una crisis duradera, porque la crisis, o la tragedia, es la necesidad de decidir, de zanjar un asunto: Según Gabilondo, “somos crisis, no solo estamos en crisis y la crisis no acaece solo en otro lugar mientras asistimos como espectadores, como víctimas a su irrupción. Sin cultura y educación, la crisis tomará su palabra y no será la nuestra”.</p>
<p><span style="font-size: 12.0pt; font-family: 'Times New Roman','serif';"><span style="color: red;">la profesora Elena Gómez, de la Universidad Europea de Madrid</span>,</span></p>]]></content:encoded>
    <comments><![CDATA[http://eskup.elpais.com/C1368819235-7ed30631dfa8fd8b58608a451d8ecb5b]]></comments>
  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La habitación de arriba]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368611066_415171.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368611066_415171.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Marcos Ordóñez]]></dc:creator>
    <description><![CDATA['La Chunga', de Mario Vargas Llosa, triunfa en el Teatro Español de Madrid a las órdenes de Joan Ollé. Irene Escolar está perfecta en el papel de Merche]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:13 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Mario Vargas Llosa]]></category>
    <category><![CDATA[Aitana Sánchez Gijón]]></category>
    <category><![CDATA[Irene Escolar]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro Español]]></category>
    <category><![CDATA[Joan Ollé]]></category>
    <category><![CDATA[Asier Etxeandia]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica teatral]]></category>
    <category><![CDATA[Salas teatro]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p> El macarra Josefino, un guapo achulado, oscuro y violento, pierde un capital a los dados, y para seguir jugando empuja a su novia, la adolescente Meche, a la cama de la Chunga, dueña de un barucho en las afueras de la muy arenosa ciudad de Piura, al norte de Perú. Las dos mujeres pasan el resto de la noche juntas. Por la mañana, Meche desaparece y nunca vuelve a saberse nada de ella. Esa sería la premisa o punto de partida de <em>La Chunga</em>, la pieza más representada de <a href="http://elpais.com/tag/mario_vargas_llosa/a/">Vargas Llosa</a>, que publicó y estrenó (primero en Lima, luego en Nueva York) en 1986. La temporada siguiente llegó al madrileño y desaparecido teatro Espronceda, con Nati Mistral, Emma Suárez y José Sancho, a las órdenes de Miguel Narros. Veintisiete años más tarde se ha repuesto, con gran éxito, en el Español, dirigida por Joan Ollé. La escenografía de Sebastià Brosa, que reproduce la planta principal del tugurio y, en su parte superior, la habitación de la Chunga, a la que se accede por una escalera, es minuciosamente realista, y gracias a la luz de Lionel Spycher (casi fulgor de acetileno) adquiere un aire de western sudamericano que podía haber firmado (y filmado) Arturo Ripstein.</p>
<p>La acción, según el autor, transcurre en 1945, pero sus hechuras son míticas: sucede en el territorio de los grandes relatos. Este aguafuerte podría muy bien desarrollarse en la Santa María de Onetti o en una taberna del Carmelo de Marsé, aunque, a diferencia de las evocaciones contrapuestas de <em>Para una tumba sin nombre</em> o los <em>aventis</em> de <em>Si te dicen que caí</em>, aquí no hay especulación verbal sino proyección mental. A lo largo del segundo acto, y ante el mutismo de la Chunga, que se niega a revelar su historia con Meche, los cuatro farristas autoapodados los Inconquistables (Josefino, el Mono, José y Lituma) imaginan lo que hubieran querido que pasara aquella lejana noche en la habitación de arriba. <a href="http://elpais.com/tag/joan_olle/a/">Joan Ollé</a> utiliza un mecanismo sencillo y eficaz: un telón corto convierte la habitación en espacio de las representaciones mentales, en teatro dentro del teatro. No es mal sistema, aunque un poco redundante: quizás le hubiera convenido más a la puesta la manera de Buñuel, que no hacía distingos entre lo real y lo imaginario. O jugar simplemente con la preciosa claridad ensoñadora con la que Spycher baña a Meche cuando, invocada por los otros, se aparece, de modo literal, en el bar, como si fuera la versión humilde y juvenil de la Laura de Otto Preminger.</p>
<p>Meche es <a href="http://elpais.com/tag/irene_escolar/a/">Irene Escolar</a>, una formidable idea de reparto: ha de convertirse, y lo consigue desde su entrada, en el centro de todas las miradas. Está perfecta de naturalidad, de encanto, de intención, y ofrece todos los matices de la entrega amorosa y la inteligencia de la muchacha. Es estupenda también la escena del “ascenso” a la habitación, con la balada de Silvia Pérez-Cruz a modo de himno, muy bien calzada por el sonidista Orestes Gas y coreada casi sonambúlicamente por los Inconquistables, y con unas coreografías breves y delicadas de Andrés Corchero: Ollé es imbatible en esas repentinas cristalizaciones poéticas.</p>
<p><a href="http://elpais.com/tag/aitana_sanchez_gijon/a/">Aitana Sánchez-Gijón</a> realiza un poderoso trabajo, pero creo que su belleza y su elegancia juegan en su contra para el rol de la Chunga: no me la creo en ese figón. A mi juicio, el personaje requiere un rostro más duro y ajado, sobre el que podamos proyectar su historia anterior. <em>La Chunga</em> pide una actriz con más años y, sobre todo, más visceralidad, a caballo entre Chavela Vargas y Anna Magnani. Ya sé que esos altos percales no abundan y que se impone la composición, aunque Aitana Sánchez-Gijón tenía, en mi recuerdo, sequedad y desgarro en <em>Las criadas</em> de Mario Gas: quiero decir con esto que tiene los mimbres para alcanzar cotas más altas, de voz y de quiebro, en su enfrentamiento final con Josefino. Hay que aplaudir, sin embargo, sus escenas de intimidad con Meche, culminadas con una despedida antológica: ahí está impecable de tono. Encontré igualmente notable la escena de Meche y Lituma en la escalera, con un Jorge Calvo medidísimo y conmovedor, en un pasaje que está muy cerca del primer Tennessee Williams: de los cuatro Inconquistables es el que tiene un perfil más humano. Por el contrario, veo a un buen actor como Rulo Pardo un tanto plano y con una dicción algo forzada: también es cierto que su José tiene escasa tela que cortar.</p>
<p>Hay una parte de <em>La Chunga</em> en la que mi atención vagabundeó un poco. Al principio pensé: “Es que es una obra de dos —de tres, contando a Josefino— con una intensa historia central, y las quimeras de los Inconquistables se me antojan un poco satélites”. Obviamente, esos ensueños ayudan a levantar los perfiles de la Chunga y de Meche, pero diría que el problema es una cierta sobrecarga en el episodio del Mono. Tomás Pozzi, que siempre me hace pensar en una versión anfetamínica de Ulises Dumont, es una elección perfecta para ese arlequín desastrado y casi valleinclanesco, un motor con una vitalidad danzarina y excesiva: tiene mucha gracia pero, como todo lo excesivo, fatiga un poco. Ya desde el texto, el Mono es una criatura expresionista que no se puede encarnar desde el realismo, aunque para mi gusto a Ollé se le va la mano en el masoquismo central: hay un onirismo excesivo, cercano a Castellucci, en las máscaras dionisiacas, y es igualmente desmesurada la resolución de la escena. En el texto original, la Chunga y Meche le dan cuatro zurriagazos al Mono cuando aflora su secreto; en el montaje del Español le meten un machete por el culo: bien podría encontrarse un término medio.</p>
<p>El papel de Josefino, encarnación de un machismo repulsivo y ancestral, corre a cargo de <a href="http://elpais.com/tag/asier_etxeandia/a/">Asier Etxeandia</a>. Es un actor con indudable fuerza y su personaje es complicado, porque no es un chulo prototípico sino un pobre hombre que juega a chulo. Etxeandia me resultó sorprendentemente envarado al principio, pero poco a poco va desvelando las contradictorias capas de la personalidad de Josefino, y se crece y se afianza plenamente en el áspero fin de fiesta, la fantasía (¿o no?) de alcohol y brutalidad que cierra la obra, epilogada por una despedida que es puro y definitivo western crepuscular, con la diferencia de que sus protagonistas son mujeres: hermosa escena, hermoso diálogo y hermosa clausura.</p>
<p class="nota_pie"><strong>La Chunga.</strong> De Mario Vargas Llosa. Dirección: Joan Ollé. Intérpretes: Aitana Sánchez-Gijón, Irene Escolar, Tomás Pozzi, Jorge Calvo, Rufo Pardo, Asier Etxeandia. Teatro Español. Madrid. Hasta el 16 de junio.</p>
<p class="nota_pie"> </p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Nuevos paradigmas digitales]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368818914_928055.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Roberta Bosco, Stefano Caldana]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Metabody, que reune a 28 instituciones de 14 países, se propone generar nuevos modelos de sostenibilidad y diversidad cultural]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2013 21:28:34 +0200]]></pubDate>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La mujer que no dejó que le pegaran]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/15/actualidad/1368634460_268105.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Laura Restrepo]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Aterrada ante las novelas que parecen celebrar que golpeen a las mujeres, la autora pone el humor negro con este relato]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:13 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Laura Restrepo]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica teatral]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Como Emma, tres cuartas partes de las mujeres que están presas por homicidio, a quien mataron fue al marido o al compañero sentimental.</p>
<p>Los edificios interiores de la cárcel del Buen Pastor están pintados de gris ratón. En medio de un jardincito escaso, como cultivado por alguien prolijo pero sin imaginación, una imagen de Cristo en tamaño natural apacienta tres ovejas. Flota una pulcritud fría y desinfectada. No se ve gente ni se oyen ruidos.</p>
<p>Estoy aquí para entrevistar a Emma, la descuartizadora.</p>
<p>—Va a ser difícil que le hable —me advierte la guardiana que me acompaña—. Los primeros días vino mucho reportero y ella dio mucha declaración. Después salieron esos titulares que la llamaban monstruo y sádica, y ella no quiso hablar más.</p>
<p>Traen a Emma, que resulta ser una mujer muy joven, casi una adolescente, de gafas negras, labios pintados de rojo subido, camiseta y jeans trincados y un corte de pelo a la moda, aunque no sé bien qué moda será, con un copete tipo Alf. Se sienta en un murito al lado de las tres ovejas y se entrega a la tarea de comerse los padrastros. Pienso que desentona con el escenario: ciertamente no parece pécora mansa de ningún rebaño.</p>
<p>—No me pregunte nada. Mejor dicho no me jodan más. Mejor dicho para qué les explico, si después salen a decir lo que les da la gana —me dice sin mirarme, siempre absorta en propios dedos. Vuelve a aclarar que no quiere hablar, pero al parecer sí quiere.</p>
<p>El cuarto alquilado que le puso Isidro había sido un buen vividero, con TV a color, equipo de CD y nevera llena, y ella lo mantenía bien arreglado. Qué más iba a hacer, si tenía todo el día para pasarla bueno, durmiendo a ratos, viendo telenovelas, ganando kilos sin control, pintándose las uñas y comiéndose los padrastros. Hasta que se cansó de tanto no hacer nada y de andar tan descuidada y empezó a hacer dieta, volvió a la minifalda, los tacones altos, el perfume y las candongas, como cuando estaba solterita y a la orden. Una noche al regresar del trabajo, Isidro la pilló en esas, estalló en ira y quiso saber dónde escondía al macho, para acabar con él. Como no lo encontró, decidió acabar con más bien con ella.</p>
<p>No era la primera vez ni habría sido la última; Emma ya se había acostumbrado a la escena y sabía lo que tenía que hacer, pedirle perdón mil veces, protegerse la cabeza con los brazos, agacharse sumisa, esperar a que la golpiza amainara, dejarse arrastrar hasta la cama y abrirse de piernas, sin resistir. Pero esta vez Isidro parecía inspirado y golpeaba fuerte y parejo, como dispuesto a liquidar el asunto sin más.</p>
<p>—Ahora sí nos matamos —repetía—, ahora sí.</p>
<p>—Nos matamos es mucha gente —me dice Emma que pensó. Como pudo echó mano de la varilla de trancar la puerta y se la descerrajó al hombre por la cabeza.</p>
<p>***</p>
<p>—Como Emma, tres cuartas partes de las mujeres que están aquí por homicidio, a quien mataron fue al marido o al compañero sentimental —me explicaría a la salida una trabajadora social—. Durante años les soportan golpizas, borracheras, patadas en el vientre, bofetadas a ellas y a sus hijos. Son mujeres que un día se cansan de todo eso y responden. A algunas se les va la mano, y luego pagan condena. No le digo que no haya asesinas aquí adentro, sí las hay, pero a la mayoría le sucedió como a Emma, que mataron al tipo cuando no aguantaron más.</p>
<p>***</p>
<p>Emma pasó el resto de esa noche despierta y sin saber qué hacer, con Isidro ahí tirado con una cara que metía miedo. Hasta que se dijo a mí misma, o te pones las pilas o vas muerta, hermana. Trajo cuchillos de la cocina, un martillo y unos alicates, y se dio a la tarea de despresar.</p>
<p>—¿Usted sabe a qué huele la sangre? —me pregunta, mostrando unos dientes bonitos y acomodando hacia atrás su copete, que tiende a caerle sobre los ojos—. Yo tampoco sabía, pero le juro que no se aguanta. El olor no se iba ni con la caja grande de FAB que restregué con cepillo, dele que dele.</p>
<p>Después de meter cada parte entre una bolsa plástica, se bañó y descansó. Luego empezó con el ajetreo de los buses. Tomó varios, de ida y vuelta, y fue repartiendo bolsas por todo el sur de la ciudad. Un brazo lo dejó por Las Delicias, los entresijos por Héroes de Ayacucho, el corazón por Vista Bonita. Y así, así, por aquí y por allá, hasta que por último tiró la cabeza a una zanja por los lados de Presidente Kennedy. Lo que siguió fue ir al salón de belleza a que le cortaran el pelo, que antes traía bien largo. Tenía que cambiar de aspecto, parecer otra, salir del cuarto alquilado y huir hacia la vida nueva que la estaba esperando.</p>
<p>—Pero antes tenía que platearme, ¿me entiende? —me pregunta—. Todo me lo había gastado en buses y sin plata no iba a llegar a ningún lado.</p>
<p>Así que vendió el televisor por lo que quisieron darle, y en eso se equivocó. Por ahí le seguirían la pista, y la encontrarían tres meses después.</p>
<p>Pero esos tres meses los pasó a lo bien, sin pesadillas ni remordimientos. Cada semana en un barrio distinto, cada noche en un inquilinato nuevo, o con algún desconocido en un amoblado de las afueras, rodando por donde nadie la conociera ni adivinara los recuerdos que guardaba en su cabeza, debajo del copete Alf.</p>
<p>Hasta que la Policía identificó la cabeza encontrada entre la zanja, y las sospechas recayeron sobre Emma. Dieron con el televisor vendido y luego la encontraron, mientras bailaba en una discoteca al otro lado de la ciudad.</p>
<p>***</p>
<p>Suena el timbre en el Buen Pastor y las demás presas salen al patio para sus treinta minutos de receso. Emma vuelve a replegarse sobre sí misma, se encaja los audífonos de su radiecito y de nuevo arremete contra los padrastros. <em>Esa es</em>, murmuran las internas al pasarle por enfrente, <em>esa fue</em>.</p>
<p>—Mire, no insista, ¿sí? No fue más y no voy a decirle más —me advierte ella a mí.</p>
<p><em>Yo soy romántica, me gusta la música romántica</em>, les había dicho en los primeros días de presidio a los reporteros que venían a preguntarle cómo fue que cortó, con qué golpeó, por qué desmembró. <em>Yo soy romántica</em>, les decía, hasta que cayó en sus manos una de las crónicas de prensa en las que aparecía como protagonista: “<em>Sin inmutarse, con pasmosa sangre fría, Emma Vélez Montes, una joven de 20 años armada de cuchillos de cocina, descuartizó a su amante en un acto de sadismo, empacó los restos en bolsas plásticas y los diseminó por la ciudad</em>”.</p>
<p>Con pasmosa sangre fría, dicen de ella, y la sacan en las fotos seria y fea. Y encima la llaman monstruo, a ella que tanto le gusta estrenar ropa de marca, ponerse zapatos de plataforma y lucirse por las discos, proyectando su reflejo en las bolas de espejos que cuelgan del techo, sintiendo en las piernas la neblina fría que inunda la pista, bañándose en luz negra y en rayos láser.</p>
<p>***</p>
<p>El timbre suena de nuevo y las demás presas regresan a sus celdas. El cielo se ha despejado y Emma se relaja un poco y se estira al sol. Conectada a sus audífonos y entregada a las canciones románticas que deben sonar por su radiecito de pilas, otra vez parece olvidada de mí.</p>
<p>—Todo eso ya para qué —dice un rato después—. Lo único que quiero es que me dejen sola, total a quién le importa, si mi vida yo ya la viví.</p>
<p>De pronto me nace tutearla, y confío en que no va a molestarse ante la pregunta que antes no me hubiera atrevido a hacerle.</p>
<p>—Decime una cosa, Emma, y por qué lo cortaste…</p>
<p>—Eh, avemaría, cómo le meten de misterio a eso, ¿no?</p>
<p>—Bueno, es, digamos… raro.</p>
<p>—Ahora contestame vos a mí, ¿vos sos rica?</p>
<p>—¿Cómo? —me desconcierta su pregunta.</p>
<p>—Rica, ¿sos?</p>
<p>—Pues, ni rica ni pobre.</p>
<p>—Pero carro sí tenés.</p>
<p>—Sí, carro sí.</p>
<p>—Por eso no entendés.</p>
<p>—¿Cómo?</p>
<p>—Supongamos que es a vos a la que le cae la malparida hora y tenés que matar a tu man.</p>
<p>—Supongamos.</p>
<p>—Lo metés entre el baúl de tu carro, lo tirás bien lejos y santo remedio. ¿O no?</p>
<p>—Tal vez.</p>
<p>—Bueno, mija, a mí me tocaba en bus. Qué habrías hecho vos en mi caso, decí. Deshacerte de él de a poquitos, ¿sí o qué?</p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[Desbordamiento de Charles Ives]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/14/actualidad/1368550641_792484.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/14/actualidad/1368550641_792484.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Antonio Muñoz Molina]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[El compositor Charles Ives es uno de esos maestros que no encuentran su lugar en el tiempo en que viven. Para él, la música expresaba lo mejor del ser humano]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:13 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Antonio Muñoz Molina]]></category>
    <category><![CDATA[Christoph Eschenbach]]></category>
    <category><![CDATA[Richard Strauss]]></category>
    <category><![CDATA[John Coltrane]]></category>
    <category><![CDATA[Gustav Mahler]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Con los primeros calores, las tormentas y los diluvios súbitos de mayo llega cada año al <a href="http://www.carnegiehall.org/" target="_blank">Carnegie Hall</a>, durante una semana entera, el festival tumultuoso de las orquestas sinfónicas americanas. No son las más célebres y por lo tanto los precios pueden mantenerse muy bajos. Un concierto cuesta 25 dólares; se puede asistir a cuatro por el precio de tres; el ciclo entero sale por 100 dólares, más barato aún para estudiantes. No faltan los nombres sonoros: este año, entre otros, <a href="http://elpais.com/tag/christoph_eschenbach/a/" target="_blank">Christoph Eschenbach</a> con la <a href="http://www.kennedy-center.org/nso/" target="_blank">National Symphony Orchestra</a>, Leonard Slatkin con la <a href="http://www.dso.org/Default.aspx" target="_blank">Sinfónica de Detroit</a>. También vienen las sinfónicas de Baltimore, de Oregón y de Albany, la Filarmónica de Búfalo. Porque no es obligatorio atraer al público pudiente y conservador los programas son más aventurados. La atmósfera general tiende a lo bullanguero, al menos hasta que empieza la música, y las cabezas blancas o grises no predominan en las butacas. Los conciertos los transmite en directo la <a href="http://www.wqxr.org/" target="_blank">WQXR</a>, que fue la emisora de música clásica del <a href="http://www.nytimes.com/" target="_blank"><em>New York Times</em></a> y ahora pertenece a la red de la radio pública. No es inusual que los directores expliquen las piezas que van a ser interpretadas. La ausencia de solemnidad resalta la fuerza de la música, la maravilla de su irrupción en lo cotidiano. Hay un rumor festivo de gente llenando una sala muy grande que poco a poco se apacigua, y cuando se atenúan las luces el silencio no tiene la cualidad algo opresiva de la ceremonia; es un silencio de gran expectación colectiva, de inminencia de lo muy deseado.</p>
<p>Esperaba a que empezara el concierto de la Sinfónica de Detroit imaginándome que a <a href="http://www.charlesives.org/" target="_blank">Charles Ives</a> le habría agradado el ambiente de esa noche en las gradas altas de Carnegie Hall. Ives tenía una idea muy exaltada del lugar de la música en la comunidad democrática. Quería que la música llegara a todo el mundo porque en ella estaba expresado lo más generoso, lo más hondo y universal de la condición humana, el poderío originario de la naturaleza, el temblor ante lo ilimitado y lo desconocido, la fuerza confortadora de la comunidad civil. Pensaba en Charles Ives por el espíritu desahogado y cordial que había en la sala un poco antes de que se atenuaran las luces y porque nos disponíamos a escuchar un programa que sólo en un festival como éste es posible: las cuatro sinfonías de Ives, una tras otra, en orden cronológico, el arco entero entre sus tanteos juveniles de formación y la cima de su madurez y su originalidad, la trayectoria fulgurante de uno de esos maestros que no encuentran su lugar en el tiempo en que viven porque parecen pertenecer a un porvenir ni siquiera sospechado por sus contemporáneos.</p>
<p>En el vocabulario americano, Charles Ives es un “maverick”, un raro irremediable, alguien que sin hacer ningún esfuerzo de excentricidad no se parece a nadie y ni siquiera se molesta en hacer ostentación de su diferencia, que es singular sin altanería y se queda al margen sin resentimiento, un solitario que no es huraño, un misántropo afable. Se ganaba la vida con mucha solvencia dirigiendo una próspera compañía de seguros de vida y componía mientras tanto músicas secretas que habrían escandalizado no sólo a sus colegas y a sus clientes sino a los aficionados más predispuestos a las novedades sonoras. 1906 es el año del estreno de la <em>Salomé</em> de <a href="http://elpais.com/tag/richard_strauss/a/" target="_blank">Richard Strauss</a> pero también de <em>Central Park in the Dark</em>, donde Charles Ives superpone a la melodía clásica y europea de las cuerdas la estridencia de los cláxones de los coches abriéndose el paso en el tráfico y los ritmos convulsos del <em>ragtime</em>. Stravinsky soliviantó al público de París con <em>La consagración de la primavera</em> en 1913, pero algunos años antes, sin que lo supiera nadie, Ives había completado su <em>Segunda sinfonía</em>, que es una explosión de músicas callejeras, himnos religiosos, canciones baratas, homenajes suntuosos e irónicos a la tradición europea, más osada que cualquiera de los <em>collages</em> sonoros de <a href="http://elpais.com/tag/gustav_mahler/a/" target="_blank">Mahler</a>.</p>
<p>En poco más de una hora de programa se resume el tránsito del aprendizaje y la esmerada imitación al descubrimiento del propio estilo, que es sobre todo el hallazgo un poco atónito de algo que uno había llevado siempre de manera latente consigo y no había sabido ver, y se le revela un día como en un trance de ebriedad. En torno a los veinte años, en la <em>Primera sinfonía</em>, Charles Ives empezó queriendo laboriosamente ser una mezcla de <a href="http://elpais.com/tag/johannes_brahms/a/" target="_blank">Brahms</a>, de <a href="http://elpais.com/tag/franz_schubert/a/" target="_blank">Schubert</a>, de <a href="http://elpais.com/tag/antonin_dvorak/a/" target="_blank">Dvorak</a>. Completó esa tarea con visible alivio y ya no miró nunca hacia atrás, y si decidió hacerse ejecutivo de seguros en vez de profesor universitario de música o compositor de mediocridades aceptables probablemente fue porque se dio cuenta de que no le sería posible transigir sin arruinar su talento. Con tedio respetuoso uno escuchaba a la Sinfónica de Detroit tocando una música que tiene algo de resumen y de retrato robot del sinfonismo europeo. Pero en cuanto Leonard Slatkin atacó el comienzo de la <em>Segunda</em> la disciplinada obviedad dio paso al fulgor de lo nuevo. El arte académico, en cualquiera de las variedades del academicismo —incluido el academicismo contemporáneo de la transgresión— se define sobre todo por lo que deja fuera, lo inconveniente, lo no admitido, lo no aceptable. Un gran artista original de verdad asombra por la variedad y la amplitud de todo lo que abarca: lo desdeñable para otros él lo acoge y lo celebra con la desvergüenza de un buhonero; lo vulgar resulta de pronto memorable en sus manos, lo más sagrado se revela grandilocuente o irrisorio, lo que parecía ruido y desorden y deshecho se transforma en belleza; los límites que todo el mundo consideraba intocables él los derriba como sin darse cuenta, en la pura expansión jovial de sus facultades.</p>
<p>Entre 1906 y 1918 Charles Ives, al mismo tiempo que prosperaba su compañía de seguros, vivió un período de fertilidad creativa quizás sólo comparable al que comenzó para <a href="http://elpais.com/tag/william_faulkner/a/" target="_blank">Faulkner</a> en 1928 con <em>El ruido y la furia</em> y le duró más o menos hasta <em>Wild Palms</em>, en 1939. Faulkner vivía entre la indiferencia más bien hostil de sus conciudadanos en Oxford, Misisipi, pero al menos sus libros se editaban y recibían en algunos casos buenas críticas y tenían unos pocos lectores. A Charles Ives no lo sustentaba casi nada más que el impulso solitario de su vocación. De él procede como un manantial de agua muy caudalosa y limpia la <em>Tercera sinfonía</em>, que es un adagio de sosiego entre la <em>Segunda</em> y la <em>Cuarta</em>. Entre unas cosas y otras a Charles Ives le dio tiempo a escribir un manual muy bien recibido por la gente de su profesión, <em>El seguro de vida en relación al impuesto de sucesiones</em>. Mientras Leonard Slatkin casi se descoyunta en el podio dirigiendo la <em>Cuarta sinfonía</em> yo me acuerdo de las tempestades de disonancias magníficas que muchos años después de Ives desataban John Coltrane o Charles Mingus: un clamor que asciende hacia el caos y súbitamente se resuelve en quietud y rumor, lluvia tenue en las hojas de un bosque cuando ha pasado la tormenta.</p>
<p> </p>
<p class="nota_pie"><a href="http://www.antoniomu%C3%B1ozmolina.es/" target="_blank">www.antoniomuñozmolina.es</a></p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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  <item>
    <title><![CDATA[La maldad de los niños]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/17/actualidad/1368821748_845010.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Gregorio Belinchón]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Hoy, con EL PAÍS por 2,95 euros, ‘La cinta blanca’, de Michael Haneke, Palma de Oro en Cannes]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:31:07 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Michael Haneke]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica cine]]></category>
    <category><![CDATA[Crítica]]></category>
    <category><![CDATA[Premios cine]]></category>
    <category><![CDATA[Cine]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>La voz en <em>off</em>explica: vamos a ver unos extraños acontecimientos ocurridos en el norte de Alemania justo tras el final de la I Guerra Mundial. Es el maestro del colegio el que habla, y uno empieza a entender según va transcurriendo la acción que la historia no es solo —¡solo!— la de un grupo de niños que aterroriza una población, sino que en esa vuelta de tuerca, Michael Haneke, su director, nos está dejando espiar el nacimiento de uno de los más devastadores movimientos ideológicos del siglo XX: el nazismo.</p>
<p> </p>
<p>Jamás se nombra en la película, pero si <em>La cinta blanca</em> es ya de por sí un terrorífico <em>thriller</em>, en el subconsciente crece otro sobrecogedor pensamiento: estos niños son los nazis del futuro, la base del Tercer Reich. Todo ello en un ambicioso blanco y negro, porque así es como recordamos las fotografías de la época y porque así solemos recordar nuestros terrores infantiles.</p>
<p>Haneke nunca ha entendido de nacionalidades. Hijo de un director alemán y una actriz austriaca, se crió con su madre y su padrastro en Viena. Allí estudió Filosofía, Drama y Psicología, y se convirtió en crítico de cine antes de empezar en la televisión en los setenta. Así que si le preguntan sobre la nacionalidad de sus películas, responde que le da igual: y para <em>La cinta blanca</em> la respuesta podría ser la misma, porque la semilla del nazismo estaba en el Imperio Austrohúngaro, y lo que ocurre en el filme también podría darse en Austria, al fin y al cabo la nación de Adolf Hitler. Durante seis meses, el cineasta y su equipo vieron más de 7.000 niños hasta encontrar a los adecuados para el personaje. Para los papeles adultos recurrió a actores con los que ya había trabajado. Es curioso: desde ese principio el cineasta,que estuvo 10 años dándole vueltas al guion, parecía tener claro la división entre los dos mundos. Porque si todos los personajes de los niños tienen nombre, los adultos son identificados bien por su escala en la clase social —el barón—, bien por su profesión —el pastor, el médico, el maestro—. Y esos dos mundos van a chocar en una explosión de barbarie. Haneke aprovecha para dejar un surtido de preguntas en el aire: ¿el estallido nace por culpa de la injusticia social provocada por un feudalismo encubierto? ¿La ira nace motivada por la educación, la religión o la desaparición de los límites morales? ¿El fanatismo crece más rápido en un ambiente de represión sexual y donde reina el sentimiento de culpabilidad?</p>
<p>En ese juego, en el de quien plantea y deja que el espectador responda, el director austriacoalemán ha labrado una carrera prodigiosa, convertido en uno de los grandes cineastas europeos de todos los tiempos. Ha ganado todos los premios posibles: <em>La cinta blanca</em> fue su primera, que no única, Palma de Oro de Cannes y logró dos candidaturas a los Oscar (fotografía y mejor película de habla no inglesa), un Globo de Oro y tres premios del Cine Europeo. En entrar en el alma humana, sembrar el terror y salir limpiamente como un bisturí, Haneke no tiene rival.</p>
<p> </p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[La ópera más hilarante de Rossini, al Liceo con dos siglos de retraso]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/ccaa/2013/05/17/catalunya/1368816877_546240.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Javier Pérez Senz]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[‘Il Turco en Italia’ se estrena con un montaje de aires fellinianos y podrá verse en el en seis representaciones hasta el 6 de junio]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:44:54 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Conciertos]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro Liceo]]></category>
    <category><![CDATA[Gioachino Rossini]]></category>
    <category><![CDATA[Eventos musicales]]></category>
    <category><![CDATA[Salas conciertos]]></category>
    <category><![CDATA[Cataluña]]></category>
    <category><![CDATA[Teatro]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[Agenda cultural]]></category>
    <category><![CDATA[Música]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Nadie se explica cómo es posible que una de las más hilarantes óperas de Gioachino Rossini, <em>Il turco in Italia</em>, que regresó al repertorio a mediados del siglo pasado de la mano de Maria Callas, jamás se haya estrenado en el Liceo. Vio la luz en 1814 en la Scala de Milán y en Barcelona, tras su estreno en el Teatro de la Santa Cruz en 1820, desapareció del mapa para regresar triunfalmente en 1984 en un divertido montaje de Mario Gas en el Festival Grec.</p>
<p>Con dos siglos de retraso, el príncipe turco Selim, que viaja a Nápoles y pierde el oremus por los encantos de la indómita Fiorilla, llega por fin al Liceu el sábado, en un montaje del director de escena alemán Christof Loy. “Es el genio rossiniano en estado puro, una mezcla con las dificultades de estilo de Mozart y Haydn, metido en una botella de cava muy espumeante”, asegura Víctor Pablo Pérez, director musical del montaje. <em>Il turco en Italia</em> podrá verse en el Liceo en seis representaciones hasta el 6 de junio.</p>
<p>“No se entiende por qué no había subido nunca al escenario del Liceo hasta ahora, siendo una de las grandes óperas de Rossini más idolatradas por los especialistas”, confiesa Joan Matabosch, director artístico del Liceo y devoto rossiniano que ha escogido para la ocasión un “inteligente, moderno y revelador” montaje procedente de la Ópera de Baviera con la firma escénica de Christof Loy, que ambienta la ópera en la Italia de los años cincuenta del pasado siglo. “Puede hablarse de un Pirandello <em>avant la lettre</em>…la historia de un poeta que está escribiendo una obra sobre la misma obra en la que interviene. Rossini da una vuelta de tuerca al código bufo y por ello resulta de una modernidad sorprendente”, dice Matabosch. “Un montaje divertido, atento al sentido del movimiento de personajes y coros en escena, con gags de humor y un aire felliniano, muy italiano y cargado de ironía”, asegura Víctor Pablo Pérez.</p>
<p>La estrella del reparto es la soprano georgiana Nino Machaidze, que llega a Barcelona embarazada de siete meses —“es una sensación mágica, siento la criatura moviéndose: cuando yo canto, él baila”—, para encarnar a la caprichosa Donna Fiorilla, mujer de armas tomar que pone firmes a sus maridos y a los amantes que la persiguen, incluido el príncipe turco que llega a Nápoles para cortejarla, papel que asume el cotizado bajo italiano Ildebrando d´Arcangelo.</p>
<p>El tenor catalán David Alegret (Narciso) y dos barítonos italianos, Renato Girolami (Don Geronio) y Pietro Spagnoli (Poeta) asumen los otros tres papeles principales. “Fiorilla es ahora mi papel preferido, tiene momentos suaves, explosiones de temperamento y situaciones muy cómicas. Es un papel que da muchas satisfacciones al cantante”, comenta Machaidze.</p>
<p>Víctor Pablo Pérez, devoto rossiniano que ha dirigido sus obras en el Festival de Pesaro, asegura que “es todo un privilegio” estrenar en el Liceo <em>Il turco in Italia</em>. “La ópera no sólo tiene grandes arias, también encontramos algunos de los concertantes más geniales de la historia de la ópera. Y para su estreno se ha escogido un reparto vocal sensacional, sin divismos, y una propuesta teatral maravillosa, divertida y con infinidad de gags”, añade el nuevo titular de la Orquesta de la Comunidad de Madrid.</p>
<p>Forjador del éxito de formaciones punta en el panorama español, como las sinfónicas de Galicia y Tenerife, Victor Pablo asegura que con Josep Pons como titular, la orquesta del Liceo “está en un momento de progreso increíble, de gran entrega y con una actitud muy positiva en la búsqueda de un estilo verdaderamente rossiniano, que es algo realmente muy difícil porque tiene las dificultades técnicas de Mozart y Haydn para lograr un sonido limpio y transparente”.</p>]]></content:encoded>
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  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[Espriu, pequeño pero entero]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/ccaa/2013/05/17/catalunya/1368821689_151393.html]]></link>
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    <dc:creator><![CDATA[Carles Geli]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[La poesía y la narrativa del autor salen completas y en bolsillo]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 02:52:21 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Salvador Espriu]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura catalana]]></category>
    <category><![CDATA[Cataluña]]></category>
    <category><![CDATA[Literatura]]></category>
    <category><![CDATA[Libros]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Uno de los <em>problemas</em> de Salvador Espriu (1913-1985) ha sido que ha quedado reducido mayormente a un círculo culturalista. La <em>culpa</em>, en parte, es de su fondo, de lo qué y cómo lo escribió; pero ya nunca más podrá decirse que será por la forma, por cómo ha sido publicado porque desde ahora, por 16,50 euros cada uno (13,90 en ebook) y por vez primera en un solo volumen se ha reunido por un lado toda la prosa narrativa como toda la poesía, que labutxaca, sello de bolsillo de Grup 62 pondrá la semana próxima a la venta, en el marco del <a href="http://www.anyespriu.cat/" target="_blank"><em><em>Any Espriu.</em></em></a></p>
<p>La tapa débil y el papel rugoso amenazando con la transparencia (la venta de los dos volúmenes en un estuche, a 33 euros, mitiga el <em>look</em> modesto) no debe llevar a engaño. La edición es pequeña pero completa: los textos reproducidos son los que ha fijado definitivamente la edición crítica en la que desde 1992 trabaja un equipo que dirige Rosa Delors. Pero, como en los grandes restaurantes, está servido <em>limpio de</em> <em>espinas</em>, es decir sin el aparato crítico que acompaña a la edición de referencia.</p>
<p>Que, en cada caso, reúnan toda la obra de cada género da pie a leer, si no inéditos, sí textos prácticamente olvidados como, en el caso de la narrativa, <em>D’uns vells estius de joves fills de casa bona</em>, de claro corte autobiográfica, o las tres narraciones de <em>Letizia i altres proses</em>, la primera de las cuales lleva por subtítulo <em>Un conte de Poe sense Poe ni por</em>. O un <em>Ariadna al laberint grotesc</em> que se avanza a la edición crítica a partir de un ejemplar de 1980 corregido por el autor en 1984. “Son textos ya limpios de todas las erratas y respetan la última voluntad del autor”, resume Gabriella Gavagnin, que junto con Víctor Martínez-Gil son los responsables tanto del prólogo especial como de un volumen que abarca casi medio siglo de prosa de quien iba “innovando y renovándose y reescribiéndose constantemente”.</p>
<p>Un poco más fácil lo ha tenido en ese sentido Olívia Gassol, responsable del volumen (con su prólogo) <em>Poesia,</em> en tanto Espriu ya fijó contenidos en los dos tomos de poesía de las <em>Obras completas</em> publicadas entre 1985 y 1987.</p>
<p>Pero también hay pequeñas exquisiteces, como el apartado de <em>Poemes dispersos</em>, versos que ven la luz por vez primera porque “fueron escritos para volúmenes que no desarrolló o iban destinados a la circulación privada”. Entre éstos, las cáusticas <em>Dècimes de Salvador de Sinera per a la Segona història d’Esther</em>, que cruzó con Joan Oliver tras un fallido intento de representarse la obra en casa de un mecenas. Por vez primera, aquí se pueden leer sin las variantes que incorporó Oliver.</p>
<p>El Departamento de Cultura de la Generalitat, en paralelo, ha lanzado 250 perfiles de Espriu, a partir de un dibujo de Pla-Narbona de 1967 y al que añadiéndole el lema “<em>Aquí hi ha llibres meus</em>” lucirá en otros tantos espacios de bibliotecas públicas y librerías. ¿El <em>Any Espriu</em> está teniendo una traducción en la ventas de sus libros? “No dispongo de cifras exactas pero los títulos que tenemos en bolsillo se están vendiendo más que el año pasado”, apunta el editor de Grup 62 Jordi Cornudella. Josep Lluch, de Proa, sí tiene: llevan tres ediciones (6.500 ejemplares) de la voluminosa <a href="http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/01/24/catalunya/1359058489_157144.html" target="_blank">biografía</a> (764 páginas) del escritor realizada por Agustí Pons y lanzada a mediados de enero. Vendidos, se acercan a los 5.000. Pues quizá sí que el círculo se ensanchará.</p>]]></content:encoded>
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    <comments><![CDATA[http://eskup.elpais.com/C1368831434-65b6db08b43cf893968f0428d4b41935]]></comments>
  </item>
  <item>
    <title><![CDATA[¿Gene Kelly o Fred Astaire?]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/16/actualidad/1368709611_267336.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/cultura/2013/05/16/actualidad/1368709611_267336.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Canal TCM]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Tras décadas de estudio, nunca nadie ha podido llegar a conclusiones convincentes: ¿quién de los dos era mejor bailarín?]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2013 01:33:26 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Actores]]></category>
    <category><![CDATA[Gene Kelly]]></category>
    <category><![CDATA[Fred Astaire]]></category>
    <category><![CDATA[Hollywood]]></category>
    <category><![CDATA[Bailarines]]></category>
    <category><![CDATA[Películas]]></category>
    <category><![CDATA[Danza]]></category>
    <category><![CDATA[Industria cine]]></category>
    <category><![CDATA[Estados Unidos]]></category>
    <category><![CDATA[Cine]]></category>
    <category><![CDATA[Norteamérica]]></category>
    <category><![CDATA[Artes escénicas]]></category>
    <category><![CDATA[América]]></category>
    <category><![CDATA[Espectáculos]]></category>
    <category><![CDATA[Cultura]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>No sólo Baz Luhrmann en <em>El gran Gatsby</em> o <em>Moulin Rouge</em>. En El País de TCM también jugamos al anacronismo musical. ¿La razón? Tratar de dar una respuesta a uno de los grandes debates que durante décadas ha dividido a los aficionados con el mismo encono y pasión que se enfrentan los partidarios de Ronaldo y Messi; de los Beatles y los Rolling Stones. ¿Quién fue el mejor bailarín: Gene Kelly o Fred Astaire? Ha habido al respecto estudios comparativos, se han cotejado sus números y escenas… Pero nunca nadie ha podido llegar a conclusiones convincentes. Por eso aquí jugamos hoy a mirarlos desde otra perspectiva, a sacarlos de contexto y hacerles bailar canciones que nunca bailaron.</p>
<p>Astaire y Kelly; Kelly y Astaire. Cuando sus nombre se citan en la misma frase parece obligado tomar partido, pero lo cierto es que, por mucho que se les exigiera al respecto, ellos nunca se sintieron rivales. Se admiraban mutuamente, probablemente porque cada uno tenía lo que al otro le faltaba: Fred Astaire representaba la naturalidad y la elegancia; el estilo de Gene Kelly era, en cambio, mucho más físico y acrobático. La mejor explicación de sus diferencias la dio el propio Gene Kelly, que dijo en una ocasión: “Yo era el Marlon Brando de los bailarines y él era el Cary Grant”.</p>
<p>La admiración mutua fue creciendo a lo largo de los años y se convirtió en una amistad lo suficientemente sólida como para resistir los ataques de la prensa. En 1946 Fred Astaire anunció que se retiraba del cine y algunos periódicos se apresuraron a decir que lo hacía porque no se sentía capaz de competir con Kelly. Sin embargo, al cabo de un par de años volvió, y precisamente porque Gene Kelly se lo pidió. Kelly iba a protagonizar en 1948 <em>Desfile de Pacua</em>, pero se rompió un tobillo antes de empezar. Llamó entonces a Fred Astaire, le convenció de que aceptara el papel y la película fue un gran éxito. “Si hubiéramos sido rivales, nunca la habría animado para que volviera”, declaró Gene Kelly.</p>
<p>Fred Astaire y Gene Kelly bailaron juntos dos veces a lo largo de su carrera. Cuando se encontraron por primera vez en el rodaje de <em>Ziegfeld Follies</em><em>,</em> en 1945, Astaire era ya una grandísima estrella y Kelly empezaba a despuntar. Cuentan sus biógrafos que empezaron a bailar con mucha cautela, mirándose de reojo, sin atreverse a hacer sugerencias ni críticas mutuas. Según el director Vincente Minnelli, “verlos era realmente fascinante”. Su segunda colaboración llegó 30 años después. Fred Astaire había aceptado participar en <em>Erase una vez en Hollywood II (That's Entertainment, Part II</em> <em>)</em> con la condición de ser únicamente narrador y no tener que calzarse los zapatos de claqué. Pero, una vez en el plató, no pudo resistirse. Los números que bailan juntos los coreografió Gene Kelly teniendo en cuenta los 77 años que tenía ya Fred Astaire.</p>
<p>Fue algo así como el último baile, el final de una época. Pero, a lo que íbamos, ¿quién fue el mejor? La pregunta quizás no tenga sentido. O quizás sí. Porque tratar de responderla siempre será una buena excusa para que seguir disfrutando de los dos grandes genios de la edad de oro del musical.</p>]]></content:encoded>
    <comments><![CDATA[http://eskup.elpais.com/C1368709611-8df73fa29fe8f9f2f71362a54d5b5ef6]]></comments>
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    <title><![CDATA[Cortos de todo menos de ideas]]></title>
    <link><![CDATA[http://elpais.com/ccaa/2013/05/16/madrid/1368720533_529876.html]]></link>
    <guid isPermaLink="true"><![CDATA[http://elpais.com/ccaa/2013/05/16/madrid/1368720533_529876.html]]></guid>
    <dc:creator><![CDATA[Patricia Peiró]]></dc:creator>
    <description><![CDATA[Las ‘minipelículas’ son como un master avanzado de cine. Madrid cita esta semana a un elenco de cineastas a tener en cuenta]]></description>
    <pubDate><![CDATA[Sat, 18 May 2013 01:47:19 +0200]]></pubDate>
    <category><![CDATA[Cortometrajes]]></category>
    <category><![CDATA[Círculo Bellas Artes]]></category>
    <category><![CDATA[María Adánez]]></category>
    <category><![CDATA[Asunción Balaguer]]></category>
    <category><![CDATA[Premios Goya]]></category>
    <category><![CDATA[Festivales]]></category>
    <category><![CDATA[Cine español]]></category>
    <category><![CDATA[Premios cine]]></category>
    <category><![CDATA[Madrid]]></category>
    <category><![CDATA[Comunidad de Madrid]]></category>
    <category><![CDATA[Eventos]]></category>
    <category><![CDATA[España]]></category>
    <category><![CDATA[Cine]]></category>
    <category><![CDATA[Sociedad]]></category>
    <content:encoded><![CDATA[<p>Los buenos maestros enseñan que un periodista tiene que saber hacer breves antes que grandes reportajes. Lo difícil es resumir en diez líneas toda la información que debe conocer el lector. En el cine es lo mismo: concentrar en unos minutos toda una historia es un reto que obliga a prescindir de lo superficial para demostrar en el tiempo que cuesta cocer un huevo de lo que un cineasta es capaz. La <a href="http://www.madrid.org/semanadelcortometraje/cortos2013/index.html" target="_blank">15ª Semana del Cortometraje de la Comunidad de Madrid</a> ofrece la posibilidad de ver 156 minipelículas entre el 20 y el 26 de mayo, una parada importante del circuito que representa una potente plataforma para muchos creadores. EL PAÍS sienta en torno a una mesa a productores, actores y directores que participaron en otras ediciones o que presentan sus trabajos este año para hablar de estas píldoras de celuloide.</p>
<p>Nicolás Matji , productor de los dos <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2012/08/30/actualidad/1346343120_901108.html">cortos de Tadeo Jones</a>, pasó por esta cita hace siete años y en 2012 consiguió por fin alargar las historias del aventurero patrio más allá de los 20 minutos. En la gala de los <a href="http://cultura.elpais.com/cultura/2013/02/07/actualidad/1360252043_631867.html">Goya de 2013 ganó tres cabezones</a>. “Vale más un buen corto que una película guerrillera (de bajo presupuesto), porque su vida es más larga”. La lista de festivales dedicados a este formato se alarga hasta el infinito y eso hace que “la competencia sea feroz”, explica la directora, guionista y actriz Manuela Moreno. Ella llega al evento madrileño con <em>Lo sé</em>, debajo del brazo, su quinto trabajo como directora, que pudo rodar gracias a las ayudas del festival de Medina del Campo y de la Comunidad de Madrid, que este año ha invertido 500.000 euros en financiar 30 cortos. La obra que vio la luz en el <a href="http://elpais.com/tag/festival_malaga/a/">festival de Málaga</a> narra la historia de una coleccionista de botones que trae de cabeza a un enamorado. La mesa de sabios que se ha congregado en una esquina en la cafetería del Círculo de Bellas Artes, a unos metros de la pantalla en la que se proyectarán sus trabajos, está de acuerdo en que estas historias de máximo veinte minutos son un trampolín que curte a los creadores y que les enseña a pasar por mil dificultades.</p>
<h3>De aquí, al mundo</h3>
<p>Madrid es una región amiga de los cortos. Además del dinero que dedica a subvencionarlos, <em>Madrid en Corto</em>, un programa dentro del festival, selecciona ocho obras proyectadas durante esta semana y se ocupa de su distribución y promoción en todos los festivales posibles. <a href="http://www.madridencorto.es/2012/la-boda" target="_blank"><em>La boda</em></a>, de Marina Seresesky, fue seleccionada el año pasado y la cinta ha viajado por todo el mundo, la han visto en 117 festivales. “Estar en la lista que presenta Madrid en Corto a Cannes te garantiza que como mínimo el jurado va a verla, porque cuando reciben miles de solicitudes cada año, incluso eso a veces es misión imposible”, explica. Desde hace unos años “se ha democratizado el corto”, porque la tecnología ampliar la camada de piezas que nacen en España, ya que ahora existen cámaras al alcance de todos que permiten obtener una calidad más que aceptable.</p>
<p>Pasar por la cita madrileña es una puerta a pasear tu obra por La Croisette o que navegue en góndola por la bienal de Venecia. Matji cree que “si quieres rodar un corto, en Madrid tienes todo lo que necesitas”.</p>
<p>Es curioso cómo los detalles se hacen grandes en producciones a pequeña escala, de entre todos ellos destaca uno: la comida. Como la mayor parte del equipo trabaja por amor al arte, o al creador, vamos, que no cobra ni un duro, dejarles bien contentos con el catering se convierte en un requisito fundamental. En la mayoría de los casos es el propio director, el hombre o mujer orquesta, el que se ocupa también del pago en especie: “yo siempre cuido muchísimo las comidas, es muy muy importante”, reconoce Manuela Moreno. El calendario también adquiere una relevancia casi militar: no existe el carpe diem, todo tiene que estar previsto, la improvisación, para delante de las cámaras. “Al no pagarles, no puedes disponer de su tiempo cuando tú quieras”, explica Moreno, “bueno cuando cobran tampoco, pero en este caso con más motivo”, comenta entre risas. La directora se ha convertido en toda una veterana del género, que se gasta sus ahorros en seguir dirigiendo para disgusto de su padre.</p>
<p>La financiación se logra entre subvenciones, premios, favores, ahorros y amigos que trabajan gratis en el rodaje. “No puedes vivir de esto”, la opinión es unánime, “si ganas algo de dinero con un corto, seguramente te lo gastarás en producir el siguiente”, aseguran. “Si sí, pero yo no me canso de apostar por ellos, porque el director al que has producido seguramente cuando tenga un guion de un largo al primero al que lo venderá es a ti”, replica Matji, que en un momento de la conversación recuerda lo difícil que fueron los inicios de Tadeo y cómo se allanó el camino cuando empezaron a caer los premios. Promocionar las cintas es casi una obligación para estos realizadores, una moneda a cambio del trabajo gratis, algo así como “si tú eres mi protagonista te prometo que haré todo lo posible para que algún miembro de un jurado se fije en tí”. Los realizadores reconocen que haber pasado por este trámite te da una visión global a la hora de afrontar la dirección de una película, porque “adquieres la cultura de resolver problemas”, apunta Seresesky. “Es una auténtica escuela, es como un máster comprimido”, respalda Moreno.</p>
<p>Los cortos tienen además la magia de hacer veterano al novel y principiante al experimentado. A los siete años, una edad a la que la mayoría de los chiquillos juegan con muñecos, o con la play station, María Adánez ya había hecho cinco películas. Ahora, cuando se ha puesto al mando y ha escrito y dirigido su primer corto, la interpretación le ha parecido más que nunca un juego de niños porque ha sentido la responsabilidad de ser la madre de la criatura. Su trabajo <em>5ºB, escalera derecha</em> nació como un “ejercicio egoísta” que le sirvió como terapia después de que encontraran a su padre muerto frente al televisor a causa de un infarto. Lo que surgió como un ejercicio puntual, ha abierto una puerta a la intérprete convertida en realizadora por la que, tal vez, algún día saldrá una película. “Me parece un ejercicio muy difícil concentrar en poquito tiempo toda una historia”, asegura.</p>
<p>El tamaño no importa para estos cineastas, que consideran el mundo del corto como la cantera, la segunda división, en la que los realizadores se curten antes de dar el gran salto. En este entrenamiento algunos grandes les ayudan, como Asunción Balaguer, que se viste de abuelita encantadora de una aspirante a bailarina en <a href="http://www.efimerashort.com/" target="_blank">Efímera</a>. Cuando ella habla, todos callan y la escuchan con atención, en su cabeza se mezclan todos los personajes a los que ha interpretado, aunque recuerda detalles de cada uno de sus rodajes, entre ellos el de Efímera, que también se proyectará en el festival madrileño y que supone la vuelta al corto de Diego Modino después de años trabajando en rodajes como director artístico. Nunca se olvidará de ese rodaje en el que los 40 grados del verano madrileño se hicieron notar, ni del perfeccionismo de Modino. Balaguer no para de recibir felicitaciones por el <a href="http://elpais.com/tag/premios_max/a/">premio Max que acaba de recibir</a> y tiene que apagar el móvil que no para de sonar.</p>
<p>Ahora todo es muy bonito, pero en el tiempo en el que el trabajo escaseaba para ella, los cortos le permitieron "seguir en el escaparate", como dice ella. “Voy a dejar de hacer cortos”, lleva repitiendo desde hace años, para a continuación confesar que ya tiene apalabrado un papel en otro dentro de unas semanas. “Es que no sé decir que no”, señala con un hilo de voz que se contrapone con la potencia vocal de Manuela Moreno: “Los cortos son el medio perfecto para que grandes talentos que no han tenido su oportunidad en el cine o en la tele salgan a la luz”. La formación también se cuela en la Semana y de forma paralela al festival se organizan talleres y conferencias gratuitas para acercar más este mundo, que en ocasiones parece alejado de gran público. También habrá sesiones especiales en las que estas pequeñas historias se colarán en bibliotecas, centros culturales municipales e incluso centros penitenciarios. En esta edición además, el festival se hace mayor y crece con más premios como el Ocho y Medio Mejor Guión, el AMA Mejor Producción y el Premio de la Crítica Caimán Cuadernos de Cine.</p>
<p>Los profesionales del metraje corto defienden con pasión este género, que ven como un medio y un fin al mismo tiempo. “Deberían formar parte de nuestra filmografía”, espeta Matji, que reivindica enérgicamente un top ten de las minipelículas que nadie debería morir sin ver. Él propone tres “para acabar este reportaje”: <em>La ruta natural</em>, <em>Invulnerable</em> y <em>La Nevera</em>. El que quiera puede hacerle caso y verlos, en lo de finalizar de esta manera, habrá que seguir su consejo, que es productor y es el que manda.</p>]]></content:encoded>
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